ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Thursday, August 24, 2006

Al rescate de Pamela Díaz

-Qué te habías hecho, gaznápiro.
-Quería ir a Punta Arenas, querido tío señor Lamordes, pero no cude ir porque tomé una micro y le pregunté al chofer si me podía dejar en Punta Arenas y el chofer me dijo que no me podía dejar en Punta Arenas porque Punta Arenas estaba muy lejos, estaba como a mil catorce kilómetros, me dijo el chofer. Entonces me bajé.
-¿Y a dónde fuiste?
-Fui al Mol Plaza Despucio porque quería vitrineán.
-¿Y vitrineaste?
-Sí, tío. Vi unos autitos y tan bien vi unos plaistechon que no los tengo y tan bien unos monos de Salo que echan guerra, son como soldados de las galasias, pero modernos, no antiguos, y son chicos.
-Me alegro de que no te haya pasado nada. Debo admitir que no me alcancé ni a asustar.
-¿Quere decir que no me echó de menos, tío?
-No mucho. Es que en estos últimos días me ha aumentado la pega.
-¿Y qué quere decir eso?
-Que tengo menos tiempo para ti.
-Chuta, entonces a lo mejor ojalá que vaya quedar cesante.
-¡Animal!, ¿y qué leche vas a tomar entonces?
-Ninguna, tío, entonces es mejor tuavía porque usté sabe que no me gusta la leche, no se haga.
-Mmm... Como gustes. Pero después cuando te falten los trencitos no reclames.
-Ah, entonces tenga pega y no vaya quedar cesante. Déme un trencito.
-Todavía no.
-Tío, ¿por qué Panela Díaz dice que era buena y dice que no era mala, o sea que no andaba con otras personas porque puro andaba con su señor marido ese que juega fútbol pero ya no es tan bueno, ahora es más o menos malito porque ahora son mejores los magos, pero tan poco son tan buenos porque el más mejor es Zinedín Zedín, pero Zinedín Zedín le pegó un combo con la cabeza al otro jugador y lo expulsaron, entonces ya no cuede jugar más.
-Ah...
-¿Ah qué?
-Ah...
-¿Pero Panela Díaz le dio un beso a los jugadores como la otra tía que sale en la farándula, esa que tiene los ojos azules, o Panela Díaz no le dio un beso a los jugadores?
-Ella dice que no.
-El otro día soñé que estaba en un barco en el mar y entonces el barco se iba hundir y Panela Díaz se caía al agua y gritaba ¡ElMonito sálvame! y yo me tiré al mar y la salvé, entonces descués la subieron por una escalera para arriba del barco y yo iba subiendo de abajo del barco para arriba del barco y le vi los calzones a Panela Díaz y me dio una elestricidá...
-No tienes remedio. ¡Partiste al closet, de nuevo, y con candado!
-No tío, porque me da susto la oscuridá.
-No, gaznápiro, quédate un rato más conmigo y toma tu trencito.
Gracia!

Monday, August 07, 2006

¡Pasó el Día del niño, sin pena ni gloria!

-Tío, ¡pasó el Día del niño y no me sacó a pasiar y no me compró ningún juguete de Salo!
-¿Te prometí algo?
-¡No había para qué prometer porque en el Día del niño HAY que regalar, porque por eso se llama "Día del niño", ¿no ve?
-¡Qué tiene que ver el Día del niño con los regalos! ¡Nada!
-¿Cómo que no? Mire: Día-del-niño. ¿vio? Día-del-niño... regalo.
-Anda a estudiar lógica, será mejor, mequetrefe.
-¿Entonces no me va regalar nada?
-Hummm... ¿tengo que decirte que se me olvidó que ayer era el Día del niño? Eso pasó. Se me olvidó. Ahora tendrás que esperar hasta el año próximo.
-¿Y por qué se le olvidó cuando justo yo le dije que iba a ser el Día del niño?
-No, tú me dijiste "se acerca el Día del niño" y yo pensé que era la semana que viene y entonces se nos pasó nomás. Fregaste.
-No me quero convencer, tío, que su memoria está de capa caída, en vez que debería comer lentejas y tan bien debería comer pastillas de la memoria y tan bien hay que comer pasas, de unas pasas que vienen con palito y tienen más pepas porque esas pasas son más ricas que las pasas que no tienen palito porque las pasas que no tienen palito son más malas que las pasas que tienen palito. Cómpreme pasas de palito, tío.
-Tu memoria anda de lo más bien.
-Quero pasas porque me dio hambre de comer pasas de palito.
-¿No quieres un trencito, mejor?
-Tan bien quero un trencito, pero quero pasas de palito y descués quero un trencito.
-Mmm... para reivindicarme te voy a comprar una caja de lápices de colores, para que dibujes tus historias de terror.
Gracia, tío! ¿pero tan bien cueden ser lápices escricto y tan bien lápices de tinta?
-¿Para qué tantos?
-Es que voy hacer una aventura en tesnicolor con sistema Dolby, igual que en las películas.
-Ja ja ja, sistema Dolby. Sigues sin saber nada de nada.

