ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Wednesday, August 31, 2005

¡Se nos viene Brasil!

-Qué haces, renacuajo.
-Estoy jugando a las dominaditas. Chuta, se me cayó. ¡Espere, tío, no se vaya! ¡Mire esta dominadita!
-A ver...
-Chuta, de nuevo no me salió. ¡Espere, no se vaya! Ya me va salir.
-Ya, última vez.
-Chuta, no cuedo hacerla bien. ¡Justo ahora que yo quería que usté me viera haciendo las dominaditas! ¡Recién hice tres dominaditas!
-¿Qué es una dominadita?
-Es hacer con la pelota en el aire sin que se caiga al suelo, hacer con la zapatilla. Mire, así.
-Bueno, hiciste dos por lo menos.
-¡Recién hice casi cinco!
-¿No dijiste tres?
-Pero justo iba hacer cinco y se me cayó cuando iba hacer cuatro en vez que puro alcancé hacer tres.
-Es que tú tienes las cañuelas tan flacas. Además, consuélate pensando que los chilenos nunca hemos sido muy buenos para la pelota.
-¿Pero y El Matador, tío? Además que Pinilla mete hartos goles y Pizarro salió en la tele que está triunfando en Italia, lo dijo el tío Pedro Calcuro. ¿No ve que somos buenos?
-¿Sabes con quién nos toca jugar este domingo por las eliminatorias, gaznápiro de poca monta?
-Parece que no me acuerdo, querido tío. Déme un trencito.
-Jugamos con Brasil, ¡en Brasil!
-¿Se nos viene Brasil? Chuta, ojalá que ganemos aunque sea uno por cero a los 45 minutos. ¡Cornel para Chile. Lo va tirar Coca Mendoza, entra El Matador y le pega de guata y gooooool de Chile! Quero ser relatador de partidos, tío.
-¿Dices ojalá que ganemos? La selección lleva un saco para traerse todos los goles que le van a meter.
-Pero el arquiero de Chile es bueno, tío, pero parece que está un poco viejito, está como usté de viejito pero en vez que usté tiene canas y el Tapia parece que se las tiñe, tío, porque tiene el pelo negrito.
-¿Cómo que "el Tapia"? Más respeto con nuestro goalkeeper.
-¿Qué es un golkíper, tío? ¿Un impermaeble?
-Un impermeable es un impermeable. Un goalkeeper es un portero. Un arquero.
-Quero ir a Brasil a ver a Chile.
-¡Jamás te llevaría! Te has sacado puros cuatros.
-¡Mentira! El otro día me saqué un cuatro coma dos en con presión de lestura. Tuve que leer un cuento y lo comprendí. Eso dijo ni tía y me felicitó. Dijo que había entendido un cuatro coma dos del cuento.
-Ay, dios, ¡este títere tiene aserrín en la cabeza!
-¿Y lo van a dar por la televisión el partido de Chile, querido tío señor Lamordes?
-Sí, el domingo.
-¿Lo cuedo ver con usté? Quero ver a los negritos. Ojalá que no juegue Pelé, porque Pelé se la lleva de cabecita y nadien lo cuede parar. ¿Se acuerda esa película que me mostró cuando Pelé se la lleva de cabecita?
-Pelé tiene como 60 años, mequetrefe.
-¿Hasta los cuántos años se cuede jugar en la selesión de fútbol, tío?
-Como hasta los 34.
-Chuta, entonces usté ya no cuede.
-Yo antes jugaba de centrodelantero. Pero llegó Zamorano y me quitó el puesto.
-¿Verdá?
-Sí. ¿No te había contado?
-Voy a decirle a ni tía del colegio que usté era de la selesión. Cada día estoy más orgulloso de usté, querido tío. ¿Tiene una foto de usté en la selesión para llevar al colegio?
-Ahora no ando trayendo, pero mañana sin falta te traigo una.
-Ya. Gracia.

Monday, August 29, 2005

¡Escapada en el Mapocho!

