ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Thursday, September 29, 2005

Problemas para el calamar gigante

-Tío, descubrieron un calamar gigante en los mares más profundos del planeta tierra, dice que fueron unos chinitos del Japón con unas máquinas especiales para descubrir calamares.
-Así leí en los diarios. ¿Te impresiona eso?
-Claro tío, porque son calamares gigantes en vez que la otra vez que usté me llevó al supermercado central y me obligó a comer calamar era un calamarito y estaba duro así que lo masqué pero tuve que botarlo porque estaba muy duro y si seguía comiendo me lo podía tragar entonces a lo mejor me lo tragaba entero y quedaba sin respiración, así que mejor lo boté al suelo y con la zapatilla lo corrí un poquito para debajo de la mesa para que usté no viera.
-¡Ya, cállate por favor, que me desconcentras!
-Pero si está viendo a la Pan Pita con Cecilia Bolocco.
-Por eso mismo te digo. ¡Qué ridículo que está haciendo la Miss. Traer a una pinturita para que diga "hola y chao".
-El calamar parece que le cuede ganar al chacalote, tío, porque tiene dos pentáculos que lo enredan en la guata del chacalote y lo cueden dejar sin respiración. Entonces abre la boca el calamar y se lo cuede tragar.
-No creo.
-Quedaría el calamar igual que la culebra que se tragó un elefante en el Principecito y quedaba como un gorro la culebra, pero si el calamar se traga al chacalote entonces quedaría como un pernil con deditos.
-¿Por qué?
-Porque los deditos son los pentáculos del calamar, ¿no ve?
-De veras.
-A mí antes no me daban miedo los calamares y ahora me dan miedo los calamares, tío. Quero tener un acuario pero sin calamares, osino con un calamar chiquitito pero si le doy moscas el calamar cuede crecer y cuede convertirse en un calamar atónico, querido tío.
-No sé.
-Chuta, si se pone atónico a lo mejor cuede salirse del acuario y tirar los pentáculos y cazar a la Diana y a la Droya.
-¿Te refieres a mis gatas?
-A las gatas que hay en la casa de usté. A las gatas de la Lunita y de la Valentina. ¿Cuándo me va llevar a su casa?
-¿Para que empieces a tirarles moscas a los peces?
-¡Pero si no tiene pescados porque no tiene acuario!
-Pero si tuviera, de seguro les echarías moscas, títere ordinario.
-Tío...
-¿Qué?
-¿Y si el chacalote abre la boca y se come entero al calamar?
-Se lo come no más.
-Pero adentro de la guata del chacalote el calamar abre los pentáculos y le cuede estrangular los intestinos al chacalote y entonces el chacalote fregó no más.
-Sí, puede ser.
-Tío.
-¡Qué!
-¿Y entonces cómo va salir el pobre calamar si el chacalote está matado con la boca cerrada?
-No salió no más. Se quedó adentro.
-¡Ah, ya sé! ¡Sale por el hoyito que el chacalote tiene en la espalda! Chuta, menos mal que se me le ocurrió.

Monday, September 26, 2005

El tesoro de los piratas buenos

-¿Qué haces con esa espada, ese parche en el ojo y ese globo, peor es nada?
-Me estoy estrenando, querido tío Señor Lamordes.
-¿Entrenando para pirata?
-Estrenando para pirata. Yo quero ser pirata porque quero ser rico, pero quero ser pirata bueno, no quero ser pirata malo porque los piratas malos tienen barcos con una bandera de carabela en vez que los piratas buenos tienen barcos con cañones de verdá y tan bien los piratas buenos nunca pierden porque siempre ganan además que los piratas buenos encuentran tesoros y descués esconden los tesoros y hacen un mapa con una crucecita.
-No entiendo a qué apuntas.
-Al globo que está colgando en la lámpara, tío.
-No, animal. Digo que no entiendo a qué vas. No entiendo qué quieres decir.
-Quero decir que me estoy estrenando para ser pirata y tan bien me estoy estrenando para encontrar el tesoro de la isla Róbinson Crusóe.
-Ah, noto que estás viendo las noticias de la televisión.
-Sí, tío. El mundo está lleno de seres buenos y yo quero formar parte de ellos.
-¿Y eso, qué tiene que ver?
-Que yo no quero ser malo. Yo quero ser bueno. Yo quero contribuíl a nuestra sociedás.
-Te estás volviendo loco.
-¡Pero si eso fue lo que dijo Rejy Lewis en la película que vimos el otro día!
-Jerry Lewis y no "Rejy Lewis". Y se pronuncia Lúis, no Lewis.
-Rejy Lúis.
-Me voy. Me aburriste de nuevo.
-¡Espere tío, que quero preguntarle algo!
-Qué.
-¿Cómo cuánta plata va sacar Alturito de la isla?
-¿El robot ese? Mmm, ver para creer. Hasta el momento no ha sacado nada.
-¿Pero si saca?
-He oído por ahí que serían unos 10 mil millones de dólares.
-¿Pero que no eran barriles de monedas de oro?
-Sí, pero estamos hablando de conversión a dólares.
-Yo prefiero que sean barriles de monedas de oro, para bañarme como Rico Mc Pato. Quero bañarme en una piscina de oro, tío, igual que en Wisneybon.
-Disneyworld.
-Eso. ¿Y le van a dar unas monedas de oro a los pobres tío?
-No creo.
-A mí me gustaría que les dieran unas monedas de oro a los viejitos que duermen en la calle y a los perritos que cruzan los semáforos y justo a veces pasan los autos y los atropellan a los perritos y yo una vez vi un perrito que quedó igual que una bajada de cama, con el hociquito abierto tío, y me dio pena y casi me pongo a llorar.
-¿Y por qué no te pusiste a llorar?
-Porque me asusté.

