ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Tuesday, January 13, 2009

¡ElMonito en vacaciones!

CAPÍTULO I

EL OJO DEL DIABLO

ElMonito va sentado, calladito, junto a su "querido tío señor Lamordes" en el asiento del copiloto. No quiere decir ni pío, porque sabe que una sola palabra bastará para ser devuelto a su closet. El viejo auto transita por un camino de tierra que se eleva más y más entre elevadas montañas nunca antes vistas por el mequetrefe. Las vacaciones han comenzado, pero no es de felicidad el aire que respiran ambos. Su tío respira ansiedad y ElMonito, ganas contenidas. El cielo se agita y las nubes se arremolinan en torno a un círculo verdoso, el día se acaba y el camino parece que no terminará en ninguna parte. ElMonito prende su linternita para escribir en su "Diraio de vida", pero el tío le ordena:
-Apaga la linterna, renacuajo, que esa luz me desconcentra.
-Pero si es una luz chica, no es una luz grande, querido tío señor Lamordes -le contesta.
-No importa. Apágala.
-Bueno.
El auto está oscuro, por dentro y por fuera, la radio no funciona en esa zona. De pronto el tío apaga el motor.
-Creo que nos perdimos.
ElMonito reacciona.
-No los perdimos, tío, porque estamos encontrados, porque usté está en el asiento del manurio y yo estoy en el asiento del cotiloto, o sea que sabemos en la parte que estamos, así que no jodimos tuavía.
-Nos perdimos, tonto. Mira el camino.
-Ahí está el camino, pero está oscuro el camino. Se ve poquito. Se ve como un ojo del diaulo afuera, pero parece que es un ojo de perro.
-Tienes razón, si anda un perro quiere decir que debe de haber alguna casa por estos cerros. Bajemos a buscarla.
-Es que me da julepe, tío, en vez que al perro le salió un puro ojo y los perros parece que tienen dos ojos, no un puro ojo.
-¿Dónde dices que viste el ojo de perro?
-Allá, cerca de esa cosa negra, ¿no ve?
-Tienes razón, qué luz más extraña. Baja a ver.
-Chí, ¿no ve que yo soy más chico que usté?
-Por eso te digo. A ti no te van a ver, mientras que yo sería un blanco fácil para esa... cosa.
-Bueno, voy a bajar. ¿Cuedo llevar la linternita?
-Llévala, pero no la enciendas.
-Bueno.
ElMonito baja y camina por el camino oscuro. De repente choca con una roca ubicada a la orilla, en una curva.
-Qué pasa.
-¡Choqué!, porque había una piedra grande que no la vi, porque está oscuro. ESTÁ DEMASIADO OSCURO, TÍO.
-Cállate, tonto, y dime lo que ves.
-No cuedo decirle, tío, porque usté dice que tengo que estar callado.
-Di lo que ves y te callas, ¡por Dios!
-Bueno.
-Qué ves.
-Parece que es un ojo de diaulo, porque se mueve como ojo de diaulo.
-(Risa nerviosa) Jajá..., ¿cómo se-se mueven lo-los ojos del dia-diablo?
-Se mueve como ojo de diaulo, o sea que se mueve para arriba y para abajo, pero sin tenedor de diaulo.
-Dime qué-qué pa-pasa ahora...
-Ahora parece que el ojo de diaulo me quere hicnotizar porque me está dando tuto... ahmmm (bostezo) sí señor ojo de diaulo, sí señor ojo de diaulo... voy altiro señor ojo de diaulo...
-Espera, despierta...
-No cuedo porque voy a empezar a soñar un sueño, señor ojo de diaulo...
-¡Despierta, renacuajo de poca monta y ven aquí!
-No cuedo porque el señor ojo de diaulo me lleva a una casa que está por eflenco más abajo del cerro. Por si acaso tan bien estoy soñando un sueño que voy andando en eskéi por una escalera y el eskéi vuela y entonces yo me doy una vuelta carnero en el aigre y salgo campión... zzz... zzz...
El tío logra superar sus miedos y sale del auto, pero sospechamos que sale un poco tarde, porque al llegar a la curva de la roca aquella no encuentra nada. Con su propia linterna busca entre las matas y los arbustos, pero no hay asomo de vida en ese recodo de la montaña. Su sobrino realmente ha desaparecido. Del costado del camino que da a la pendiente se inicia un sendero, pero todo está muy oscuro y las sombras no le revelan formas más que a dos o tres metros de distancia, cuando mucho. ¡Habría que ser demasiado valiente para intentar un descenso por lo desconocido cuando apenas comienza la noche!
-Y ahora, qué hago.
El tío se devuelve y decide entrar al auto y esperar hasta que amanezca.
-Pasaré la noche aquí adentro.
Baja del auto y abre el portamaletas para sacar una frazada. Entonces ve a su lado el famoso "ojo del diablo".
-Qué luz más extraña... y da sueño... mirarla...

1 Comments:

  • At 12:03 PM , Anonymous La lechucita said...

    !Qué suerte de vacaciones!!! ¿dónde irán? Esta se pone emocionante...parece que el tío tiene mas susto que el sobrino....

    Besos

     

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