-¿Señor Lamordes?
-¿Sí?
-Un niño de vestido celeste y orejas largas pregunta por usted en la recepción. Dice que es su sobrino.
-¿Será ElMonito?
-Momento... dice que sí. Está súper mojado.
-Ah, dígale que pase.
(Un minuto después)
-¿Dónde andabas, gaznápiro de poca monta?
-¡Me llevó el río Mapocho y usté ni se dio cuenta! ¡Menos mal que me salvé por poco!
-¡Pero qué te pasó! ¿Dónde andabas?
-El otro día que usté no vino a trabajar al diraio estaba lloviendo tan fuerte que entró el agua y se llevó el clóse y se lo llevó al río Mapocho, y yo iba adentro del clóse y de repente me empezó a entrar agua y tirité.
-¡Diablos! ¡Mi closet, mis cosas! ¿Se perdieron?
-No sé.
-Allí guardo apuntes importantes. ¿Se perdieron?
-No sé tío, pero parece que unos caradineros lo sacaron y lo tienen en la comisería número nosecuánto.
-Bueno, debo ir a buscarlo. Pero tú... ¿te ahogaste?
-¡Te ahogaste! ¿Mestá sacando pica, tío? ¿No ve que no estoy ahogado, en vez que ESTOY NO AHOGADO?
-No subas la voz. Y cuéntame.
-Usté se creopupa de saber más la noticia del clóse que de verme vivo.
-Si estás vivo, entonces lógicamente debo preocuparme de mis apuntes. Pero dime cómo te salvaste.
-Usté tiene sangre fría, querido tío, en vez que yo tan bien tengo sangre fría pero la tengo fría porque tengo frío, no porque tenga sangre fría, ¡porque no tengo sangre fría, para que sepa!
-Ya. Déjate de tirarte al suelo y cuéntame.
-Que estaba el clóse flotando en el río y apenas cude sacar la cabeza y cuando miré el río tirité.
-Qué mas.
-¡El agua estaba como chocolate y sonaba fuerte porque abajo en el fondo del río parece que habían truenos y relámpagos!
-Esas son las piedras que arrastra el río. Pero sigue.
-Cuando vi que estaba en el medio del río me dio susto y tirité. Descués tragué agua y parecía chocolate de caca, tío. ¡Es verdá, no es mentira!
-Entonces voy a tener que vacunarte contra el tifus.
-¡No me ponga una indección, porque las indecciones duelen! Tragué poquita agua y descués la escupí, así que no estoy contagiado de tifu, tío. ¿Qué es tifu?
-Sigue, títere de poca monta, ¡sigue hablando!
-Que descués que tragué un poquito de agua y la escupí unos señores que estaban arriba de un cuente me vieron y empezaron a llamar por cerulán a los bomberos. Entonces en el otro cuente estaban los bomberos y me tiraron una cuerda ¡y casi la tomé la cuerda, tío! ¡Era refalosa!
-Sigue, sigue.
-Descués había otro cuente y un caradinero colgando de una cuerda me agarró justo cuando iba pasando por debajo del cuente y me salvó justo, justo, porque parece que descués en el otro cuente habían tiburones.
-Qué aventura.
-Descués me preguntaron donde vivía y yo dije que vivía en el clóse de ni tío y me preguntaron cómo se llamaba usté y yo dije "ni tío se llama querido tío señor Lamordes, su majestad perfesto", como usté me enseñó que dijera cuando me preguntaran. Entonces querían venir a dejarme al diraio pero yo dije que me dejaran en la cuerta no más porque usté era muy enojón y los podía retar.
-Oye... ¿pidieron más datos míos?
-No, pero dijeron que era muy sospechoso que un niño viviera en un clóse y que descués querían venir a conversar con usté.
-¡Pero si tú no eres un niño! Apenas eres un títere.
-Pero no se creopupe, querido tío, porque yo dije que usté no era malo porque era bueno y me compraba trencitos y sobres de Brujas.
-Mmm... ojalá sea así, porque si vienen te tendré que negar.
-¡Me va negar!
-Es que tú sabes... capaz que con eso de las leyes de maltrato infantil que hay ahora piensen mal. Y yo, que soy tan bueno contigo.
-No se creopupe querido tío, porque yo nunca voy a hablar mal de usté porque usté es bueno y me compra chocolates sin gusto a caca. Déme un trencito.
-Toma y calla.
Gracia!

