ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Sunday, January 28, 2007

ElMonito se encuentra con la Pequeña Gigante

-¡Apúrese, tío, que vamos a llegar atrasados!
-¿Ya despertó la Pequeña Gigante, renacuajo maloliente?
-Tuavía no, pero en las noticias dijeron que ya va despertar.
-Los periodistas siempre mienten, gaznápiro.
-¡Pero usté es periodista, querido tío, por qué dice así!
-Por eso mismo lo digo. En sentido figurado, por supuesto.
-¿Qué es un sentido figurado, querido tío señor Lamordes?
-Es un decir. O sea, los periodistas mentimos, pero no como te lo imaginas. No son mentiras flagrantes, sino formas de contar la realidad que no se avienen estrictamente con la verdad.
-Ah... no entendí.
-...
-¡Pero ya va empezar la Muñeca Gigante , tío, eso no es mentira!
-La Pequeña Gigante. ¡Ya, vamos, vamos!... ¡Las cosas que uno debe hacer por un títere!
-¿No quere ir a verla?
-Me da lo mismo.
-Yo quero verla, tío, porque quero ver si me mira y dobla las pestañas y tan bien quero ver si me saluda y tan bien quero ver cuando saque la lengua para tomar helado...
(Salen. Toman la micro. El tío paga un pasaje. ElMonito se cuela pasando por debajo del torniquete. El tío no habla en el asiento. ElMonito mira todo a su alrededor. Llegan. Bajan.)
-Tío, parece que allá viene la Muñeca Gigante porque vienen unos caradineros con las luces prendidas en moto.
-¿Los carabineros tienen luces? ¿En la frente?
-No tío, las motos de los caradineros tienen las luces prendidas, porque las prendieron los caradineros, porque las luces no se prenden solas, porque cuando las luces se prenden solas senifica que los fantasmas prendieron las luces, cuede ser por eflenco que la Calavera de Gual Disney prenda las luces. Una vez yo estaba acostado en el clóse y afuera se prendieron las luces, parece que fue la Calavera de Gual Disney que las prendió...
-Déjate de hablar y mira hacia allá. ¡Es la Pequeña Gigante!
Verdá, tío! ¡Allá viene! ¡Es graaaaande!
-¿Qué te parece?
-¡Es bonita! ¡Y se mueve como un humano, no como los robots!
-La hizo El Expreimentador.
-¿Verdá?
-Parece...
-Chuta. Le quedó bien. ¿A mí quén me hizo, tío?
-A ti te encontré en una feria libre. Tú eres un ejemplar de menor calidad. Además, eres chico y te sacas casi puros rojos en el colegio y nunca puedes pasar de primero.
-¡Pero yo hablo, en vez que la Muñeca Gigante no habla y tan bien tiene la boca con una cosa al lado y tiene un cuello de resorte! ¡Mire, ahí se le ve el cuello! Pero es linda...
-Es muy impresionante.
-¡Póngame en el hombro, tío, para verla mejor!
-Ya, levántate, ¡eso! Ahora, listo, ¿ves mejor?
-¡Sí! ¡Va caminando andando en una patineta gigante y tiene los ojos con antiojos de aviadón! ¡Y atrás viene el hipopótamo en la jaula! ¡Lo cacturó!
-...
-¡Hola, Muñeca Gigante! ¡Hola hipopotamito!
-...
-¡Tío, me miró y me cerró los ojos y descués los abrió! ¡Y el hipopótamo echó humo por la nariz!
-...
-¡Hola, Muñeca Gigante! ¡Yo me llamo ElMonito y tengo siete años y sé hablar en vez que usté no sabe hablar pero no importa porque se ve linda con ese vestido verde, pero a mí me va más o menos no más en la escuela, porque no me concentro bastante dice ni tía del colegio, pero el Toro y el Martínez dicen que yo soy no tan malo, pero siempre me ganan a la chita y cuarta en vez que nunca ni tó me lleva a elevar volantines, y yo quero ir a la Parada Militar para elevar volantines...!
(La Pequeña Gigante continúa su desplazamiento hasta llegar a Plaza Italia. El tío Lamordes, ElMonito y una multitud la siguen. La gente le toma fotos con celulares, los padres hablan hasta por los codos y comentan la visión con sus hijos, quienes más bien permanecen callados y con los ojos bien abiertos.)
-Ya está terminando, tío. Ahora se va acostar a dormir la siesta. ¿Le gustó? A mí me gustó. ¡Era bueeeeeena!
-...
-Tío, tiene los ojos mojados. ¿Qué le pasa?
-Nada, renacuajo, nada.
-¿Está llorando?
(Voz quebrada.)
-¡Có-cómo se te ocurre! Me acordaba de algo que vi hace muchos, muchos años. Era un muñeco que se llamaba Cocoliche. Tenía tu misma edad cuando lo vi.
-¿Cómo era Cocoliche?
-Era parecido a la Pequeña Gigante. Salió en un clásico universitario.
-¿Qué es clásico universitario?
-Qué saco con explicarte nada. Lo único que puedo decirte es que a veces quisiera volver a ser como tú.
-No, tío, porque no es tan bueno ser como yo, porque por eflenco yo duermo en un clóse y usté duerme en cama mientras tanto que usté gana plata y yo no gano plata. Tan bien usté cuede andar tranquilo en la calle mientras tanto que yo me pierdo y tan bien usté nunca se asusta con los moutros y yo paso asustado, porque tuavía me acuerdo cuando El Expreimentador me llevó al dentista...

