-¿Te gustó el show de anoche del Festival, ElMonito?
-No.
-¿Por qué?
-Es que yo quería ver a Químican pero no los cude ver a Químican porque me dio tuto y descués me quedé dormido y parece que cuando cantó Químican justo salió el Ojo del Diaulo y descués se tranformó en el Profesor Taúru y empezamos a bajar al castillo siniestro del Profesor Taúru hasta que salió de una pieza la señorita Igma y me sacó para la calle, pero nuabía montaña, porque ahora el castillo del Profesor Taúru estaba en Fantasilandia y justo cuando me iba subir a la montaña rusa nueva me disperté y no cude subir a la montaña rusa nueva. Jodí. Lléveme a Fantasilandia.
-¡Dale con el Profesor Taurus! ¿A Fantasilandia querías ir?
-Sí, querido tío señor Lamordes.
-A Fantasilandia te voy a llevar el día que las culebras usen chaleco.
-¡Siempre dice lo mismo y tuavía las culebras no usan chaleco!, porque como no tienen manito entonces tendrían que usar un puro suíter bitle. ¿Si las culebras usan suíter bitle entonces me cuede llevar a Fantasilandia?
-Sí, de modo que ponte a buscar altiro, a ver si hallas una y me la muestras.
-Bueno.
(Sale).
-¿A dónde vas?
-A buscar culebras con suíter bitle al patio.
-Busca, pero no hagas ningún hoyo.
(Al rato).
-¡Tío, encontré una!
-¿A ver?
-Mire.
-¡Pero eso es un gusano, casi un gusano de poca monta, como tú! ¿Y se puede saber qué le pusiste encima?
-Le puse un suíter bitle de papel confort enrolladito.
-¡Sácaselo, idiota, que lo vas a matar!
-Bueno.
(Al rato).
-¡Tío!
-Qué.
-Jodió el gusanito. Justo cuando le saqué el suíter bitle y lo iba poner en el hoyito entonces llegó un tucán y se lo comió.
-Habrá sido un zorzal.
-Esos pájaros que se ponen a escuchar en el pasto.
-Un zorzal, que se dio un festín sin esfuerzo.
-Tío, ¿a usté le gustó Simplirré?
-Bastante.
-¿Son viejitos de sus tiempos?
-Irrespetuoso. Me gustaron porque cantaron muy bien.
-Yo quería ver a Vampomal pero cuando vi a Vampomal entonces nueran tan divertidos porque decían garibatos y tan bien eran muy gritones. Salieron fomes.
-Aciertas en tu comentario, pequeño renacuajo.
-Pero yo a la que más quería ver era a la reina de Paraguay que se llama Caterín Fulop, porque es no tan bonita pero es bonita, o sea que da una elestricidá cuando se pone a trotán y descués cuando baila, pero ayer casi se cae y Bernando Ubiergo le tuvo que tomar el popó para afirmarla.
-La suertecita, dirás tu.
-No, tío, porque es malo tocar el popó a las señoras de la calle. La otra vez salió que unos señores le tocaron el popó a una señora en el Metro y se fueron todos presos, así que a lo mejor descués se llevaron preso a Bernando Ubiergo, porque no luevisto más. Así que va tener que ver el Festival en la cárcen Bernando Ubiergo, parece.
-¿Viste a la reina esta mañana cuando se dio el piscinazo?
-Sí, pero fue muy cortito, así que tuve que levantar el cogote cuando salió, pero justo se fue para adentro del agua y descués desapareció y descués apareció de nuevo.
-Bueno, esperemos que el show de esta noche sea mejor.
-Lo malo que los señores jóvenes de Chile que vivían en Estados Unidos no lo van a poder mirar porque están moridos, porque los mató un señor barbón que es malo, porque no es bueno. ES ASESINO.
-Qué tragedia. Ni me la recuerdes.
-Tío, ¿por que los asesinos son asesinos?
-Porque son asesinos.
-Ah.
Me yyamo ElmOnito y tengo 7 años y ¡sienpre boi en primero, nunca paso! Ni tio el señor Lamordes sienpre me reta por qe puro cree qe qero comer chocolate trencito en vez qe llo lo qe puro qero es no aburrirme y jugar. Ogalá jugar a la pelota o tan bien jugar plaistechon o tan bien pegar láminas de álbun. Ni tio es periodista y me ase dormir en el close de su ofisina. Ni tio dise que me qere bastante. LLo tan bien lo qero a él pero es muy retón. Grasia.
Friday, February 27, 2009
Thursday, February 26, 2009
Farkas, el vestido del Flaco y ElMonito
-Despierta, badulaque, que ya son las doce.
-¡Cuidado que la araña los viene a mascar, tío!
-¿Qué araña, renacuajo?
-La araña en que se trasformó el Profesor Taúru.
-¡Dale con el Profesor Taurus! ¡Despierta de una vez!
-¿Ah? ¡Estoy en la casa de usté, menos mal! Yo creí que tuavía estábamos en el castillo siniestro del Profesor Taúru y de la señorita Igma.
-Tanto que hablas de ella, que me dan ganas de conocerla.
-Era liiinda. Era como las modelos que salen en Mekano y tan bien en Buenos Días a Todos, pero no se parecía tanto a Soledad Onetto porque Soledad Onetto es muy chica, en vez que la señorita Igma no se tiñe el pelo porque tiene pelo de verdá, mientras tanto que Soledad Onetto se tiñe el pelo porque tiene pelo de mentira, y tan bien Soledad Onetto sabe de poncutación así que es capa.
-Vamos a comprar los útiles.
-Tuavía no hago la lista, tío. ¿Hago la lista?
-Bueno.
(Al rato).
-Tío...
-Qué.
-No cuedo hacer la lista porque no tengo lápiz para hacer la lista, pero si usté me pasa un lápiz, ¿tengo que poner 1 lápiz de taspa o no tengo que poner 1 lápiz de taspa?
-¡Toma el lápiz y después hablamos!
(Al rato).
-Tío...
-Que.
-Es que me dio como vergüenza cuando salió Farkas a cantar al Festival.
-¿Y qué tiene que ver Farkas con la lista, gusano de poca monta?
-Es que cuando estaba haciendo la lista pensé que si viene Farkas y le regala cuatrocientos mil catorce pesos a usté para comprarme los útiles, entonces usté se aleigra porque Farkas le regaló la plata y entonces usté no se va quedar pobre.
-Gracias por el pensamiento.
-Pero entonces me acordé que Farkas cantó con el ólgano y la chaqueta se le veía muy brillante. ¡Se veía demasiado brillante! Parece que era una chaqueta de diamante.
-¿Y por qué te dio vergüenza? Cumplió su sueño. He ahí una prueba más del poder que da el dinero.
-Pero es que cantó no tan bien, porque Santana cantó mejor, pero Santana se parecía al señor que vende tomates en la feria. ¿Se acuerda?
-¿Cuál?
-Ese que le dice lleve tomate caserito.
-Ah... sí, tienes razón. Debe ser por el bigote y el sombrero.
-¿Santana a lo mejor vendía tomate antes de tocar la guitarra, tío?
-Él dice que tocaba en bares de mala muerte. Tal vez tuvo orígenes modestos. He allí una prueba de que el talento unido a la perseverencia llevan al éxito.
-¿Santana es rico?
-Por lo que cobra por tocar, yo diría que sí.
-¿Pero regala sándui como Farkas?
-No.
-¿Se cuede llamar por teléfono para que Farkas mande sándui a la casa de usté? Yo quero de hamburguesa con papas fritas y mañonesa, y tan bien con palta y kétchu.
-No se puede.
-Ah.
-¿Vas a hacer la lista o no?
-Bueno.
(Al rato).
-Tío...
-Que te pasó ahora.
-Es que me dio vergüenza cuando el Flaco de Dinamita Chou salió vestido de mujer.
-Estás viendo tele hasta demasiado tarde.