Wednesday, August 24, 2005

ElMonito cuenta hoyos

Curiosa forma de comenzar este relato: un títere agachado en el suelo y un tío que lo mira con extrañeza desde la oficina. El títere adivinarán quién es y el tío, idem. Por si tienen dudas, se trata de nuestro amigo ElMonito y su "querido tío señor Lamordes". Éste último se levanta a estirar las piernas, ya que no consigue la frase exacta que su crónica necesita.
-¿Qué haces, renacuajo?
-Shhh... cuarenta y nueve... cuarenta y diez... cuarenta y diez uno...
-Tonto, llegaste al cincuenta y ni te diste cuenta. Bah, me salió verso.
-A mí en veces me sale un verso, tío, y eso que no digo ni pío.
-Ese es un mal verso, yo prefiero el del reverso.
-Tío, ¿no ve que estaba contando y se me le olvidó en qué número de contar iba? Ahora voy a tener que empezar de nuevo por su culpa.
-¿Qué estás contando, gaznápiro de poca monta?
-Estoy ayudando a los señores de la autoridás a contar los hoyos que hay en nuestra capital.
-Ah, muy bien, sigue contando entonces. Pero veo que no llegarás muy lejos. Esos que cuentas no valen.
-¡Por qué!
-¿No ves que estás contando los hoyos del patio?
-¿Y cuáles son los que valen, querido tío señor Lamordes?
-Los de las calles. Esos que hacen tira las ruedas de los autos.
-¿Y los de las deredas tan bien cueden valer?
-También, pero esos a nadie importan.
-Ya. Entonces ¿cuedo salir a la calle a contar hoyos?
-¿Estás más loco? Déjale esa labor a los que saben.
-Yo nunca he visto a un señor contando hoyos, tío. ¿Me cuede mostrar cuando haiga un señor que esté contando un hoyo?
-Se dice haya, no "haiga". Seguro que ese señor al que te refieres tendrá cara de leso, porque hay que ser bien buenas peras para trabajar contando hoyos.
-¿Pero y si lo mandaron? Entonces no sería culpa de él.
-Ah, claro. Es lo más probable. Acá mandan a hacer cada cosa.
-¿Es verdá que mandaron a espionar al tío Piñera de nuevo, tío?
-Ahí tienes otro ejemplo.
-¿Es malo comprar fundos en Chiloé, tío?
-Si los venden, no le veo lo malo. Lo malo, creo yo, es que haya periodistas y policías que juegen al espionaje. Y tambien que haya gente que tenga tanta plata y otros que no tengan nada.
-Yo quero tener plata para comprar una caja de sobres. ¡En Salo venden cajas de 25 sobres, tío! ¿Usté tiene harta plata o poca? Parece que poca, porque siempre me trae como dos sobres. Pero no importa, porque usté no es malo porque usté parece que es bueno por lo menos porque me trae sobres, en vez que a algunos niños del colegio ¡nunca les traen sobres y tienen que jugar a las láminas en el recreo!, pero son láminas arrugadas.
-Ya te fuiste por la tangente. Dejemos la conversación hasta aquí porque se me ocurrió una idea y voy a terminar mi crónica. Sigue contando hoyos, pero no vayas a salir a la calle.
-Ya. Entonces voy a contar hoyos que sirvan para jugar a las bolitas.

Thursday, August 18, 2005

ElMonito quiere votar

-¿Qué hay que hacer para votar, querido tío?
-Inscribirse en los registros electorales.
-Me quero incribir. ¿Me cuede incribir mañana?
-¿Por qué nos vas ahora mismo?
-Es que ahora tengo que tomar la papa.
-Ya es hora de que tomes en taza, títere malagestado.
-Es que me gusta tomar en papa porque es rica y se quema la carganta cuando uno se toma la leche y lo que más me gusta es cuando suena cuando estoy tomando y como que salen unas bulbujas y es agradable. Es verdá, no es mentira.
-Tómatela entonces, que ya se enfría.
-Bueno... glú glú glú... tío... ¿me cuede llevar mañana para incribirme?
-Ya, tempranito te voy a llevar, ¡ignorante!
-Glú glú glú... ¡por qué!
-¿No sabías que debes tener 18 años cumplidos para votar?
-Glú glú glú... ah... glú glú... chuta... glú glú... ya terminé... qué rica.... ¡oinc!
-Oye, cuida tus modos.
-Me salió un chanchito.
-¿Y se puede saber por quién querías votar?
-Yo quería votar por Luis Dimas.
-¡Imbécil! Eso es la Granja Vip.
-¡No tío! ¡Es Rojo Vip! ¿Ve que usté tan poco sabe? Lo pillé.
-Bueno, es lo mismo una cosa que otra. ¿Y por qué quieres votar por Luis Dimas?
-Porque me cae bien porque es gordito y se esfuerza y casi no le sale la voz, en vez que tan bien me gusta Florcita Motuda porque es divertido y en vez que tan bien me gusta Pitel Rock porque toca la corneta y en vez que tan bien me gusta el guatoncito Piñera porque tiene balba pero parece que se refrió porque no cuede cantar. Tío...
-Qué.
-¿Por qué hay puros hombres conculsando?
-No sé. Pregúntale al canal. Ahora dime la verdad. ¿Por qué candidato a Presidente votarías tú?
-¿Cuáles son? ¿Longueria con Michelle Bachelet?
-No sabes nada. Y yo menos. Tengo dudas.
-Esplíqueme las dudas que tiene tío, a ver si lo cuedo ayudar.
-Otro día. Ahora ve a votar por tus cantantes decadentes.
-¿Pero no tengo que tener 18 años cumplidos?
-No, para eso no. Para votar en Rojo Vip necesitas tener plata para botar por el teléfono para que los canales se hagan más ricos.
-Ah, entonces présteme para votar. ¿Cómo cuánto vale votar, tío?
-¿Votar para botar? Olvídate y ponte a hacer tus tareas, que volviste a sacarte un cuatro en matemáticas. ¡Qué va a ser de ti cuando grande, por Dios!
-No se enoje, tío. Voy altiro a sacar el cuaderno para hacer los ejercicios. ¿Y si los hago bien descués me va comprar un trencito?
-Hummm... veremos.

