ElMonito

Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.

Sunday, May 25, 2008

Almuerzo en la Piccola Italia

Querido diraio
Ni tío me invitó almorzar a La Picolitalia, estaba lleno, había que hacer una lista, pero reclamó porque pidió sopa de champiñoles pero los champiñoles estaban nadando y ni tío llamó al señor que atiende y le dijo señor la sopa está asquerosa porque parece que la hicieron en un río de aceite, ¿no ve? y a mí me dio más vergüenza, me metí abajo de la mesa y ni tío tenía los calcetines arrugados y tan bien tenía un hoyito en la parte de abajo del zapato, se llama SUELA. Descués vi para otra mesa y un señor le estaba haciendo cariño en una pierna a una señora con vestido, ¡es verdá, no es mentira!, tenía medias negras y descués las medias se ponían blancas, parece que le quedaban chicas a la señora con vestido, así que mejor me subí de nuevo arriba de la mesa y cuando subí el señor que atiende llegó con mi plato. Yo pedí carpacho de filete y ni tío descués de la sopa de aceite pidió tallerines porque dijo que valían más baratos los tallerines porque iba comer ñoquis, pero eran más caros, valían como 700 mil doce pesos. Descués dijo los tallerines están fríos.
Descués me dijo no te comas toda la mantequilla renacuajo, así que le dejé un poquito para que le echara al pan. Descués le pedí permiso para tomar Coca Cola y dijo toma agua. Estaba como furioso.
Los señores que atienden usan una corbatita negra, se llama HUMITA.
Descués dije quero postre de panqueque, ni tío dijo muy caro. Entonces dije entonces quero postre de helado, ni tío dijo muy caro. Entonces no comí niún postre, no importa, porque no tenía mucha hambre, era maña.
Descués en otra mesa, no en la misma de nosotros, porque era otra, que estaba un poco al ladito, no tanto, entonces el señor que atiende llevó una torta con como cuarenta mil cincuenta velitas y todos empezaron a cantar cumpleaños feliz. ¡Estaba de cumpleaños la más viejita! Chuta, tío, no va ser capaz de apagar las velitas. Ni tío dijo no te metas. ¿Cuedo ir a soplán para ayudarle a la viejita? No te metas. Entonces cuando terminó el cumpleaños feliz la viejita se paró del asiento. Tenía un collar de perlas como falsas y tenía un moño gigante y la viejita era DEMASIADO CHICA, y entonces cuando fue a soplán hizo mucha fuerza y se le saltaron volando los dientes arriba de la torta, quedaron mascando la torta los dientes, eran dientes como de calavera pero todos se pusieron a reír, pero a mí me dio pena porque entonces la viejita va tener que ir al dentista para que el dentista le clave los dientes, DUELE, yo creo.

3 Comments:

  • At 4:38 PM , Anonymous Anonymous said...

    jaja...!pobre viejita! y vaya malas pulgas que se gasta el tío tacañon, jaja....ni un dulcecito para terminar la comida.....

     
  • At 10:05 AM , Blogger Cristian said...

    Pucha, tu tío no es muy bueno para comprarte cosas. A veces es bueno comer postre en los restoranes, aunque a veces no son tan ricos.

     
  • At 8:36 PM , Blogger Therese Bovary said...

    Qué terrible tener un tío tan amarrete, por favor...

    ElMonito ¿hasta cuándo piensas soportar al tío señor Lamordes?

    Te mando besitos

     

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