ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Thursday, June 17, 2010

ElMonito y su tío en el Mundial de Sudáfrica (8)

La noche sudafricana está plagada de misterios. ElMonito ignora que durante días lo ha venido siguiendo el siniestro Doctor Cao de Nanjing, ansioso de probar un corazón infantil. Ahora mismo se halla muy cerca de él.
-Tan celca y tan lejos el títele -se lamenta en su idioma, mirándolo a través de la ventana.
Pero, como buen veleidoso que es, se olvida fácilmente de su corazón al ver pasar un grupo de niños.
-Venil, acelcalse a Doctol Cao de Nanjing -los llama- Doctol oflecel a esta poble niñez un glan secleto que los sacalá del estado de inanición en que palecel hallalse todos.
-Mumumbu mumumbu -le contestan y se acercan peligrosamente a sus garras. Los niños le tiran una pelota y el Doctor Cao la empieza a dominar, lo que los maravilla.
-Aclobacia china sel famosa en el mundo entelo. Doctol sabel hacel mucha pilueta.
-Mgumbu burundi tanaka.
-No entendel qué quelel decil.
-Gubumbu mumbú.
-Ah, sí, entiendo (no entendel nada de lo que decil neglitos, pelo Doctol hacel como que entendel).
-¡Buuuuuuuuuuuu!
-¡Callal esa vuvuzela pol favol!
-¡Buuuuuuuuuuuu!
-No, que se me quitan ganas de comel colazón neglo.
-¡Buuuuuuuuuuuu!
-¡Los matalé a todos y me comelé todos sus colazones!
-¡Buuuuuuuuuuuu!
-¡Nadie nacel todavía que bul-lalse de siniestlo Doctol Cao de Nanjing!
-¡Buuuuuuuuuuuu!
-¡Holol! Mejol ilme de aquí.
(En la pieza del hotel)
-Tío...
-Qué.
-Parece que sonó la voz del Dostor Cao de Nanllín.
-¿Me despertaste para esa tontería?
-¡Pero si habló el Dostor Cao de Nanllín! ¡Es verdá, no es mentira!
-¡Qué va a andar haciendo por aquí! Vuelve a dormirte.
-Bueno... tío.
-Que.
-Sueñe con los dinocerontes. Yo justo estaba empezando a soñar un sueño de una culebra que se comía a un chancho no tan grande, más o menos chico, pero la culebra era más chica pero tenía la boca grande, y justo disperté cuando habló el Dostor Cao de Nanllín.
-Buenas noches.
-Taluego... hummm... zzz... zzz...

1 Comments:

  • At 8:10 PM , Anonymous Anonymous said...

    Está peligrosa esa ciudad.....

    Un abrazo

     

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