Thursday, September 22, 2005

¿Verdá que Pan Pita va tener una guagüita?

-Tío, ¿verdá que Pan Pita va tener una guagüita de Benjamín Vicuña?
-Pampita, no Pan Pita.
-¿Y cómo en el supermercado le dicen Pan Pita?
-El pan pita es otra cosa. Es un pan blanco, aplanado, bien sabroso.
-Me gustan los dos pan pita, el pan pita del supermercado y la Pan Pita del tío Vicuña. Pero más me gusta la Pan Pita del tío Vicuña porque ... gordito.
-¿Qué dijiste? ¡Habla más alto, renacuajo!
-Que tiene el ... redondito.
-Con voz de hombre.
-Que la Pan Pita tiene el POTO redondito. ¿No ve? Ahora me va retar, chuta, ojalá que no, pero yo creo que sí.
-Claro que te voy a retar, por andar fijándote en cosas de grandes.
-¡Pero si ya tengo siete años y el año que viene voy a tener ocho años y descués voy a tener nueve años y descués voy a tener diez años y descués voy a tener 14 años y descués voy a tener doce años para que sepa!
-Aprende a contar primero, cerebro de aserrín.
-Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, catorce, doce, quince, dieciocho, diecinueve y veinte. Me cansé.
-Dejemos hasta aquí la conversación, mejor, porque yo también me cansé. ¡Pero me cansé de ti!
-No tío, no se canse tuavía porque primero me tiene que decir si es verdá que Pan Pita va tener una guagüita del tío Vicuña.
-¡No sé!
-¿Por qué los señores tienen guagüitas así no más en vez que los señores de antes se casaban primero y descués tenían las guagüitas? ¿Ahora los curitas dan permiso para que las novias tengan guagüitas o las novias tienen guagüitas para callado?
-¡Qué sé yo!
-¿Es malo tener guagüita sin ir a la iglesia, tío?
-¿Y qué tiene que ver la iglesia con las guagüitas?
-¡Es que cuando se casan yo me he fijado que el curita al final le dice una cosa al oído a la novia! Yo creo que le dice "ahora puede tener guagüita", entonces la novia tiene guagüita.
-Así será.
-¿Y el novio tiene que sentarse como cuánto tiempo al lado de la novia para que tengan la guagüita?
-Oye, pensé que algo sabías del tema, pero veo que también en eso eres pasmado.
-¡Y cómo quere que sepa si nadien me esplica! El otro día le pregunté al Gómez cómo nacían las guagüitas y me dijo que había que echar cacha, pero yo no entendí y cuando le pregunté el Gómez se rió de mí y me dio pena y entonces hice como que me iba a jugar a las bolitas con el Toro pero me acordé que se estaban burlando de este pobre y triste ElMonito y me salieron unas lágrimas de la carganta pero justo me hice para abajo a recoger las bolitas para que no se notara, así que yo creo que no se notó, menos mal.
-Ya, ElMonito, no es para tanto. Mira, un día te voy a contar esa historia que quieres saber.
-Altiro.
-No. Cuando tengas 12 años.
-Es que ya me la voy a saber y yo quero que me la cuente usté.
-Bueno, será antes pero ahora no, porque tengo que ir a reportear.
-Bueno tío, que le vaiga bien. Lo voy a estar esperando.
-Toma un trencito.
-¡Gracia!

Thursday, September 15, 2005

¡A las buenas fondas!