Friday, August 04, 2006

"El señor que lo estaban fusilandio"

-Escucha, gusano de poca monta: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo"...
-...
-¿Te gustó?
-Siga.
-Es muy largo, pero ¿te gustó?
-Sí, pero ¿qué es el pelotón de fusilación, querido tío?
-El pelotón que fusila a los condenados a muerte.
-¿Pero es un pelotón de pelota o es un pelotón de gente, tío?
-Es un pelotón de gendarmes.
-¿Pero hacen un pelotón como si estuvieran jugando una pichanguita?
-No. Forman una fila y disparan.
-Ah, menos mal, porque osinó entonces dispararían y matarían a los otros gendármeses.
-No, es como te he dicho.
-¿Por qué mataron a ese coronel que se llama como Silveriano Díaz?
-Aureliano Buendía.
-Sí, ¿por qué lo mataron de un pelotón, tío?
-Tienes que leer la novela, pero estás muy chico todavía.
-¿Cómo se llama la novela, querido tío?
-"Cien años de soledad".
-Chuta, no me gusta el nombre. Me gusta más mejor Cien años de jugar Nintendo.
-Gaznápiro irreverente. Para que sepas, esa novela le valió el Premio Nobel a su autor.
-Ah, qué bueno. ¿Qué le dieron de premio al señor que escribió la novela, tío? ¿Un trencito?
-Idiota. Son como 750 mil dólares. O sea, mmm... imagínate algo así como 412 millones de pesos.
-Chuta, ¿eso es harto o más o menos harto, tío?
-Harto.
-¿Para cuánto alcanza?
-Para llevarte a Disneyworld un mes entero, y sobra casi todo.
-Chuta, ¿y tan bien alcanza para ir de nuevo a Wisneybon?
-Para ir diez veces. Y sobra más de la mitad.
-Chuta, entonces empiece a escribir altiro, tío.
-¡Empieza tú, mejor! Yo ya no doy más.
-Voy a escribir una novela, tío. Descués la voy a publicar y descués lo voy a llevar a Wisnbeybon cuando usté sea viejito, o sea cuando sea más viejito que ahora, porque ahora ya es viejito porque le salieron canas y tan bien le salieron canas en las cejas y tan bien le salieron canas en la balba, así que menos mal que se afeita, pero no se cuede afeitar las cejas, entonces tiene que andar con canas no más en las cejas y tiene que andar con canas en el pelo, menos mal que no tiene pelos en la frente, porque osinó tendría que afeitarse la frente...
-Anda a escribir tu novela, será mejor.
-Ya.
(Al rato)
-Tío, estoy casi terminando.
-Sigue... sigue...
-Me falta poquito.
-Sigue...
-¡Terminé!
-Hummm... ¿por qué no te demoraste más?
-Es que terminé rápido porque quero ser famoso como ese señor y tan bien quero llevarlo a Wisneybon a usté antes que usté se ponga más viejito, porque osinó se va morir y no cuedo ir solo y tan bien si voy solo en Wisneybon me cuede salir la Calavera de Gual Disney.
-¡Lee!
(ElMonito lee)
-Se llama "El señor que lo estaban fusilandio". Una vez a un señor lo iban a fusilar porque se había portado mal, porque se había violado unas gallinas, entonces lo pillaron los caradineros y descués lo iban a fusilar con escopetas y el señor cuando se iba morir gritó SOY INOCENTE porque no me quero morir pero los caradineros dispararon las escopetas y las escopetas no le achuntaron al señor, entonces el señor quedó herido en el brazo y le salía sangre del brazo y llegaron los enfermeros y le pusieron una venda en el brazo y entonces la venda se puso roja...
-Oye, momentito... ¿de dónde sacaste eso de las gallinas?
-Lo vi en la tele, tío.
-¿Y sabes que significa eso?
-Sí, que el señor se puso a pegarle chuletas a unas gallinas y quedaron moridas. O sea que fallecieron las gallinas. Las mató a chuletas, tío.
-Ah... sigue...
-... entonces cuando la venda se puso roja los caradineros se asustaron y un caradinero le dio hipo y gomitó, entonces llegaron los otros caradineros a ayudarlo al caradinero que estaba enfermo y justo cuando lo estaban ayudando el caradinero que estaba enfermo volvió a gomitar y el gómito le cayó en la cara a un caradinero que justo tenía la boca abierta. Entonces el caradinero que le cayó el gómito en la boca abierta gritó "¡Auch!". Gritó de asco.
-Bien asquerosa tu novela.
-Es que ahora las novelas tienen que ser truculentas, querido tío, en vez que en sus tiempos eran finas.
-¿Y ese razonamiento, de dónde lo sacaste?
-¡De la cabeza, pos tío!, ¿no ve que los racionamientos salen de la cabeza en vez que la valentía sale del corazón?
-Un trencito de premio y feliz fin de semana.
Gracia!
-Ahora déjame seguir leyendo mi propia novela.
-Acuérdese que se acerca el Día del niño, tío, y acuérdese que yo le pedí monitos de la guerra de Salo.