ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Wednesday, January 25, 2006

De vacaciones a la maleta

Logre enganiar a ni tio senior Lamordes i me fui con el de bacaciones a la Carretera Ustral. No se como me consegui meter a su maleta i sali al aire livre cuando lla era mui tarde para que ni qerido tio me degolviera a la maleta osea al close. A la guelta les boi a contar todo el biaje por qe aca en Shaiten las maqinas no tienen ni enyes ni acentos. Chao amigitos y amigitas y qeridos tios i qeridas tias los qero arto osea demaciado. Menos mal qe ni tio no esta tan reton , me a retado 14 veses no mas, llo creo qe menos veses, como 22 veses.
!Grasia!
ElMonito

Monday, January 16, 2006

¡Tío, salió Michelle Bachelet de Presidente!

-¡Tío! ¡Tío! ¡Tíooooo!
-Qué.
-Salió Michelle Bachelet y ahora va ver una Presidente que es mujer, no que es hombre, o sea que no va ser Ricardo Lagos, porque va ser Michelle Bachelet, porque Ricardo Lagos se puso a envejecer y quedó peladito y tiene que irse.
-Y qué.
-¿No le gusta Michelle Bachelet porque es gordita?
-Mmm... mi voto fue secreto.
-¿Cómo se va poner la franja electoral, tío?
-Tendrá que ser un poquitín más ancha. No veo el problema.
-Yo no cude votar porque soy muy chico pero descués voy a votar cuando sea grande, chuta, a lo mejor el candidato es el Castro y sale el Castro.
-¿Fidel Castro?
-¡No, po! ¡El Castro! ¡El presidente de mi culso!
-¿Por qué no te gusta el Castro?
-Porque una vez me pegó y tan bien no me gusta porque siempre anda con plata y nunca convida en los recreos y yo la otra vez tenía hambre y el Castro se compró un italiano y descués se compró un completo y no me convidó nada.
-Ah.
-¿Está enojado, tío?
-Estoy ocupado. Me tocó hacer un análisis político.
-¿Qué es un análisis político?
-Un análisis político es un análisis político, ¿entiendes?
-No sé si entendí, querido tío señor Lamordes. O sea que es un alánisis político, o sea que es algo de los políticos, ¿pero es como un alánisis de sangre?
-Algo así.
-Quero ir de vacaciones con usté, pero no como el otro día que me llevó a la playa pero estuve casi puro al lado del Casino. O sea que quero ir de vacaciones de verdá, no de mentira.
-Sigue esperando, bicharraco. Paciencia oriental.

Wednesday, January 11, 2006

¡Por fin en la playa!