-Me dio vergüenza porque es malo difrazarse de mujer, porque una vez el Toro vio a un hombre difrazado de mujer y le dijo al Martínez, le dijo "Mira va pasando un cola" y descués el señor difrazado de mujer lo escuchó y le pegó una chuleta en el popó al Toro y le dijo al Toro, le dijo qué te metí conche... Así le dijo. Y salimos arrancando y el señor colita los venía siguiendo pero se cayó porque se trompezó con los tacos del zapato en la dereda y se cayó justo encima de una caca de perro, así que se le ensució el vestido de mujer, porque era rojo, del mismo color del Flaco, así que a lo mejor era el mismo vestido porque le vi una manchita como de caca de perro cuando salió el Flaco en el Festival. A lo mejor el Flaco es cola.
-Calla, gaznápiro, y te fregaste con la lista. Queda para otro día.
-Bueno. Tío...
-Qué.
-¿Podemos ver el festival comiendo pizas?
-Bueno.
-¡Viva ni tío!
-¡Cuidado que la araña los viene a mascar, tío!
-¿Qué araña, renacuajo?
-La araña en que se trasformó el Profesor Taúru.
-¡Dale con el Profesor Taurus! ¡Despierta de una vez!
-¿Ah? ¡Estoy en la casa de usté, menos mal! Yo creí que tuavía estábamos en el castillo siniestro del Profesor Taúru y de la señorita Igma.
-Tanto que hablas de ella, que me dan ganas de conocerla.
-Era liiinda. Era como las modelos que salen en Mekano y tan bien en Buenos Días a Todos, pero no se parecía tanto a Soledad Onetto porque Soledad Onetto es muy chica, en vez que la señorita Igma no se tiñe el pelo porque tiene pelo de verdá, mientras tanto que Soledad Onetto se tiñe el pelo porque tiene pelo de mentira, y tan bien Soledad Onetto sabe de poncutación así que es capa.
-Vamos a comprar los útiles.
-Tuavía no hago la lista, tío. ¿Hago la lista?
-Bueno.
(Al rato).
-Tío...
-Qué.
-No cuedo hacer la lista porque no tengo lápiz para hacer la lista, pero si usté me pasa un lápiz, ¿tengo que poner 1 lápiz de taspa o no tengo que poner 1 lápiz de taspa?
-¡Toma el lápiz y después hablamos!
(Al rato).
-Tío...
-Que.
-Es que me dio como vergüenza cuando salió Farkas a cantar al Festival.
-¿Y qué tiene que ver Farkas con la lista, gusano de poca monta?
-Es que cuando estaba haciendo la lista pensé que si viene Farkas y le regala cuatrocientos mil catorce pesos a usté para comprarme los útiles, entonces usté se aleigra porque Farkas le regaló la plata y entonces usté no se va quedar pobre.
-Gracias por el pensamiento.
-Pero entonces me acordé que Farkas cantó con el ólgano y la chaqueta se le veía muy brillante. ¡Se veía demasiado brillante! Parece que era una chaqueta de diamante.
-¿Y por qué te dio vergüenza? Cumplió su sueño. He ahí una prueba más del poder que da el dinero.
-Pero es que cantó no tan bien, porque Santana cantó mejor, pero Santana se parecía al señor que vende tomates en la feria. ¿Se acuerda?
-¿Cuál?
-Ese que le dice lleve tomate caserito.
-Ah... sí, tienes razón. Debe ser por el bigote y el sombrero.
-¿Santana a lo mejor vendía tomate antes de tocar la guitarra, tío?
-Él dice que tocaba en bares de mala muerte. Tal vez tuvo orígenes modestos. He allí una prueba de que el talento unido a la perseverencia llevan al éxito.
-¿Santana es rico?
-Por lo que cobra por tocar, yo diría que sí.
-¿Pero regala sándui como Farkas?
-No.
-¿Se cuede llamar por teléfono para que Farkas mande sándui a la casa de usté? Yo quero de hamburguesa con papas fritas y mañonesa, y tan bien con palta y kétchu.
-No se puede.
-Ah.
-¿Vas a hacer la lista o no?
-Bueno.
(Al rato).
-Tío...
-Que te pasó ahora.
-Es que me dio vergüenza cuando el Flaco de Dinamita Chou salió vestido de mujer.
-Estás viendo tele hasta demasiado tarde.
-Me dio vergüenza porque es malo difrazarse de mujer, porque una vez el Toro vio a un hombre difrazado de mujer y le dijo al Martínez, le dijo "Mira va pasando un cola" y descués el señor difrazado de mujer lo escuchó y le pegó una chuleta en el popó al Toro y le dijo al Toro, le dijo qué te metí conche... Así le dijo. Y salimos arrancando y el señor colita los venía siguiendo pero se cayó porque se trompezó con los tacos del zapato en la dereda y se cayó justo encima de una caca de perro, así que se le ensució el vestido de mujer, porque era rojo, del mismo color del Flaco, así que a lo mejor era el mismo vestido porque le vi una manchita como de caca de perro cuando salió el Flaco en el Festival. A lo mejor el Flaco es cola.
-Calla, gaznápiro, y te fregaste con la lista. Queda para otro día.
-Bueno. Tío...
-Qué.
-¿Podemos ver el festival comiendo pizas?
-Bueno.
-¡Viva ni tío!
Wednesday, February 25, 2009
El Festival de Viña y ElMonito
-Tío, justo no alcancé a ver a Kéisi an de Chanchan Farkas Ban. ¿Ya salieron o tuavía no salen?
-Levántate, renacuajo. Te quedaste dormido cuando estaba cantando Fernando Ubiergo.
-Es que Bernando Ubiergo da sueño porque como tiene cara de tuto, entonces cuando suena la guitarrita uno empieza a soñar sueños... ¡Y soñé que venía de nuevo el Profesor Taúru a la casa de usté y que lo hicnotizaba a usté y usté se ponía a bailar la Yenka!
-Dale con el Profesor Taurus y la Yenka. Acompáñame a comprarte los útiles escolares, "más mejor".
-No tío, porque me da una cosa en la guata cuando pienso en el colegio, porque de nuevo los tontos me van apegar en la clase.
-¿Te pegan? ¡Quién te pega?
-Una vez me pegó el Ramírez con una greila de fierro y me dejó la cabeza partida y descués me dijeron cabeza de alcancía.
-¿Y por qué te pegó? No me lo habías contado.
-Es que en el recreo yo le pegué una patada en los cocos, pero fue patada de casualidá, no de intención, porque estábamos jugando a la pelota y cuando iba chutear la pelota justo pasó el Ramírez y le pegué en los cocos.
-Testículos, gaznápiro.
-Testílucos. Es más fácil decir cocos.
-¿Le dolió?
-Parece, porque se puso a traspirán y descués me dijo me las vái a pagar cu... Así dijo. ¿Pero cómo estuvo Chan Chan Farkas Ban? ¿Salieron ganando?
-No sé. Yo estaba leyendo a Homero.
-A mí tan bien me gusta Homero Sinson, pero tan bien me gusta el señor Ben pero me gusta más Bar Sinson porque Bar Sinson es más califa...
-Calla, ignorante... qué saco con hablar contigo.
-Tío...
-Qué.
-¿Por qué Felipe Camiruaga anda puro dando besos?
-Lo exigirá el libreto.
-¿Pero son de verdá o se hace?
-Son de verdad porque son, y son de mentira porque transmiten falsedad. Hoy todo es explícito, nada se esconde, y así todo pierde su valor. Todo es espectacular, rico, fantástico, exquisito, buena onda. Nadie le desea el mal a nadie y por detrás se matan a cuchillazos.
-Chuta, ¿es como El Aro 2 entonces?
-Sí, parece película de terror.
-Pero a mí no me da miedo, porque a mí me gusta ver el chou porque sale una señora de Paraguay en el jurado.
-Ah, ya sé de quién hablas. De esa que se llama Fulop.
-Es bonita, pero es medio viejita y tiene la boca un poco grande y parece que tiene como cara de corcho, pero no tanto.