-El 18 me gusta más que el 11, querido tío, porque lo que más me gusta es ir a la fonda del Parque Ojiguin porque en la fonda del Parque Ojiguin hay juegos de pescaditos y de tiro al blanco y de caballitos que corren una carrera de caballos, pero lo que casi más me gusta es achuntarle a la botella con un aro porque en la botella hay una plata amarrada en la botella.
-Ah, desembocamos el fin en el cochino billete, títere de poca monta.
-Es que es rico achuntarle, pero yo nunca le he achuntado porque el aro es delgadito y no cabe en la botella, ¡además que siempre me sale más lejos el tiro!
-Te falta puntería, concentración y fe.
-Me voy a estrenar con un aro de mentira.
-¿Y se yo te doy el billete que tanto ansías?
-Chuta ojalá, pero no es lo mismo. Es más emocionante achuntarle con el aro.
-¿Estás insinuando que los medios son más importantes que el fin?
-Así es, querido tío señor Lamordes. ¿Qué dijo?
-Que por qué no te gusta el 11.
-Porque tiran bombas y tiran cadenas a los cables y se corta la luz, pero es emocionante porque usté prende unas velitas y yo me imagino un cumpleaños.
-Oye, para ti todo es emocionante.
-Pero si es verdá, no es mentira.
-Quisiera yo vivir las emociones que vives tú.
-¿Usté no se emociona, tío? Yo casi nunca lo he visto emocionado, en vez que en veces se pone retón pero casi nunca lo he visto emocionado... ¡nunca lo he visto emocionado! ¿Cómo se pone uno cuando está emocionado?
-Tú debes saberlo mejor que yo.
-No sé. Esplíqueme.
-Yo no sé. Dime tú. ¿Qué te pasa cuando te emocionas?
-En veces me tirita le pera y en veces me da como una cosa al corazón, como que el corazón se moviera más rápido y una vez se me quería salir por la carganta, tío. Una vez que la tía me llamó adelante de la sala y me entregó una nota seis coma cinco y dijo "apréndanle a ElMonito". Así dijo.
-Ah, qué bien. ¿Qué prueba era?
-Era un distado, pero copié.
-¡Cómo, infame! ¡Te atreves a decirlo!
-Es que no me sabía la palabra Calígula y yo había escrito Calúgula y descués vi que el Pinto había escribido Calígula y puse Calígula y el Pinto se sacó un cuatro coma tres pero yo me quedé callado y no le dije nada porque el Pinto escribió vaca con be larga y yo escribí vaca con ve corta, ¿no ve?
-Ya me perdí.
-Quero ir a la fonda con usté. Quero que me dé un poquito de chicha porque pica la carganta y quero comer empanadas en holno de barro y tan bien quero comer anticuchos.
-Prepárate entonces, que el martes 20 te voy a llevar.
-¡Chuta, gracia tío, qués bueno usté!
-¿Bailarás tus buenas cuecas?
-No, porque yo sé puro bailar regatón.

Thursday, September 08, 2005

ElMonito, el Chino y la Kenita

ElMonito se pasea preocupado por la oficina mientras su tío escribe afanosamente, pues para variar está atrasado en la entrega de su crónica diaria. El títere mueve el brazo derecho como si dirigiera una orquesta sinfónica. De pronto, ¡zas!, pasa a llevar a su tío.
-¡Qué te pasa, enano maldito! ¿Me puedes dejar trabajar? ¿No ves que estoy atrasado?
-Glup, perdón, querido tío señor Lamordes, es que me estoy estrenando para un partido...
-¡No me interesa lo que hagas! ¡Cállate!
-Bueno tío, ahora me voy a quedar callado, ¿pero cuedo seguir estrenándome un ratito?
-¡Cállate de una vez!
Tanto grito exaspera a los demás colegas. Jorobabel Diéguez salta de su asiento y exclama "¡hagan callar a Lamordes!". Otro, apodado El Emperador, despierta de su sueño, saca la mano del mouse y recita a Shakespeare en inglés isabelino. ElMonito corre a esconderse debajo de un escritorio hasta que siente que la tempestad ha pasado. Los reporteros, satisfechos del deber cumplido, se preparan para beber unas copas en el bar de la esquina. Lamordes es otro.
-¿Qué te hiciste, renacuajo? -pregunta con aire conciliador.
-Aquí estoy, querido tío. Estoy escondido mientras se ponía malo. ¿Ahora se puso bueno?
-Sí. Dime qué estabas haciendo.
-Me estaba estrenando para jugar tenis porque cuando grande quero jugar tenis para ser campión de tenis pero lo que más quero tío... lo que más quero...
-¿Qué es lo que más quieres?
-Quero ser campión de tenis para casarme con la Kenita Larraín o tan bien con Lola Melnick.
-¿Quieres casarte con la Kenita o quieres dejarla moreteada?
-Primero quero casarme y cuando esté casado en la noche quero que me dé un beso.
-¿Y qué va a pasar cuando te dé un beso?
-Yo creo que me va dar una elestricidá.
-¿No le vas a faltar el respeto, "como otros"?
-Yo la vi a la Kenita en la tele y parece que se pegó en la rodilla en un auto cuando se cayó del auto, parece que el Chino Ríos quería tirarla a un abismo, chuta, ojalá que no.
-¿La crees inocente? Fíjate que por algo mostró tanto la pierna. ¿Sabes cuántos millones podría ganar con ese machucón?
-No entiendo por que pelian, tío. Mejor se habría casado con el Banbán Zamorano. Yo creo que Zamorano le habría pegado una cabecita no más. Quero ser futbolista más mejor porque me gusta más la tía de Banbán Zamorano porque es más piola. Además que es argentina.
-¿Qué tienes contra las chilenas, renacuajo?
-Es que las chilenas tienen menos .... y menos ....
-Habla más fuerte.
-Las chilenas tienen menos ... y menos ...
-Qué dices, gaznápiro. Habla como hombre.
-Que las chilenas tienen menos popó y menos te...
-Ojo. Las argentinas además son todas rubias... como la Kenita. Pero no todo lo que brilla es oro.
-Además que se pintan las pestañas bien negras y la boca bien roja. A lo mejor me dejan la cara marcada y descués no me cuedo sacar el ruch. Mejor me caso con ni tía del colegio, pero es un poco gordita, pero es bonita. Ah, me acordé: cuando grande quero ganar las Olimpiadas, por eso quero ser tenista.
-Entrena fuerte entonces.
-Déme un trencito.
-Toma.
-Gracia.