Wednesday, August 10, 2005

¡Tío, están dando un extra en la tele!

-¡Tío, tío, apúrese, questán dando un extra en las noticias! Parece que se están llevando presa a una señora guatona. ¡Apúrese para que la venga ver!
-Ya estás delirando, gaznápiro.
-No tío, si no estoy derilando porque ya derilé en la noche, ¿no se acuerda cuando estaba viendos los puntitos y casi se me clavaron en los ojos? Chuta. Oiga tío, ¿uno puede derilar dos veces seguidas?
-A ver, títere de poca monta. Hummm, tienes toda la razón. Se llevan presa a la Señora Lucía.
-¿Esa es la que tiene un hermano que lo mandaron a la carcen por ladrón y estafador?
-¡Pero qué sandeces estás diciendo, mequetrefe! Cuida tus palabras, que si alguien las lee te puede mandar preso a ti.
-¡Pero si lo dieron en la tele al señor cuando se lo llevaron preso!
-¿De quién hablas?
-De ese señor canoso que es pariente del Presidente Ricardo Lagos.
-Te estás confundiendo. Ésta que ves es la Señora Lucía, no la Señora Luisa.
-¿Esta señora guatona no es la marida del Presidente que se enoja?
-No, del otro enojón, de Pinochet.
-¿Del gerenal Pinochet, tío?
-Sí.
-¿Por qué los Presidentes son enojones, tío?
-A los chilenos les gusta que sean así.
-¿Y por eso el tío Lavín no va ser Presidente nunca jamás?
-Quizás, tal vez hayas hecho una sabia reflexión sin darte cuenta.
-Esta señora gordita es más viejita que la Señora Lucía.
-Luisa.
-¿Por qué se la están llevando presa y la están internando en el manicomio, querido tío?
-Eso que ves no es el manicomio. Es el Hospital Militar.
-¿El Hospital Militar es una carcen, tío? ¿No es un hospital?
-Puede ser las dos cosas. Ahí estuvo también el general Contreras, ¿no te acuerdas?
-Ehhh.... no. Chuta. Fregué. Ahora me va retar.
-Apaga la televisión, será mejor, y vuelve a descansar. Recuerda que aún tienes fiebre.
-¿Cuántos palitos de más tengo, tío?
-Tres palitos.
-Ah, menos que ayer. ¿No me voy a morir tuavía, tío?
-Creo que no.
-¿Y la Señora Luisa se cuede morir en el manicomio?
-La Señora Lucía.
-¿Se cuede morir, tío?
-Todos nos vamos a morir algún día.
-Chuta, eso es lo malo de la naturaleza, tío. Que las cosas se ponen viejas y se mueren y descués a los señores los entierran y da pena porque se quedan solitos. Yo quero que cuando me muera me vaya al cielo con los angelitos, porque osinó me va dar miedo quedarme solo en el ataúl. Además que el ataúl es muy delgado y yo creo que uno no se cuede dar vuelta cuando está durmiendo porque la cara choca con el palo del ataúl y cuede salir un cototo, chuta, ojalá que no...
-Gaznápiro delirante, eso es lo que eres. Y como siempre no has sacado nada en limpio de la noticia que acabas de ver. El mundo pasa frente a ti y no te das cuenta.
-¡Es que soy chico! ¡Usté no entiende a los chicos porque usté es grande! Deme un trencito.
-Cuando te mejores.
-Ya.