-Menos mal que es bonita.
-¿Ahora en la noche cuedo ver a Santana?
-¿Que lo conoces?
-No tanto, me gusta más La Noche pero la dieron muy tarde. ¡La dieron en la noche, ja ja ja! ¡Dije un chiste, tío!
-Sí. Ja ja ja... qué fome.
-No es para la risa. ¿Le cuento uno de Donoto? Una vez Donoto vendió el sofá cuando la esposa de Donoto estaba atracando adentro de la casa de Donoto.
-¿Te sabes otro?
-Sí. Una vez Donoto iba andando en moto con la polola de Donoto, porque Donoto tuavía no estaba casado, pero la moto se cayó a un hoyo y cuando estaba Donoto con la polola adentro del hoyo se dieron un beso. Entonces al otro día Donoto le dijo a la polola. Le dijo: Polola, ¿se acuerda cuando ayer nos dimos un beso en el poto?
-Ja ja ja, qué manera de echar a perder un chiste.
-¡Por qué, si es verdá que se dieron un beso, no es mentira!
-Un beso más falso que los de Camiroaga.
-¿Va salir de nuevo el enemigo viejito de Camiruaga que se llama Don Antoni?
-No.
-Yo quería que se pusieran a peliar a espada hasta que se mataran, pero con espadas de mentira, no de verdá. ¿Y cuándo entonces va haber un escándalo, tío?
-El día menos pensado.
-¿Va salir en el festival el señor que camina por un túne?
-Tal vez.
-Chuta, a lo mejor entonces va dar al castillo del Profesor Taúru.
-¡Dale con el Profesor Taurus! Cabréate y vamos a comprar los útiles.
-Vamos mañana mejor, tío, porque tuavía no hago la lista de útiles escolares. A la tarde la voy hacer, antes de que salga Santana y el Flaco de Dinamita Chou.
-Bueno.
-Levántate, renacuajo. Te quedaste dormido cuando estaba cantando Fernando Ubiergo.
-Es que Bernando Ubiergo da sueño porque como tiene cara de tuto, entonces cuando suena la guitarrita uno empieza a soñar sueños... ¡Y soñé que venía de nuevo el Profesor Taúru a la casa de usté y que lo hicnotizaba a usté y usté se ponía a bailar la Yenka!
-Dale con el Profesor Taurus y la Yenka. Acompáñame a comprarte los útiles escolares, "más mejor".
-No tío, porque me da una cosa en la guata cuando pienso en el colegio, porque de nuevo los tontos me van apegar en la clase.
-¿Te pegan? ¡Quién te pega?
-Una vez me pegó el Ramírez con una greila de fierro y me dejó la cabeza partida y descués me dijeron cabeza de alcancía.
-¿Y por qué te pegó? No me lo habías contado.
-Es que en el recreo yo le pegué una patada en los cocos, pero fue patada de casualidá, no de intención, porque estábamos jugando a la pelota y cuando iba chutear la pelota justo pasó el Ramírez y le pegué en los cocos.
-Testículos, gaznápiro.
-Testílucos. Es más fácil decir cocos.
-¿Le dolió?
-Parece, porque se puso a traspirán y descués me dijo me las vái a pagar cu... Así dijo. ¿Pero cómo estuvo Chan Chan Farkas Ban? ¿Salieron ganando?
-No sé. Yo estaba leyendo a Homero.
-A mí tan bien me gusta Homero Sinson, pero tan bien me gusta el señor Ben pero me gusta más Bar Sinson porque Bar Sinson es más califa...
-Calla, ignorante... qué saco con hablar contigo.
-Tío...
-Qué.
-¿Por qué Felipe Camiruaga anda puro dando besos?
-Lo exigirá el libreto.
-¿Pero son de verdá o se hace?
-Son de verdad porque son, y son de mentira porque transmiten falsedad. Hoy todo es explícito, nada se esconde, y así todo pierde su valor. Todo es espectacular, rico, fantástico, exquisito, buena onda. Nadie le desea el mal a nadie y por detrás se matan a cuchillazos.
-Chuta, ¿es como El Aro 2 entonces?
-Sí, parece película de terror.
-Pero a mí no me da miedo, porque a mí me gusta ver el chou porque sale una señora de Paraguay en el jurado.
-Ah, ya sé de quién hablas. De esa que se llama Fulop.
-Es bonita, pero es medio viejita y tiene la boca un poco grande y parece que tiene como cara de corcho, pero no tanto.
-Menos mal que es bonita.
-¿Ahora en la noche cuedo ver a Santana?
-¿Que lo conoces?
-No tanto, me gusta más La Noche pero la dieron muy tarde. ¡La dieron en la noche, ja ja ja! ¡Dije un chiste, tío!
-Sí. Ja ja ja... qué fome.
-No es para la risa. ¿Le cuento uno de Donoto? Una vez Donoto vendió el sofá cuando la esposa de Donoto estaba atracando adentro de la casa de Donoto.
-¿Te sabes otro?
-Sí. Una vez Donoto iba andando en moto con la polola de Donoto, porque Donoto tuavía no estaba casado, pero la moto se cayó a un hoyo y cuando estaba Donoto con la polola adentro del hoyo se dieron un beso. Entonces al otro día Donoto le dijo a la polola. Le dijo: Polola, ¿se acuerda cuando ayer nos dimos un beso en el poto?
-Ja ja ja, qué manera de echar a perder un chiste.
-¡Por qué, si es verdá que se dieron un beso, no es mentira!
-Un beso más falso que los de Camiroaga.
-¿Va salir de nuevo el enemigo viejito de Camiruaga que se llama Don Antoni?
-No.
-Yo quería que se pusieran a peliar a espada hasta que se mataran, pero con espadas de mentira, no de verdá. ¿Y cuándo entonces va haber un escándalo, tío?
-El día menos pensado.
-¿Va salir en el festival el señor que camina por un túne?
-Tal vez.
-Chuta, a lo mejor entonces va dar al castillo del Profesor Taúru.
-¡Dale con el Profesor Taurus! Cabréate y vamos a comprar los útiles.
-Vamos mañana mejor, tío, porque tuavía no hago la lista de útiles escolares. A la tarde la voy hacer, antes de que salga Santana y el Flaco de Dinamita Chou.
-Bueno.
Sunday, February 22, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 8
VUELTA A LA REALIDAD
Mientras el Profesor Taurus se encuentra en los brazos de Morfeo, el tío Lamordes aprovecha la noche para tomarse un café, servido por la ayudante del profesor, la bella Irma. Se lo toman en una mesita situada exactamente al centro de la sala central del castillo. Irma ha venido desde la cocina con una bandeja que contiene dos tacitas y el jarro de café. Alumbra la mesa una vela.
-¿Le ofrezco café al perrito sapo, señor Lamordes?
-Déjelo que duerma al muy gaznápiro. Mejor hábleme de usted.
-Qué mal lo trata al pobre. ¡Si es tan tierno!
-Es un mequetrefe que vive haciéndose la víctima. Pero hábleme de usted.
-¿Y qué quiere que le diga?
-¿Es casada o está soltera?
-Soy soltera.
-¿Pero está comprometida?
-Qué preguntón es usted...
-¿Lo está?
-¡Ay! No. Pero eso no quiere decir nada. ¡Cuidadito!
-Cuidadito de qué.
-Usted parece que no me conoce, señor Lamordes.
-Pero si la estoy viendo.
-El Profesor me ha enseñado muchos trucos.
-¿Ah, sí? ¿Y qué trucos se sabe?
-Puedo volar... puedo transformarme en un cocodrilo... puedo y achicarlo del porte de una laucha.
-Ja ja ja. Eso pasa en los puros cuentos.
-¿Lo cree?
-Mejor ponga un disco y bailemos.
-Está bien.
(Irma pone un disco, Lamordes la saca a bailar).
-Me parece haber escuchado antes este tema. ¿Cómo se llama?