Tuesday, September 06, 2005

El hombre grande y los mulatos

El closet se mueve por dentro. La gente de la oficina empieza a murmurar. Alguien va y le da el aviso al responsable del mueble.
-Anda a ver, Lamordes, parece que fuera tu títere de orejas largas.
Mal genio, desconcentrado, con ideas raras en la cabeza, descontento del mundo, descontento de la vida, a nuestro reportero no le hace ninguna gracia el aviso. "¡Qué querrá ahora este monigote! ¡Para qué me habré hecho cargo de él!", piensa, casi en voz alta. Se levanta y camina hasta el closet. En efecto, éste se mueve por dentro.
-¡Despierta, bellaco! De nuevo estás soñando pesadillas.
-Un hombre grande... un hombre grande...
-Despierta, ¡vamos, muévete, abre los ojos!
-Tío, un hombre grande...
-Despierta de una vez.
-¿Ah? ¿Tío? ¡Ah, era una pesadilla, menos mal! Vamos a la máquina y me compra un trencito.
-¿Qué soñabas, renacuajo de poca monta?
-Estaba soñando tío que yo estaba en el living y miraba por la ventana y afuera de la ventana, no adentro de la ventana, ¡afuera de la ventana se veía un señor grande! Estaba como de lado, tío, y tenía un terno y una colbata, se veía elegante pero me daba susto porque era más grande que los señores de verdá, osea era más grande que los señores que se ven en la calle, ¡osea que era más grande que usté! ¡Era un hombre grande!
-¿Y por qué te daba miedo el hombre grande?
-Porque estaba como de lado.
-¿Sólo eso? ¿No sería por otra cosa?
-Parece que quería entrar a la casa y yo no quería que el hombre grande entrara a la casa, en vez que yo quería que se fuera, pero el hombre grande no se iba, porque se quedaba calladito como de lado. Pero no miraba por la ventana pero yo creía que a lo mejor iba mirar por la ventana y me daba más miedo.
-Y entonces moviste el closet.
-¿Moví el clóse? Tengo fuerza.
-Ya estás repuesto. Te dejo. Vuelvo a trabajar.
-¡Nooo, que cuede volver el hombre grande! Era como del porte de Darvéider pero no tenía capa, tenía un puro terno y una colbata.
-Bueno, ven conmigo un rato al diario.
-¿Cuedo jugar en el poncutador?
-No.
-¿Cuedo ver las fotos del partido de Chile cuando le hacen los goles al Tapia?
-Dile así no más. El pobre perdió todo respeto.
-Pobrecito el Tapia, tío. Me daba pena cuando tenía que ir a buscar la pelota al fondo de la red. Yo quero ser de Brasil, tío, osino ¿sabe qué más? Yo tengo la solución para que nos pongamos buenos.
-Dila, que nadie en Chile la tiene.
-Hay que nacionalizar a Robillo y a Ronaldo y a Ronaldillo aunque ellos no queran ser chilenos pero losotros los obligamos a tener que jugar por Chile, entonces ganamos los partidos. Tan bien hay que hacer en un cerro un corral con negros y darles harta comida hasta que sean grandes y jueguen por Chile.
-¡Cuidado con lo que dices! Esa forma de referirte a los mulatos brasileños suena a racismo.
-Es que el corral es para que no se escapen a Argentina en vez que descués los muleros juegan por Argentina y volvemos a perder, ¿no ve?