ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Tuesday, February 19, 2013

Las vacaciones de ElMonito (6): ¿Precavido el tío?

El Profesor Taurus se dirige al tío y su sobrino:
-Vocé y vocé escapag de las gagas del Doctog Cau de Nanlliu.
-Y luego a Matamala Matamala, el cuidador del circo:
-Vocé se queda aquí profundamenti dogmidu.
El Doctor Cao continúa hipnotizado:
-Quelel estudial matelias polque mañana habel plueba y Doctol Cao quelel sacalse un siete pala lecibil medalla de mejol alumno...
-Muy bien Doctog Cau, seg niño muy bueno, ahoga vocé seg un gran bailarín de vals. ¡Un dos tres bailarín!
-¡Plonto! ¡Tocal Danubio Azul, que Doctol Cao quelel exhibil especialidad de bailalín aplendida en legendalio Club Vienés!
El Profesor Taurus le ordena a Matamala:
-Ahoga vocé convierti bailarina de vals. ¡Un dos tres bailarina!
-Qué lico. Llegal paleja pala bailal. ¡Música maestlo!
-Música ya se oye profunbdamenti dulce... (al tío y a ElMonito) ¡Váyanse pgontu que ya pasa el efecto! Profesor Taurus no posee todu poder do mundo.
-¡Vamos, mequetrefe!
-Quero seguir viendo el show del Profesor Taúru, querido tío señor Lamordes, porque está más divertido que Mundos Opuestos y que el Festival de Viña Alemana que ya va empezar.
-De Viña del Mar...
-Que ya va empezar, pero descués que lo empiezo a ver el Festival de Villa Alemana siempre me quedo dormido, así que mejor que el otro año empiece antes ¿nocierto tío?
-Sí, sí... ¡vamos!
-¿Pero vamos pararriba o vamos parabajo del camino?
-Eh... no sé. ¿Hacia dónde nos recomienda escapar, Profesor Taurus?
-¡Eso ser cosa de vocé, gran tontu qué si cree!
El tío baja corriendo con su sobrino hacia el camping a la orilla del lago Conguillío. ElMonito echa una última mirada hacia atrás antes de tomar una curva, y ve al Doctor Cao bailando con Matamala, mientras el Profesor Taurus extiende sus brazos, tratando de mantenerlos hipnotizados. Luego, más abajo, ambos alcanzan a escuchar un grito siniestro:
-¡Doctol Cao hacel lidículo espantoso pol culpa de su socio el Plofesol! ¡Doctol Cao cael como cablo chico!
Y se oye la respuesta del gran hipnotizador, con su voz grave y su tono socarrón:
-Je je je... No se poinga tan grave Doctog Cau... guíase alguna vez y vivigá muito mejog, je je je...
-¡Quitalme posibilidad de colazón goldito! ¡A Doctol Cao de Nanjing hacel agua la boca con colazón infantil y Plofesol no dejal! ¡Dónde estal títele!
-Ya te andan buscando. Apúrate.
-Mejor me lleva alapa tío, porque yo corro muy despacito mientras tanto que usté tiene las patas más grandes y cuede correr más fuerte porque tiene las patas más grandes.
-Pero yo me canso. Voy bajando apenas, ya se me sale el corazón.
-Mejor que no se lo saque tío porque el Doctor Cao de Nanllín lo cuede olorosar y los va pillar por el olor de la sangre del corazón sacado.
Apenas llegan al sitio desarman la carpa, la echan al auto y huyen. Es el cruel destino de nuestros personajes, que jamás pueden disfrutar de merecidas vacaciones.
-¿Dónde vamos ahora, querido tío señor Lamordes?
-Vamos más al sur, donde no esté el maléfico chino.
(En la carretera, por la noche).
-¡Quedé sin bencina, renacuajo!
-¿Ah?... Hum... estoy soñando un sueño... ¡No, Doctor Cao, porque tengo cuatro años nomás, no tengo siete años porque me puse más chico!
-Despierta, gaznápiro. Hay que bajarse para ir a comprar bencina al pueblo más cercano.
-¿Ah?... ¡Me salvé menos mal! Justo cuando disperté me iba comer el Doctor Cao de Nanllín, tío.
-Vamos. A caminar.
-Pero está oscuro. ¿Por qué los bajamos del auto?
-Se me acabó la bencina. Hay que ir a comprar al pueblo más cercano.
-¿Y el auto?
-Lo dejaremos en la berma con señalizador. Ojalá lo encontremos de vuelta.
La carretera nos regala la silueta del tío y su sobrino caminando a oscuras rumbo a la bencinera más próxima. Del cielo se anuncia tormenta. ¿Qué les espera a los dos?

1 Comments:

  • At 1:18 PM , Anonymous Anonymous said...

    Encontraran el carro?

     

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