-Se llama La Yenka. ¡Pero no se baila así, tan apretado!
-¿Ah, no? Yo siempre lo bailo así con las damas.
-En las giras me sacaban a bailar los huasos y bailaban igual que usted. ¡Frescolines!
-¿Ha hecho cuántas giras, Irma?
-Fuimos a Paredones y después fuimos a Talca. El año pasado llegamos hasta la Antártica y de aquí nos vamos a Madagascar y a Singapur en barco, pero antes pasaremos por Perú...
-¿Y a Perú van a ir en barco?
-No, a Perú vamos a ir en avión de pasajeros. Ya tenemos los pasajes comprados.
-¿Y por qué no nos llevan?
-Porque el perrito sapo tiene que entrar a clases y usted todavía no le compra los útiles escolares, y tampoco le ha comprado pilas para la linterna.
-¿Que se le acabaron las pilas?
-Sí, alumbran poquito y se le acabaron y después no alumbraron nada y el pobre quedó a oscuras. ¿No ve que la oscuridad le da susto? ¡Usted es muy malo con él!
-Ya se puso hablar este gusano de poca monta. Mejor subamos los dos no más al avión y nos vamos a Perú.
-Bueno, pero no le diga al Profesor, porque me puede retar y después no se casa conmigo.
-¿Se van a casar cuándo?
-Me dijo que se va a casar cuando lleguemos a Talca.
-Pero ya fueron a Talca.
-Es que vamos a ir de nuevo, porque cuando fuimos no había hora en la Iglesia y el curita dijo que no nos podía casar si no tomábamos hora, así que tuvimos que irnos.
-¿Pero lo quiere al Profesor?
-Sí... pero déjeme cambiar el disco por otro.
-No se vaya...
-Me tengo que ir.
-No se vaya...
-Si no me deja me voy a convertir en guanaco con dientes de vampiro.
-Ja ja ja...
-¡Mire!
-¡No! ¡Un guanaco nos viene a mascar la yugular! ¡Despierta, renacuajo!
(Zzz... zzz... zzz).
-¡Despierta, mequetrefe!
(Zzz... zzz... zzz).
-¡Despierta, te digo!
-¿Ah? ¡Hum! ¡Cuidado tío, porque va llegando el guanaco con dientes de vanviro!
-¿Qué guanaco, tonto?
-El guanaco de la tía Igma.
-¿Qué tía Igma?
-La ayudante del Profesor Taúru.
-¿Qué Profesor Taúru?
-El señor viejito que hicnotiza.
-¿El Profesor Taurus? ¿Quién te habló de él?
-¡Pero si nos tiene cacturados en el castillo y nos hicnotizó, y descués se convirtieron en moutros, y un moutro se comió al otro moutro y casi me caigo al abismo!
-¿Tantas cosas soñaste en media hora?
-¿Por qué?
-Te quedaste dormido cuando quedé en pana.
-¿A dónde vamos?
-Íbamos... de vacaciones, pero quedé en pana. ¿No ves la grúa que llegó a buscarnos?
-Verdá... chuta. ¿O sea que tuavía no salimos a vacaciones?
-Ya no fuimos a ninguna parte. Regresamos a Santiago.
-¡Por qué!
-¿No ves que quedamos en pana? Ya no hay nada que hacer.
-Bueno... Justo ahora que iba conocer un cámpi y tan bien iba armar una parca en el río pero en la parte de afuera del río, no en la parte de adentro del río, y descués iba pescán tuchas con una caña de pescán tuchas. Fregué.
-No te amargues. Por las noches podemos ver el Festival de Viña, que ya va a empezar.
-¡Viva ni tío!
(De vuelta a Santiago, en el auto trasladado por la grúa).
-Tío, prenda la radio porque quero escuchar a Colpléi.
(El tío la enciende).
-Pero no ponga música antigua porque me da sueño. ¡Siempre pone la radio Asis! ¡No es justo!
-Es que me gusta.
-Oiga, esa canción se llama La Yenka y se baila así.
-¿¡Cómo lo sabes!?
-Porque usté se la bailó al Profesor Taúru.
-¡Qué sueños más reales tienes!
-Tío...
-Qué.
-¿Existió el Profesor Taúru de verdá o existe puro de mentira?
-Existió de verdad y cuando niño me hizo sentir grandes emociones. Llegaba todos los años a mi pueblo y el teatro se llenaba para verlo.
-¿Era de barbita y usaba capa azul?
-Sí.
-¿Tenía antiojos o no tenía antiojos?
-No recuerdo bien.
-¿Y su ayudante se llamaba Tía Igma o se llamaba de otra manera?
-Mira, te voy a contar lo que recuerdo. El Profesor Taurus llegó un día...
(Fin)
Mientras el Profesor Taurus se encuentra en los brazos de Morfeo, el tío Lamordes aprovecha la noche para tomarse un café, servido por la ayudante del profesor, la bella Irma. Se lo toman en una mesita situada exactamente al centro de la sala central del castillo. Irma ha venido desde la cocina con una bandeja que contiene dos tacitas y el jarro de café. Alumbra la mesa una vela.
-¿Le ofrezco café al perrito sapo, señor Lamordes?
-Déjelo que duerma al muy gaznápiro. Mejor hábleme de usted.
-Qué mal lo trata al pobre. ¡Si es tan tierno!
-Es un mequetrefe que vive haciéndose la víctima. Pero hábleme de usted.
-¿Y qué quiere que le diga?
-¿Es casada o está soltera?
-Soy soltera.
-¿Pero está comprometida?
-Qué preguntón es usted...
-¿Lo está?
-¡Ay! No. Pero eso no quiere decir nada. ¡Cuidadito!
-Cuidadito de qué.
-Usted parece que no me conoce, señor Lamordes.
-Pero si la estoy viendo.
-El Profesor me ha enseñado muchos trucos.
-¿Ah, sí? ¿Y qué trucos se sabe?
-Puedo volar... puedo transformarme en un cocodrilo... puedo y achicarlo del porte de una laucha.
-Ja ja ja. Eso pasa en los puros cuentos.
-¿Lo cree?
-Mejor ponga un disco y bailemos.
-Está bien.
(Irma pone un disco, Lamordes la saca a bailar).
-Me parece haber escuchado antes este tema. ¿Cómo se llama?
-Se llama La Yenka. ¡Pero no se baila así, tan apretado!
-¿Ah, no? Yo siempre lo bailo así con las damas.
-En las giras me sacaban a bailar los huasos y bailaban igual que usted. ¡Frescolines!
-¿Ha hecho cuántas giras, Irma?
-Fuimos a Paredones y después fuimos a Talca. El año pasado llegamos hasta la Antártica y de aquí nos vamos a Madagascar y a Singapur en barco, pero antes pasaremos por Perú...
-¿Y a Perú van a ir en barco?
-No, a Perú vamos a ir en avión de pasajeros. Ya tenemos los pasajes comprados.
-¿Y por qué no nos llevan?
-Porque el perrito sapo tiene que entrar a clases y usted todavía no le compra los útiles escolares, y tampoco le ha comprado pilas para la linterna.
-¿Que se le acabaron las pilas?
-Sí, alumbran poquito y se le acabaron y después no alumbraron nada y el pobre quedó a oscuras. ¿No ve que la oscuridad le da susto? ¡Usted es muy malo con él!
-Ya se puso hablar este gusano de poca monta. Mejor subamos los dos no más al avión y nos vamos a Perú.
-Bueno, pero no le diga al Profesor, porque me puede retar y después no se casa conmigo.
-¿Se van a casar cuándo?
-Me dijo que se va a casar cuando lleguemos a Talca.
-Pero ya fueron a Talca.
-Es que vamos a ir de nuevo, porque cuando fuimos no había hora en la Iglesia y el curita dijo que no nos podía casar si no tomábamos hora, así que tuvimos que irnos.
-¿Pero lo quiere al Profesor?
-Sí... pero déjeme cambiar el disco por otro.
-No se vaya...