Friday, January 26, 2007

El cometa y el Valle de Nelqui

Querido diraio, dos puntos
Estoy contento, o sea más o menos no más contento, porque estoy no tan contento porque antes estaba más contento que ahora, porque ahora estoy menos contento, porque ya llegué a Santiago, pero vi al cometa y descués lo volví a ver y entonces ni tío se emocionó y empezó a hablar del cometa y justo el cometa desapareció, pero al otro día volvió a aparecer y descués volvió a desaparecer.
Ni tío cumplió una vieja promesa y me llevó al Valle de Nelqui y un día subimos un cerro y el cerro era pelado, pero estaba lleno de piedras y me entraron piedras por las zapatillas, me entraron como mil piedras. Y cuando yo le decía a ni tío ¡espéreme tío porque quero sacarme las piedras en la zapatilla porque tengo como mil cuarenta piedras! entonces ni tío decía "¡cállate gaznápiro y apúrate será mejor porque me está dando solación!" Descués llegamos a una roca en el cerro y descués yo miré para abajo y me dio una cosa en la guata porque estaba DEMASIADO ALTO, pasó un pájaro por abajo de losotros, no sé cómo cudimos llegar y eso que descués teníamos que bajar, pero bajar es más fácil que subir, pero bajar es más doloroso porque cuando bajamos las zapatillas se iban hundiendo en las piedras y descués el pie estaba lleno de piedras, había como cuarenta mil piedras y entonces cuando llegamos abajo me saqué las zapatillas para tirarme al río fresquito y tenía los pies con SANGRE, ES VERDÁ NO ES MENTIRA, y ni tío me dijo "¿viste gusano lo que te pasó por no sacarte las piedras?" y me mandó a poner las patas en el río, estaba fresquito, y descués se me pasó el dolor y en la noche dormí en la parca, me quedé dormido al instante.
PERO FALTABA LO PRINCIPAL, se me había olvidado. Antes de acostarme en la parca tomamos té con galletas, pero eso no es lo principal, lo principal es que antes de acostarnos estábamos mirando las estrellas, se ven claritas, y de pronto ni tío gritó "¡mira gaznápiro, un cometa!" Y yo le dije "¿dónde tío?, ¡quero verlo!" Y me dijo "¡ahí!" y yo le dije "no lo veo" y descués me dobló la cabeza para el otro lado y me quedó doliendo el cuello porque me la dobló mucho, me la dobló DEMASIADO, pero entonces vi el cometa. ¡Era liiiindo! Era largo, o sea tenía cola larga y un punto brillante como una cabeza, parece que se llama cabeza de verdá, no es por decirle cabeza, porque SE LLAMA cabeza. Y la cola parece que se llama cola de verdá, SE LLAMA cola. Y era una cola blanca, pero se iba poniendo más oscura porque a los cometas la cola se les pone oscura, o sea no tan clarita, pero igual se ve. Le dije a ni tío, "tío, se parece a la estrella de Belén" y ni tío no se enojó, en vez que me dijo "tienes razón" y yo me alegré porque no me retó. Ni tío me preguntó "¿sabes renacuajo a qué distancia va el cometa?" y yo le dije "no sé tío, ¿como a mil kilómetros?" y me dijo "más". Descués yo le dije "¿un millón de kilómetros?" y me dijo "más". O sea que era harto, no era poco, pero se veía no tan lejos. Y descués ni tío se puso a decir que los cometas llegan hasta el final del sistema solar y descués vuelven, pero cuando vuelven uno ya está viejito o se ha morido y descués dijo que una vez a lo mejor el cometa va volver y la tierra no va existir y que el cometa se va poner a llorar porque lo único que le gustaba al cometa era ver la tierra y ver los zorritos como corren por los árboles, pero no por las ramas de los árboles en vez que por abajo de los árboles, donde hay pasto, y tan bien al cometa le gustaba ver el río del Valle de Nelqui, que se llama río Nelqui, y descués como ni tío vio que yo me estaba quedando dormido parado entonces nos acostamos en la parca, pero ya llegamos a Santiago, entonces me acordé del cometa y tan bien me acordé que ayer a esta hora estaba mirando las estrellas, se veían claritas, y entonces me da como una cosa en el estómago cuando me acuerdo, me da UNA COSA ESTRAÑA, voy a investigar...