(Bajada de Agua Santa)
-¡Chuta, querido tío señor Lamordes! ¡Qués grande Villa del Mar! ¡Mire, hay unos barquitos que parecen de juguete!, pero no son de juguete porque son de verdá, no son de mentira, y se ven chicos porque estamos lejos, no porque son barquitos de juguete, ¿no ve?
-Tonto de capirote: ¡estás mirando Valparaíso! ¡Viña está hacia el otro lado!
-Ah, me gusta más Valparaíso porque tiene barquitos y tiene más cerros, mientras tanto que me gusta más Villa del Mar porque tiene más rascacielos, o sea que Villa del Mar es más moderna porque tiene rascacielos en vez que... tío...
-Qué te pasa ahora. Estás pálido.
-Es que donde el ócnibus está dando tantas vueltas me están dando ganas de gomitar.
-Lo único que faltaba. Aguántate las ganas mientras busco una bolsita de papel.
-Apúrese tío, que el gómito parece que me está subiendo por adentro del puerco y me va llegar a la carganta... gl gl gl gl... guaaaaaa...
-Cabro de moledera, mira lo que has hecho. Me manchaste los pantalones.
-Ahhh... guaaaaaa...
-¡Otra vez, Dios mío!
-Ahhh... qué tranquilidad. Ya me mejoré, querido tío. Es que comí ciruelas con tallerines. ¿No ve?
-Sí veo... y huelo... Bajémonos en esta esquina para limpiarnos. Y cuidadito con decirle algo al auxiliar. ¡Hazte el leso!
-Pero hay que avisarle para que venga limpiar, ¿no ve que quedó el suelo sucio?
-Cállate y camina. ¡Señor, por favor, pare aquí!
-Cómo no.
-Muchas gracias.
-De nada.
-Tío...
-Qué.
-¿Por qué usté siempre es tan cariñoso con los señores que son nadien, o sea los señores que nunca ha visto mientras tanto que a mí, que me ve casi todos los días, no es tan cariñoso, en vez que es retón?
-Cállate y camina. Y cuidado al atravesar.
-Quero andar en Metrotrén sucterráneo.
-Es muy caro. Sigue caminando.
-Tengo hambre porque quedé con la guata vacía. Quero un helado de Centella. ¡Valen cien pesos no más!
-Te puede hacer mal.
(Al rato)
-¿Dónde vamos, tío?
-Tú, tranquilo no más.
-¿Me va llevar a ese hotel blanco?
-Mmm... tú me vas a esperar aquí, ¿entiendes?
-¡Por qué!
-Porque a ti no te dejan entrar.
-¡Por qué!
-Porque esto es un casino y los niños no pueden entrar.
-Pero yo quero bajar la palanca de las máquinas para ver si me gano un tragamoneda.
-No puedes. Tendrás que esperarme.
-¿Como cuánto rato?
-Mmm... un ratito no más.
-Bueno. Pero apúrese porque entonces a lo mejor se va oscurecer.
Qué me dicen, queridos lectores: una vez más Lamordes deja a su sobrino a su suerte. ¿Qué saca con llorarlo, con echarlo de menos, con decir que "nunca más esto y nunca más esto otro" cuando a la primera de cambio lo abandona? ¿Sabrá de moral, de ética, de amor al prójimo nuestro famoso "mejor periodista de las galasias"? ¡Qué va a saber! Me disculpará el autor de este blog, pero en esta ocasión no puedo dejar de adherir a muchos de vosotros, que habían advertido esta canallada hace mucho tiempo. Porque de qué otra cosa podríamos estar hablando cuando dan las dos, las tres, las cuatro, ¡las cinco de la tarde! y Lamordes sigue jugando mientras su "querido ElMonito" lo espera en la puerta, cual huerfano de padre y madre.
(El reloj del Casino de Viña da las seis campanadas. Lamordes parece despertar de una sesión de hipnosis).
-¡Diablos, ElMonito! ¿Qué será de él? ¿Estará aún en la puerta?
(Corre. Lo ve. Se detiene.)
-Ah. Hola.
-¡Tío!
-No me hables. Perdí más de 20 lucas.
-A lo mejor bajó mal la palanca. Dicen que hay que bajarla despacito.
-Cállate será mejor, no me saques pica. Con esta desgracia que me ha ocurrido te has quedado sin almuerzo.
-Entonces cómpreme un helado de Centella, que vale cien pesos no más.
-Bueno, toma. Allí hay un heladero.
Gracia, querido tío! Voy a comprar altiro uno. No se vaya, o mejor vamos juntos, porque osinó se cuede perder de nuevo.
-Ya, vamos.
(Con el helado en la mano)
-¿Quere una mascada, tío?
-No.
-Masque un poquito, ¿no ve que a lo mejor tiene sed?
-No, gracias. Ya tenemos que volver a Santiago.
-Bueno, pero por lo menos lléveme hasta la esquina de ahí, porque quero ver el mar.
-Mira, he allí el amplio mar.
-¡Está verde, tío!
-Dicen que son algas.
-Chuta, menos mal que no me bañé, porque osinó a lo mejor sale un cocodrilo de las algas y me masca el peroné.
-¿Y esa palabra?
-Es un hueso que aprendí en Ciencias Naturales. ¿Queda aquí? ¿Ve?
-Sí veo.
-O tan bien a lo mejor sale un pulpo de las algas y fregué porque los pulpos tienen pentáculos.
-Oye, si tienes miedo debes vencerlo. Báñate un momento.
-No quero. Es muy tarde. Tengro frío.
-Toma el trajebaño y póntelo por debajo de tu vestido celeste. ¿Ya estás listo?
-Sí.
-Bajemos entonces a la playa. Anda, métete, disfruta como yo no puedo hacerlo.
-¡Ah, está muy mojada el agua, tío!
-Deja que rompa la ola.
-¡Mire! ¡Yupiiiiii!... mire... ¡un tiburón!... ¡glu glu glu! ¡Ajjjj!
-Eso te pasa por no cerrar la boca, gaznápiro.
-Ajjj... tiene más sal quel güevo duro, tío. Aggg... es... asquerosa.
-¿Ya disfrutaste?
-Sí, quero bañarme de nuevo porque ya me acostumbré.
-Olvídalo, nos tenemos que ir.
-Qué poquito, pero no importa porque lo pasé bien y estamos juntos. ¡Gracia, tío por traerme a la playa de Villa del Mar!
-Qué agradeces, bicharraco.