-Me tengo que ir.
-No se vaya...
-Si no me deja me voy a convertir en guanaco con dientes de vampiro.
-Ja ja ja...
-¡Mire!
-¡No! ¡Un guanaco nos viene a mascar la yugular! ¡Despierta, renacuajo!
(Zzz... zzz... zzz).
-¡Despierta, mequetrefe!
(Zzz... zzz... zzz).
-¡Despierta, te digo!
-¿Ah? ¡Hum! ¡Cuidado tío, porque va llegando el guanaco con dientes de vanviro!
-¿Qué guanaco, tonto?
-El guanaco de la tía Igma.
-¿Qué tía Igma?
-La ayudante del Profesor Taúru.
-¿Qué Profesor Taúru?
-El señor viejito que hicnotiza.
-¿El Profesor Taurus? ¿Quién te habló de él?
-¡Pero si nos tiene cacturados en el castillo y nos hicnotizó, y descués se convirtieron en moutros, y un moutro se comió al otro moutro y casi me caigo al abismo!
-¿Tantas cosas soñaste en media hora?
-¿Por qué?
-Te quedaste dormido cuando quedé en pana.
-¿A dónde vamos?
-Íbamos... de vacaciones, pero quedé en pana. ¿No ves la grúa que llegó a buscarnos?
-Verdá... chuta. ¿O sea que tuavía no salimos a vacaciones?
-Ya no fuimos a ninguna parte. Regresamos a Santiago.
-¡Por qué!
-¿No ves que quedamos en pana? Ya no hay nada que hacer.
-Bueno... Justo ahora que iba conocer un cámpi y tan bien iba armar una parca en el río pero en la parte de afuera del río, no en la parte de adentro del río, y descués iba pescán tuchas con una caña de pescán tuchas. Fregué.
-No te amargues. Por las noches podemos ver el Festival de Viña, que ya va a empezar.
-¡Viva ni tío!
(De vuelta a Santiago, en el auto trasladado por la grúa).
-Tío, prenda la radio porque quero escuchar a Colpléi.
(El tío la enciende).
-Pero no ponga música antigua porque me da sueño. ¡Siempre pone la radio Asis! ¡No es justo!
-Es que me gusta.
-Oiga, esa canción se llama La Yenka y se baila así.
-¿¡Cómo lo sabes!?
-Porque usté se la bailó al Profesor Taúru.
-¡Qué sueños más reales tienes!
-Tío...
-Qué.
-¿Existió el Profesor Taúru de verdá o existe puro de mentira?
-Existió de verdad y cuando niño me hizo sentir grandes emociones. Llegaba todos los años a mi pueblo y el teatro se llenaba para verlo.
-¿Era de barbita y usaba capa azul?
-Sí.
-¿Tenía antiojos o no tenía antiojos?
-No recuerdo bien.
-¿Y su ayudante se llamaba Tía Igma o se llamaba de otra manera?
-Mira, te voy a contar lo que recuerdo. El Profesor Taurus llegó un día...
(Fin)
Friday, February 20, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 7
ESPECTÁCULO EXTRAVAGANTE DEL PROFESOR TAURUS
-Igma, Igma, dónde está vocé. ¡Igma!
-Ya voy, ya voy.
-Igma, estamos atrasados para la función de la vermouth. ¿Ya llegó el público?
-Sí, Profesor, el teatro está lleno. La gente lo espera impaciente.
-¡Entonces apúguese y venga a maquillarme. ¡Pronto, Igma!
-Ya voy, Profesor... ¡hum!
-¿No vamos a buscar entonces ná a ni querido tío señor Lamordes, tía Igma?
-Tendrá que quedar para después, chiquitín. Ahora debo atender a mi amo.
-¿Cuedo ir con usté por mientras, tía Igma?
-Bueno, pero trata de no hablar, porque antes de la función el Profesor necesita relajarse.
-Bueno.
(Diez segundos después).
-Tía Igma...
-Te dije que no hablaras.
-Es que el tiatro está vacío porque en el castillo nuay niún tiatro.
-¡Calla, tonto! Hay un gran teatro y el público llena sus asientos. ¿No lo ves?
-No, tía Igma, veo el puro castillo medio oscurito, porque las lámparas que prendió usté no alumbran mucho. Alumbran poquito.
-Mejor para ti... je je je...
-Quero ver el tiatro porque me gusta ver películas. La última que iba ir a ver era Coraláin pero justo salimos a vacaciones y ni tío me dijo que descués de las vacaciones me iba llevar a ver Coraláin para que sepa, porque es buena.
-En este teatro no se exhiben películas. El teatro de mi amo está dedicado completamente al arte de la hipnosis. ¡Un dos tres duermasé, ja ja ja!
-¿Por qué dice así, tía Igma?
-Porque así hace dormir el Profesor Taurus, perrito sapo.
-¡Igma!
-Ya voy, Profesor. Aquí estoy.
-Voce viene nuevamenti con pego sapo. ¡Qué bien, lo usaremos para el show del Profesor Taurus! Esta noite haremos un gran espectáculo.
-Sí, Profesor. Hará usted el mejor espectáculo de su vida.
-Tía...
-Te dije que te callaras, perro sapo.
-Es que parece que el Profesor Taúru está un poco loquito porque como está muy viejito parece que está peinando la muñeca, porque ni tío me dijo el otro día que los señores viejitos que peinan muñecas no son peluqueros porque tienen la enfermedad del Zaimen.
-No te permito esas palabras, perrito sapo.
-Niño... mire vocé a Profesor Taurus... ¡Un dos tres duegmasé!
-¡Toing!
-Anúncieme ahora, Igma. ¡Rápido, rápido, que mi público está impaciente! Ha espegado demasiadu tiempo.
(Con un disco de fanfarria, la bella Irma anuncia al Profesor. El mismo disco emite aplausos. Un foco alumbra al Profesor Taurus, quien luce una capa de seda azul).
-Gracias, queguido público. ¿Alguno de ustedes se ofrece para espectáculo de esta noite?
-Aquí hay un voluntario, Profesor.
-Gracias, Igma. Tráigamelo voce, pog favó.
(Irma lleva de la mano a ElMonito).
-¡Un niño!, ¡un peguito sapo!, muito bueno, muito bueno para show.
-Hay otro voluntario, Profesor.
-Tráigalo al escenario, Igma.
(Irma lleva a Lamordes, que tiene ojos de remolino).
-¡Dos voluntarios! ¡Muito muito bueno!... ¡Igma, comience el show!
-Distinguidas damas y caballeros. Ahora comienza... el show del... ¡Profesor Taurus!
Y así, el Profesor y su hermosa ayudante hacen bailar a ElMonito y su tío, por supuesto se adivinará qué baile están bailando y cuán ridículo se ve el tío cuando da sus pasos. ElMonito, en cambio, se revela como bastante buen bailarín. Luego ambos caen por una catarata, vuelan en lianas por la selva, aparecen desnudos, se transforman en Dinamita Show, entran a una cueva donde dos monstruos pelean a muerte y realizan todos esos números que les encanta crear a los ilusionistas de fama mundial.... como lo fue el gran Profesor Taurus. Lo fue, porque ahora el que actúa es la sombra del recordado maestro de la hipnosis, aunque a él le cueste admitirlo.
(Irma corre a poner el disco de aplausos y gritos).
-¡Clap clap clap! ¡Viva! ¡Viva! ¡Viva el Profesor Taurus! ¡Clap clap clap! ¡Viva, viva!
(Por la noche).
-Ofrecí grandi espectáculo de vermouth, Igma, pero ya estoy muito cansadu y quiero dogmí. Pog favó suspenda el show de la noite.
-Acuéstese, Profesor, así, bien tapadito, muy bien... descanse, duérmase.
-Al Profesor le duele hueso y le duele músculo. Muito cansado... muito sueño, muito dogmidu... zzz... zzz... zzz...
-Igma, Igma, dónde está vocé. ¡Igma!
-Ya voy, ya voy.