Friday, January 12, 2007

Una tarde con El Expreimentador

-Toc toc toc.
-¿Quén es?
-El Expreimentador.
-¿Qué quere?
-Vengo a verlo ElMonito porque quiero expreimentar con usted. Quiero hacerle crecer más las orejas.
-No quero abrir porque no quero que me crezcan más las orejas porque las tengo largas y entonces todos se ríen y nadien no se ríe de este pobre y triste ElMonito.
-No importa, porque yo soy El Expreimentador y necesito expreimentar. Mi vida se ha hecho para expreimentar.
-¿Y qué me va hacer?
-Le voy a hacer crecer las orejas con un método.
-¿Qué es un método?
-Una máquina para hacer crecer las orejas.
-¿Me va doler?
-Sí, un poco, pero después se le va a pasar.
-¿Me van a quedar muy largas, señor Expreimentador?
-Como hasta las rodillas, pero después se van a ir achicando y al final van a quedar del mismo porte.
-¿Está seguro?
-Sí.
-Entonces le voy a abrir.
-Gracias.
-Entre.
-Ah, ya estoy adentro. Vamos a la sala de operaciones de inmediato, que no hay mucho tiempo.
-¿Dónde está la sala?
-En mi laboratorio de expreimentaciones en el cerro.
-¿Vamos a ir en qué?
-En helicóptero.
-¿En helicóstero? ¿Pero no es peligroso señor Expreimentador?
-No tanto.
-Bueno, voy a subir porque nunca he viajado en helicóstero y quero andar en helicóstero para ver la hélice.
-La hélice no se ve muy bien porque mi helicóptero no tiene techo de vidrio, porque es un helicóptero básico.
-Ah.
-Suba.
-Ya subí.
-Ahora voy a partir.
(Parte el helicóptero).
-Espere un poquito señor Expreimentador, que se me olvidó avisarle a ni tío el querido señor Lamordes que voy a ir con usté para alargarme las orejas.
-Ya no se puede. Lo lamento.
-Ojalá que no me rete descués cuando llegue con las orejas más largas.
-No creo.
-¡Mire, señor Expreimentador, las casitas se ven más chicas y los autos se ven como autos maxboch y las personas se ven como gente!, ni tío me dijo que se veían como hormiguitas pero se ven como gente, porque caminan y tan bien tienen zapatos, no tienen patas de hormigas, porque las hormigas tienen patas flacas en vez que la gente camina con pantalones, pero las señoras andan con vestidos.
-Ah.
-Y tan bien se ven las calles como calles de juguete, pero de verdá, no de mentira. O sea calles de verdá, pero más chicas y se ven bonitas, no se ven feas. ¡Mire, un señor entró a una botillería parece porque va con una bolsa en la mano!, pero ahora lo tapó un árbol.
-¿Puedes hablar un poco menos, títere?
-De veras.
-¿De veras qué?
-De veras que parece que no hablo tan poco, porque ni tío dice que hablo harto.
-Tu tío tiene razón. Ya vamos a llegar.
-Estoy nervioso.
(Aterrizan).
-Entra al laboratorio. Tenemos poco tiempo, porque ya me van a cortar la luz. Se me olvidó pagarla y me dijeron que la iban a cortar a las siete de la tarde y faltan cinco para las siete.
-Ya.
-Ahora vamos a amarrar las orejas a esta máquina para que las estire.
-Parecen alicates, señor Expreimentador.
-Son alicates eléctricos.
-Ojalá que no me duela tanto.
-Espera, vamos a conectar la máquina.
-¿Cuedo cerrar los ojos, señor Expreimentador?
-Sí.
-Ya los cerré.
-Ahora voy a accionar la máquina... cáspita, dieron las siete y me cortaron la luz.
-¿Entonces no me va poder alargar las orejas?
-No, va a tener que ser otro día, lo lamento. Ahora te iré a dejar.
-Qué bueno. Menos mal que no vamos a llegar tan tarde, porque entonces ni tío me va retar menos.
-Claro, eso creo.