Tuesday, August 09, 2005

38 grados con cinco palitos

Ah, parece que tengo fiebre, tío, porque me duele el celebro por adentro de la cabeza, no por fuera, siento como una cosa adentro de la cabeza, como si el aserrín que dice usté que tengo se me estuviera incendiando con fuego, igual que cuando me llevó a China y el dostor Cao de Nanllín me quería sacar el corazón, en vez que me salvé menos mal, porque osinó me habría sacado el corazón y me lo habría comido, tío, es verdá, no es mentira. A propósito que veo puros colores verdes y andan circulando unos puntitos por el clóse, los puntitos me dan miedo, tío, porque brillan en la oscuridá y se me cueden meter en la cabeza y entonces me cueden volar la cabeza, no quero que los puntitos me vuelen la cabeza, tío, hágame caso porque tengo , tengo y quero agua pero el desierto es muy grande y por fin me trae agua, pero tomo agua y no se me quita la , tío, qué pasa, déme más agua que quero no tener, quero tener hambre pero no tengo nada de hambre...
-Despierta, ElMonito, estás agitado.
-Qué pasa, tío. ¡Déme agua!
-Toma, bebe. Parece que estás con fiebre. ¿A ver?
-¿Me va colocar el termómetro? ¿Abro la boca?
-Ábrela con cuidado. Cuidado con tragarte el termómetro. Quédate quieto un minuto.
-¿Engo fie-e, quegui-o tío se-or La-or-e?
-No hables.
-...
-Ya, déjame ver. Mmm... sí, tienes fiebre. Tienes 38 y medio.
-¿38? ¿Con cuántos palitos?
-Con cinco palitos. 38 y medio.
-¿Eso es harto o es suficiente?
-Es... fiebre.
-Tengo.
-Bebe.
-Glú glú glú. Ahhh... Tengo calor, tío. Me duele la guata y tengo ganas de gomitar.
-Deberás quedarte en cama un par de días. Y si sigues así tendré que llamar al doctor.
-¡Pero que no sea el dostor Cao de Nanllín, tío, porque soñé que me quería sacar el corazón!
-No vendrá. Quédate tranquilo y sigue durmiendo.
-Es que si me duermo cuede venir de nuevo el dostor Cao de Nanllín y yo quero que no venga, en vez que mejor quero mejorarme, porque no quero que me pongan una indección.
-Calla y descansa. A partir de este momento eres un convaleciente. Y no me preguntes qué significa eso porque te verás en problemas.
-Chuta.

Wednesday, August 03, 2005

Y ahora, que pase el Día del Niño

Es el tío Lamordes quien esta vez toma la iniciativa. Va y saca a ElMonito del closet y le dice, firmemente:
-Mira, olvídate del Día del Niño. No te hagas ninguna ilusión. No esperes ningún regalo.
-¡Pero qué pasa, querido tío! ¡Por qué dice eso!
-Porque todo eso es puro comercio.
-Yo le iba pedir un poncutador con MP3 y tan bien le iba pedir el álbun de Batman y Robin y tan bien quero pedirle un Trencito, ¡pero un Trencito grande!, no uno chiquitito como el que me trajo el otro día. Los grandes valen como 800 pesos y ese que me trajo cuesta cien pesos para que sepa. ¿No le alcanza la plata, querido tío? Yo le cuedo prestar. Aprendí a sacar de la alcancía. ¡Mire, así se saca!
-¡Cómo! ¡Estás sacando el dinero reservado para tus estudios universitarios!
-Pero si falta mucho para que entre a la iniversidad, tío.
-Pero no se saca el dinero de la alcancía, porque después quedas pobre.
-¿Dónde tiene la alcancía de usté, tío?
-Aquí.
-Pero eso es una chequera, no una alcancía. La alcancía tiene que tener cabeza de chanchito o cuede tener tan bien cabeza de casita con chiminea.
-Una chequera es lo mismo. Representa el dinero que uno tiene guardado en el banco.
-¿Y como cuánto dinero tiene usté?
-Nada. Tengo menos 124 mil pesos.
-¿O sea que tiene dinero de mentira?
-Sí.
-¿Le presto un poco?
-Ya, saca 340 pesos de la alcancía, que me faltan para la micro. En la tarde te los devuelvo.
-Tome, querido tío. Descués me los devuelve. ¿Ya se va?
-Sí, chao.
-¿Me va regalar un poncutador con MP3?
-No.
-¿Y un álbun de Batman y Robin?
-No.
-¿Y un álbun del puro Batman?
-No.
-¿Y un Trencito?
-Uno chico, eso sí.
-Gracia, tío, ¡qués güeno usté!