-Igma, estamos atrasados para la función de la vermouth. ¿Ya llegó el público?
-Sí, Profesor, el teatro está lleno. La gente lo espera impaciente.
-¡Entonces apúguese y venga a maquillarme. ¡Pronto, Igma!
-Ya voy, Profesor... ¡hum!
-¿No vamos a buscar entonces ná a ni querido tío señor Lamordes, tía Igma?
-Tendrá que quedar para después, chiquitín. Ahora debo atender a mi amo.
-¿Cuedo ir con usté por mientras, tía Igma?
-Bueno, pero trata de no hablar, porque antes de la función el Profesor necesita relajarse.
-Bueno.
(Diez segundos después).
-Tía Igma...
-Te dije que no hablaras.
-Es que el tiatro está vacío porque en el castillo nuay niún tiatro.
-¡Calla, tonto! Hay un gran teatro y el público llena sus asientos. ¿No lo ves?
-No, tía Igma, veo el puro castillo medio oscurito, porque las lámparas que prendió usté no alumbran mucho. Alumbran poquito.
-Mejor para ti... je je je...
-Quero ver el tiatro porque me gusta ver películas. La última que iba ir a ver era Coraláin pero justo salimos a vacaciones y ni tío me dijo que descués de las vacaciones me iba llevar a ver Coraláin para que sepa, porque es buena.
-En este teatro no se exhiben películas. El teatro de mi amo está dedicado completamente al arte de la hipnosis. ¡Un dos tres duermasé, ja ja ja!
-¿Por qué dice así, tía Igma?
-Porque así hace dormir el Profesor Taurus, perrito sapo.
-¡Igma!
-Ya voy, Profesor. Aquí estoy.
-Voce viene nuevamenti con pego sapo. ¡Qué bien, lo usaremos para el show del Profesor Taurus! Esta noite haremos un gran espectáculo.
-Sí, Profesor. Hará usted el mejor espectáculo de su vida.
-Tía...
-Te dije que te callaras, perro sapo.
-Es que parece que el Profesor Taúru está un poco loquito porque como está muy viejito parece que está peinando la muñeca, porque ni tío me dijo el otro día que los señores viejitos que peinan muñecas no son peluqueros porque tienen la enfermedad del Zaimen.
-No te permito esas palabras, perrito sapo.
-Niño... mire vocé a Profesor Taurus... ¡Un dos tres duegmasé!
-¡Toing!
-Anúncieme ahora, Igma. ¡Rápido, rápido, que mi público está impaciente! Ha espegado demasiadu tiempo.
(Con un disco de fanfarria, la bella Irma anuncia al Profesor. El mismo disco emite aplausos. Un foco alumbra al Profesor Taurus, quien luce una capa de seda azul).
-Gracias, queguido público. ¿Alguno de ustedes se ofrece para espectáculo de esta noite?
-Aquí hay un voluntario, Profesor.
-Gracias, Igma. Tráigamelo voce, pog favó.
(Irma lleva de la mano a ElMonito).
-¡Un niño!, ¡un peguito sapo!, muito bueno, muito bueno para show.
-Hay otro voluntario, Profesor.
-Tráigalo al escenario, Igma.
(Irma lleva a Lamordes, que tiene ojos de remolino).
-¡Dos voluntarios! ¡Muito muito bueno!... ¡Igma, comience el show!
-Distinguidas damas y caballeros. Ahora comienza... el show del... ¡Profesor Taurus!
Y así, el Profesor y su hermosa ayudante hacen bailar a ElMonito y su tío, por supuesto se adivinará qué baile están bailando y cuán ridículo se ve el tío cuando da sus pasos. ElMonito, en cambio, se revela como bastante buen bailarín. Luego ambos caen por una catarata, vuelan en lianas por la selva, aparecen desnudos, se transforman en Dinamita Show, entran a una cueva donde dos monstruos pelean a muerte y realizan todos esos números que les encanta crear a los ilusionistas de fama mundial.... como lo fue el gran Profesor Taurus. Lo fue, porque ahora el que actúa es la sombra del recordado maestro de la hipnosis, aunque a él le cueste admitirlo.
(Irma corre a poner el disco de aplausos y gritos).
-¡Clap clap clap! ¡Viva! ¡Viva! ¡Viva el Profesor Taurus! ¡Clap clap clap! ¡Viva, viva!
(Por la noche).
-Ofrecí grandi espectáculo de vermouth, Igma, pero ya estoy muito cansadu y quiero dogmí. Pog favó suspenda el show de la noite.
-Acuéstese, Profesor, así, bien tapadito, muy bien... descanse, duérmase.
-Al Profesor le duele hueso y le duele músculo. Muito cansado... muito sueño, muito dogmidu... zzz... zzz... zzz...
Monday, February 16, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 6
EL DUENDE TATÁ SALVA A ELMONITO
Cuando ElMonito entró al túnel para buscar a su tío, el monstruo ya no estaba. Al menos, no se escuchaba en la oscuridad.
"Menos mal que tuavía le quedan pilas a la linternita -pensó- así que cuedo alumbrar el camino del túne para encontrar a ni querido tío señor Lamordes, pobrecito, porque sigue hicnotizado".
Estaba en dichos pensamientos cuando la linterna empezó a debilitarse. Me imagino que se entiende que nos referimos a la luz de la linterna.
"Chuta, justo se está acabando la linternita cuando iba empezar a subir a buscar a ni tío. Ahora me voy a caer de la escalera de pieira y cuando me caiga me voy a romper la cabeza y me va salir un cototo gigante y voy a quedar tonto", se dijo el gaznápiro.
-Ta ta... ta ta...
ElMonito había sentido un ruido cerca suyo, más bien unas palabras.
-Ta ta... ta ta...
-¿Quén es?
-Ta ta... ta ta...
(Pensamiento de ElMonito: parece que es el Duende Tatá).
-¿Usté es el Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-¿Me cuede ayudar a subir para arriba, Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-¿Por aquí?
-Ta ta... ta ta...
-Gracias... ¡casi me caigo!
-Ta ta... ta ta...
-Parece que usté no es bueno, porque parece que es no tan bueno.
-Ta ta... ta ta...
-¿Hay que doblán o no hay que doblán, Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-Ah, menos mal.
No reproducimos la subida completa, sino sólo el primer ramo, que duró cinco minutos. La subida total tuvo una duracion exacta de 32 minutos. Al final ambos llegaron nuevamente a la superficie de castillo. Y justo cuando se hizo la luz el Duende Tatá desapareció.
-¡Duende Tatá! ¡Vuelva para darle las gracias!
(A lo lejos).
-Ta ta... ta ta...
De nuevo en el primer piso del castillo, de altos ventanales y tapices en los muros, ElMonito paró la oreja para ver si su tío aún bailaba la yenka. Pero no se oía música alguna en el recinto. El silencio llegaba a ser espantoso y la tarde caía a pasos agigantados. En unos minutos se hizo de noche.
"En qué lío me he metido -pensaba Irma-, el títere condenado se perdió y el Profesor Taurus me echará la culpa a mí. Encenderé las antorchas para ver si lo encuentro en algún rincón del castillo".
Fue así como desde lejos ElMonito pudo ver a la ayudante del profesor encendiendo las antorchas ubicadas en los pilares del castillo. Despedían una luz quejumbrosa, que apenas lanzaba sombras vacías. Era una luz que daba más angustia que alegría.
-¡Tía, alumbre más porque el juego de las lámparas alumbra poco! -exclamó ElMonito.
-¡Dónde te habías metido, pequeñín!
-Me tuve que esconder porque ustedes empezaron a peliar con el Profesor Taúru y descués se tranformaron en moutros y usté se comió al otro moutro, así que parece que el Profesor Taúru ahora está en la guata de usté, pero usté no se nota guatoncita porque se ve flaca, pero no tan flaca...
-Tonto, no haces más que inventar fábulas para explicar tu desobediencia. ¿Has visto a tu tío? Lo dejamos bailando la yenka y se nos perdió. Acompáñame a buscarlo.