Friday, January 05, 2007

"Quero ir a la piscina"

-Tío, lléveme a la piscina porque hace mucho calor y cuando tengo calor me pongo a craspirar y ahora estoy craspirando... ¡mire! Estoy craspirado.
-Tienes razón. Ve al baño y lávate la cara y las orejas, que las tienes todas negras y sucias.
-Es que estábamos jugando un juego con el Cristóbal y con el Camilito. Estábamos jugando al pikchonary.
-¿Qué es eso?
-Adivinar una cosa no diciendo palabras, en vez que dibujando la palabra, ¿entiende? O sea que si la palabra sale por eflenco la palabra "guerra" o por eflenco sale "saltar en paracaídas" hay que dibujar una guerra hasta que el compañero diga "guerra", pero tiene que decir antes de que el reloj de arena se termine de caer la arena, porque si la arena se cae, entonces no vale, y la arena es blanca.
-¿Y me puedes decir por qué ese juego te hizo traspirar tanto?
-Es que me puse nervioso...
-¿Por qué?
-Porque no podía dibujar un paracaídas y el Camilito decía paragua y yo le pegaba a la mesa y entonces quedé castigado por pegarle a la mesa, porque la tía del Camilito me retó porque casi quebro el vírio de la mesa.
-Ah.
-Lléveme a la piscina.
-¿A qué piscina quieres ir?
-A la piscina del cerro San Cristóbal o tan bien cuede ser a la piscina del estadio Nacional, pero no a la cancha del estadio Nacional, en vez que a la piscina del estadio Nacional, donde no juegan a la pelota, porque en la piscina no hay pasto, o sea que hay pasto, pero afuera de la piscina, en el pasto, no en el agua.
-Ya. Apenas les paguen a los bomberos te llevo.
-¡Viva! Voy a buscar el trajebaño.
(Una hora después)
-Tío...
-No me molestes.
-¿Tío... ¿tuavía no les pagan?
-Aún no. Paciencia.
(Una hora después)
-Tío...
-¡Qué pasa ahora!
-Ya parece que cerraron el banco y ¿tuavía no les pagan a los señores bomberos?
-Para que sepas, ¡los bomberos trabajan gratis!
-Entonces ¿cómo les van a pagar?
-¡No les pagan! ¡Nunca les han pagado!
-¿Entonces quere decir que si hoy día no les pagan entonces no voy a poder ir a la piscina?
-Exactamente.
-Chuta. Ojalá que a lo mejor entonces descués les paguen.
-Ojalá.
(Atardece)
-Tío...
-Qué.
-Estaba mirando por la ventana y no vi a ningún bombero contando un sobre de plata. Pasaron dos bomberos, pero no llevaban sobre de plata porque iban fumando.
-Ah.
-Tío... voy a guardar el trajebaño. ¿Mañana usté cree que les cueden pagar o a lo mejor tan poco les van a pagar?
-Yo creo que mañana tampoco les van a pagar.
-Entonces a lo mejor nunca voy a poder ir a la piscina.
-Mejor te voy a llevar cuando las culebras usen chaleco.
-Ah, menos mal. Entonces voy a dejar el trajebaño encima de la silla de la pieza.
-Bueno.
(Media hora después)
-Tío...
-¿Qué?
-Si las culebras no tienen brazos, ¿cómo van a usar chaleco? ¿Cueden usar chaleco sin mangas?
-Por supuesto que podrían.
-Ah, menos mal...