Monday, January 09, 2006

A la playa los boletos

-Tío...
-Qué.
-Tengo mucho calor mientras tanto que a lo mejor me aso.
-Dónde.
-En el clóse.
-Ásate calladito no más.
-Es que en la noche no cuedo dormir y entonces traspiro y se me tapa la nariz porque me da lergia.
-¿Qué te da?
-Lergia.
-¿Qué es eso?
-Esas cositas que uno no cuede respirar bien porque entran cositas por la nariz, parece que entran plantas tío, eso dijeron en las noticias.
-Qué sabes tú. A ver si te compro un ventilador.
-Quero ir a la piscina.
-Es muy caro.
-Yo me cuedo meter por debajo de la ésta y usté paga su entrada y entra.
-¿Meterte por debajo de la qué?
-De la ésta.
-¿Qué es la "ésta"?
-Esa cosa donde uno entra para adentro y se corre un fierrito como la puerta giratoria de ese banco que me llevó una vez, ¿no se acuerda?
-El torniquete.
-Eso.
-Mira, aunque te pases por debajo de la "ésta", igual es caro.
-Pero si yo entro por debajo.
-Te digo que mi entrada es muy cara. La tuya nunca la consideré.
-¿Y no se cuede conseguir una entrada regalada usté que es periodista y trabaja en el diraio.
-Sí puedo, pero eso va contra la ética.
-¿Qué es la ética, querido tío señor Lamordes?
-La palabra más pasada de moda del mundo.
-Ah, ¿como Luis Dimas y Peter Rock?
-Algo así.
-Entonces lléveme a la piscina, pero si no cuede entonces lléveme a la playa porque nunca he visto una ballena blanca ni tan poco nunca he visto una ballena azul, pero más me gustaría ver una ballena blanca porque la ballena azul se cuede confundir con el agua del mar y entonces se cuede hacer invisible y entonces no la cuedo ver a la ballena azul, no a la ballena blanca, porque la ballena blanca se ve en vez que no se ve cuando hay espuma, porque es blanca.
-Ya.
-¿Ya qué?
-Ya. Sigue hablando. Gasta saliva. Chacharea como siempre. ¡Lúcete!
-Pero si no quero lucirme. Yo quero ir a la playa a ver una ballena blanca o a lo mejor a ver un congrio.
-Eso es más fácil.
-Tío, ¿por qué el congrio tiene la cara triste?
-Porque lo pescaron.
-Ah, yo tan bien creo lo mismo. A veces cuando pasamos por los pescados del supermercado yo veo la cara del congrio y me da pena, pero una vez le abrí la tarasca y le toqué los dientes y eran chicos y me clavé el guante de la mano. Y una vez vi una cabeza de chancho y se parecía a un compañero de usté del diraio donde trabaja usté.
-Ah, qué observador. Así me gusta, porque se te acabó el tiempo y fregaste. Ahora, al closet y hasta otro día.
-¡Nooo! Espere un poquito.
-Última oportunidad para decir algo inteligente.
-Usté es el mejor periodista del mundo.
-¿Qué?
-Usté es el mejor periodista de las galasias.
-Mmm, gracias... no ofendas mi natural modestia. Pero si lo piensas...
-¿Entonces ma va llevar a ver la cara del congrio cuando está vivo?
-Ya, anda a buscar tu trajebaño, que nos vamos a la playa.
-¡Hurra por ni tío! Cómpreme un trencito.