-¿Con quén lo andaba buscando a ni tío?
-Con el Profesor.
-¿O sea que no se lo comió?
-¡Ay, muñeco, imaginas tantas cosas!
-¡Pero yo vi!
-¡¡¡Tú no has visto nada!!!, perdón... tú no has visto nada. Cuando bajamos las escalas estaba oscuro. No podías ver nada.
-Pero yo sentí la pelea de los moutros y descués vi la mano de binosaurio que me iba cazar.
-Bah, me aburres. ¡¿Has visto o no has visto a tu tío?!
-No lue visto, tía Igma.
Cuando ElMonito entró al túnel para buscar a su tío, el monstruo ya no estaba. Al menos, no se escuchaba en la oscuridad.
"Menos mal que tuavía le quedan pilas a la linternita -pensó- así que cuedo alumbrar el camino del túne para encontrar a ni querido tío señor Lamordes, pobrecito, porque sigue hicnotizado".
Estaba en dichos pensamientos cuando la linterna empezó a debilitarse. Me imagino que se entiende que nos referimos a la luz de la linterna.
"Chuta, justo se está acabando la linternita cuando iba empezar a subir a buscar a ni tío. Ahora me voy a caer de la escalera de pieira y cuando me caiga me voy a romper la cabeza y me va salir un cototo gigante y voy a quedar tonto", se dijo el gaznápiro.
-Ta ta... ta ta...
ElMonito había sentido un ruido cerca suyo, más bien unas palabras.
-Ta ta... ta ta...
-¿Quén es?
-Ta ta... ta ta...
(Pensamiento de ElMonito: parece que es el Duende Tatá).
-¿Usté es el Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-¿Me cuede ayudar a subir para arriba, Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-¿Por aquí?
-Ta ta... ta ta...
-Gracias... ¡casi me caigo!
-Ta ta... ta ta...
-Parece que usté no es bueno, porque parece que es no tan bueno.
-Ta ta... ta ta...
-¿Hay que doblán o no hay que doblán, Duende Tatá?
-Ta ta... ta ta...
-Ah, menos mal.
No reproducimos la subida completa, sino sólo el primer ramo, que duró cinco minutos. La subida total tuvo una duracion exacta de 32 minutos. Al final ambos llegaron nuevamente a la superficie de castillo. Y justo cuando se hizo la luz el Duende Tatá desapareció.
-¡Duende Tatá! ¡Vuelva para darle las gracias!
(A lo lejos).
-Ta ta... ta ta...
De nuevo en el primer piso del castillo, de altos ventanales y tapices en los muros, ElMonito paró la oreja para ver si su tío aún bailaba la yenka. Pero no se oía música alguna en el recinto. El silencio llegaba a ser espantoso y la tarde caía a pasos agigantados. En unos minutos se hizo de noche.
"En qué lío me he metido -pensaba Irma-, el títere condenado se perdió y el Profesor Taurus me echará la culpa a mí. Encenderé las antorchas para ver si lo encuentro en algún rincón del castillo".
Fue así como desde lejos ElMonito pudo ver a la ayudante del profesor encendiendo las antorchas ubicadas en los pilares del castillo. Despedían una luz quejumbrosa, que apenas lanzaba sombras vacías. Era una luz que daba más angustia que alegría.
-¡Tía, alumbre más porque el juego de las lámparas alumbra poco! -exclamó ElMonito.
-¡Dónde te habías metido, pequeñín!
-Me tuve que esconder porque ustedes empezaron a peliar con el Profesor Taúru y descués se tranformaron en moutros y usté se comió al otro moutro, así que parece que el Profesor Taúru ahora está en la guata de usté, pero usté no se nota guatoncita porque se ve flaca, pero no tan flaca...
-Tonto, no haces más que inventar fábulas para explicar tu desobediencia. ¿Has visto a tu tío? Lo dejamos bailando la yenka y se nos perdió. Acompáñame a buscarlo.
-¿Con quén lo andaba buscando a ni tío?
-Con el Profesor.
-¿O sea que no se lo comió?
-¡Ay, muñeco, imaginas tantas cosas!
-¡Pero yo vi!
-¡¡¡Tú no has visto nada!!!, perdón... tú no has visto nada. Cuando bajamos las escalas estaba oscuro. No podías ver nada.
-Pero yo sentí la pelea de los moutros y descués vi la mano de binosaurio que me iba cazar.
-Bah, me aburres. ¡¿Has visto o no has visto a tu tío?!
-No lue visto, tía Igma.
Tuesday, February 10, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 5
UN HELADO DE PALITO EN LA PLAZA
Tiempo después, mientras caminaban los dos a la plaza a comprar "un helado de palito", el tío le preguntaría a su querido sobrino títere:
-¿Y qué pasó entonces, mequetrefe?
Y ElMonito le respondería:
-El moutro me empezó a perseguín, querido tío señor Lamordes, pero como estaba tan oscuro el moutro no me podía ver bien, porque era un moutro que no tenía el ojo del diaulo, porque era un moutro ciego.
Y así seguirían conversando, de la manera que se pasa a relatar.
-¿Pero tú lo veías?
-No, tío, porque yo tan bien estaba ciego, o sea que no podía ver pero tenía ojos, tenía los mismos ojos que tengo ahora, pero no podía ver porque estaba oscuro. O sea que estaba ciego, pero por oscuridás, no por ser ciego de verdad, porque estaba ciego de mentira.
-¿Y qué hiciste?
-Me fui derechito tocando la pared de pieira hasta que llegué al final de la pared de pieira donde terminaba el túne. A la salida del túne quedé ciego de nuevo porque cuando miré para afuera había mucha luz. HABÍA DEMASIADO SOL. Entonces no cude ver nada, porque se veía todo blanco. Así que me puse a andar como zombi.
-¿Cómo andan los zombies?
-¡No se haga! Andan así.
-Ja ja ja, ya entiendo. Con los ojos cerrados y los brazos hacia adelante. ¡Has visto demasiadas películas de terror, gaznápiro!
-Pero si es verdá, no es mentira, querido tío señor Lamordes. ¿No ve que si no ando así entonces cuedo chocar con la rama de un árbol que a lo mejor tiene espinas puntudas, entonces una espina puntuda se me cuede clavar en el ojo y descués quedo ciego de verdá, no quedo ciego de mentira?
-Tienes razón... pero sigue, que me interesa.
-Al ratito choqué con una pieira grande, menos mal, porque descués abrí los ojos y vi más o menos. Se veían los colores brillantes, pero no tan claritos, pero descués se veían claritos. ¡Abajo de la pieira había un preciticio!
-No entiendo. Si en el castillo bajaste tantos escalones me imaginé que habías llegado al fondo.
-Sí, tío, pero llegué al fondo del castillo, pero no llegué al fondo de la tierra. ¿No ve que la tierra es más hunda tuavía?
-¿Y qué viste al fondo del precipicio?
-Se veía un río como de culebra flaca.
-¿Y qué pasó?
-Descués sonó un ruido del túne y salió la mano del moutro. ¡Medía como mil kilómetros la mano del moutro! ¡Es verdá, no es mentira! Era una mano de binosaurio gigante con uñas de garras que hacían así. El moutro se reía como el Profesor Taúru, pero no le vi la cara porque me di vuelta para acá para no verle la cara al moutro, así que descués me tuve que tirar al preciticio, pero antes me persiné. ¿Cómo hay que persinarse bien, tío?
-Así.
-Chuta, me persiné al revés, menos mal que no me morí, porque si me muero entonces me voy al infierno, porque me persiné al revés.
-Nadie se podría salvar de un salto así, gusano mentiroso.
-¡Pero yo me salvé, tío! ¿No ve que estoy caminando con zapatillas de verdá, no zapatillas de caláver?
-¿Y cómo te salvaste, se puede saber?