Thursday, January 05, 2006

ElMonito no entendió el debate

-Despierta, bicharraco, que ya son las once.
-Hummm... quero seguir durmiendo un sueño más, tío.
-Levántate, flojo, que te vas a asar dentro del closet.
-Es que estoy soñando... ¿no ve? ¡Justo estaba soñando que estaba en Wisneybon y andaba en la montaña rusa espacial y descués iba ver a Peter Pan y Campanita y descués me tocaba ver a Indiana Yon y justo me despertó y ahora quero cerrar los ojos pero los cierro y no veo nada!
-Ya, eso me gusta. ¡Levántate, gaznápiro de poca monta!
-¿Por qué me dice así, querido tío?
-Porque estoy picado.
-¿Qué le pasó?
-Nada. No sé por qué, pero ando de mal humor.
-Yo sé por qué, tío.
-Dime. Rápido.
-Porque usté es muy retón.
-Ya, dejémoslo ahí. Qué sabes tú de la vida.
-¡Pero si yo sé harto! Por eflenco sé que los animales están vivos porque nacieron de un huevito como los pollos y tan bién las avestruces, pero el huevo de la avestruz guagüita es más grande porque si fuera un huevo de pollo nacería una avestruz chiquitita y a lo mejor sería del porte de un pollo y sería como un pollo de cogote largo sin orejas, mientras tanto que los mamut nacen de la guata de la mamut y los elefantes nacen de la elefanta Fresia y caen de pie y quedan colgando de la trompita y por eso la trompita se estira como un columpio y así nacen los elefantes con la trompa larga. ¿No ve que sé?
-Si sabes tanto, dime quién ganó el debate.
-A mí me gustó más la tía Bachelet porque el tío Piñera se parece más a usté, porque es retón.
-¿Lo encontraste "retón"?
-Sí porque siempre le decía cosas feas a la tía gordita y parece que la tía gordita se iba poner a llorar, pero se controló, menos mal.
-¿Qué mas viste?
-Vi que hablablan puras cosas que no entendí.
-¿Qué hubieras querido escuchar?
-Que iban a bajar los sobres de "Mitos y leyendas" que venden en los quioscos o tan bien que venden en Salo osinó que iba ser gratis entrar a Fantasilandia el Día del Niño y que todos los domingos los tíos tienen que llevar a sus sobrinos al Buinzó, aunque sean títeres.
-¿No te gustaría mejorar la educación?
-Sí, me gustaría que dieran más recreos y las clases duraran poquito.
-No tienes remedio. Nunca serás nada.
-Tan bien me gustaría que el tío Piñera invitara a los niños a viajar en helicóstero o tan bien en avión para que los niños cuedan comer comida de avión porque la comida de avión es rica porque es de avión.
-¿Y qué le pides a la famosa tía?
-Ojalá que me leyera un cuento en la noche cuando me da susto cuando entro al close y está oscuro y no hay nadien. Me gustaría que me leyera "El Aro 2".
-¡Pero ése es de terror!
-Es que me gustan los cuentos de terror porque dan susto y uno tirita cuando le dan los nervios.