-Es que caí en una roca que había abajo de donde salté, y descués me escondí en una cuevita que estaba atrás de la roca, así que cuando el moutro miró para bajo del preciticio no me vio porque creyó que un puntito que estaba al fondo del preciticio era yo caído, así que descués miró por segunda vez, pero a la tercera vez se aburrió y se entró de nuevo a la cueva oscura, y entonces yo salí del escondite y subí de nuevo al borde del preciticio y tuve que entrar de nuevo a la cueva misteriosa para entrar a buscarlo a usté, ¡porque usté seguía bailando la yenka!
-Ja ja ja, toma tu helado de palito. Te lo has ganado.
-¡Pero si es verdá, no es mentira!
Tiempo después, mientras caminaban los dos a la plaza a comprar "un helado de palito", el tío le preguntaría a su querido sobrino títere:
-¿Y qué pasó entonces, mequetrefe?
Y ElMonito le respondería:
-El moutro me empezó a perseguín, querido tío señor Lamordes, pero como estaba tan oscuro el moutro no me podía ver bien, porque era un moutro que no tenía el ojo del diaulo, porque era un moutro ciego.
Y así seguirían conversando, de la manera que se pasa a relatar.
-¿Pero tú lo veías?
-No, tío, porque yo tan bien estaba ciego, o sea que no podía ver pero tenía ojos, tenía los mismos ojos que tengo ahora, pero no podía ver porque estaba oscuro. O sea que estaba ciego, pero por oscuridás, no por ser ciego de verdad, porque estaba ciego de mentira.
-¿Y qué hiciste?
-Me fui derechito tocando la pared de pieira hasta que llegué al final de la pared de pieira donde terminaba el túne. A la salida del túne quedé ciego de nuevo porque cuando miré para afuera había mucha luz. HABÍA DEMASIADO SOL. Entonces no cude ver nada, porque se veía todo blanco. Así que me puse a andar como zombi.
-¿Cómo andan los zombies?
-¡No se haga! Andan así.
-Ja ja ja, ya entiendo. Con los ojos cerrados y los brazos hacia adelante. ¡Has visto demasiadas películas de terror, gaznápiro!
-Pero si es verdá, no es mentira, querido tío señor Lamordes. ¿No ve que si no ando así entonces cuedo chocar con la rama de un árbol que a lo mejor tiene espinas puntudas, entonces una espina puntuda se me cuede clavar en el ojo y descués quedo ciego de verdá, no quedo ciego de mentira?
-Tienes razón... pero sigue, que me interesa.
-Al ratito choqué con una pieira grande, menos mal, porque descués abrí los ojos y vi más o menos. Se veían los colores brillantes, pero no tan claritos, pero descués se veían claritos. ¡Abajo de la pieira había un preciticio!
-No entiendo. Si en el castillo bajaste tantos escalones me imaginé que habías llegado al fondo.
-Sí, tío, pero llegué al fondo del castillo, pero no llegué al fondo de la tierra. ¿No ve que la tierra es más hunda tuavía?
-¿Y qué viste al fondo del precipicio?
-Se veía un río como de culebra flaca.
-¿Y qué pasó?
-Descués sonó un ruido del túne y salió la mano del moutro. ¡Medía como mil kilómetros la mano del moutro! ¡Es verdá, no es mentira! Era una mano de binosaurio gigante con uñas de garras que hacían así. El moutro se reía como el Profesor Taúru, pero no le vi la cara porque me di vuelta para acá para no verle la cara al moutro, así que descués me tuve que tirar al preciticio, pero antes me persiné. ¿Cómo hay que persinarse bien, tío?
-Así.
-Chuta, me persiné al revés, menos mal que no me morí, porque si me muero entonces me voy al infierno, porque me persiné al revés.
-Nadie se podría salvar de un salto así, gusano mentiroso.
-¡Pero yo me salvé, tío! ¿No ve que estoy caminando con zapatillas de verdá, no zapatillas de caláver?
-¿Y cómo te salvaste, se puede saber?
-Es que caí en una roca que había abajo de donde salté, y descués me escondí en una cuevita que estaba atrás de la roca, así que cuando el moutro miró para bajo del preciticio no me vio porque creyó que un puntito que estaba al fondo del preciticio era yo caído, así que descués miró por segunda vez, pero a la tercera vez se aburrió y se entró de nuevo a la cueva oscura, y entonces yo salí del escondite y subí de nuevo al borde del preciticio y tuve que entrar de nuevo a la cueva misteriosa para entrar a buscarlo a usté, ¡porque usté seguía bailando la yenka!
-Ja ja ja, toma tu helado de palito. Te lo has ganado.
-¡Pero si es verdá, no es mentira!
Friday, February 06, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 4
LUCHA SANGRIENTA, A MUERTE
Desgraciadamente las cosas no siempre resultan como se piensan. ElMonito pensó que disfrutaría por fin con su querido tío de unas lindas vacaciones, mas la realidad lo tiene esta noche bajando unos escalones en compañía de dos monstruos que si se describieran como realmente son generarían una estampida de lectores, mayor aún que la estampida que provoca el estilo del escritor. En suma, el pobre títere se quedaría solo en ese castillo, pues del tío mejor ni hablar: éste baila como contratado ese extraño baile llamado la yenka. De modo que dejémoslo con sus dos monstruos bajando y bajando a oscuras.
-Apúrate, perro-sapo.
-Es me cuedo caer porque la escala de piedra es no tan parejita. ¡Es refalosa!
-No hables.
-Es que si no hablo entonces me quedo callado y descués si estoy callado cuedo pensar y entonces si pienso me cuedo asustar porque a lo mejor pienso que me cuede pasar algo malo con los moutros, así que mejor hablo porque cuando hablo entonces siento como la carganta mojada, así que no sé.
-¿Nos tienes miedo?
-Sí, porque son moutros que hablan. Los moutros que hablan dan más miedo que los moutros que no hablan. En El Aro 2 parece que salía un moutro que hablaba, y tan bien salía un moutro que hablaba en El Resplandón, pero en El Resplandón el moutro era un señor, pero tenía cara mala, porque...
-¡Cállate de una vez por todas!
(Y de una patada lo hacen bajar al fondo del castillo).
-¡Auch! ¡Caí sentado y me dolió el popó!
-¡Por hablador!
ElMonito mira a su alrededor. A lo lejos se divisa una lucecilla, algo así como la salida de un túnel. Es lo único que ve. Además siente como bajan los monstruos por los escalones. Los siente como si estuvieran a unos 20 metros sobre él, desde tan alto se vino abajo.
-¡Tío, venga salvarme! -grita con todas sus fuerzas. El eco le devuelve sus palabras desde muy arriba. De vez en cuando le caen gotas gelatinosas en la cabeza.
-¡Ja ja ja, tu tío sigue bailando yenka! -dice un monstruo.
-Me están cayendo gotas como de goma -piensa ElMonito en voz alta.
Los monstruos se hablan.
-¿Que ya fue el sacrificio? No me lo habías dicho.
-Tuve que adelantarlo.
-¿Y a quién le pediste permiso?
-A nadie.
-¿A nadie? ¡Grrrrrrrr!
Los monstruos se enfrascan en una violenta pelea. Ruedan por los escalones y caen junto a ElMonito, pero no lo toman ni en cuenta. El "mequetrefe" corre a ciegas hasta que da con una pared y allí se protege. La sangre de las bestias le salpica en la cara. Siente los mordiscos como si los recibiera él y aúlla de susto.
-Auuu... Dejen de peliar, señores moutros que hablan, porque es malo peliar porque cuando los señores pélian sale chicha y descués no tienen más sangre y quedan sangrados, pero tan bien salen cototos en el ombligo y tan bien cueden salir cototos en la canilla y en la frente...
(La pelea de las bestias no conoce límites).
-¡Muere, rapaz e insolente!
-Muere tú, aggg...
La lucha ha llegado a su fin. ElMonito tirita en su rincón. Muy cerca suyo siente como un monstruo, el vencedor, se come al otro, con una voracidad infatigable. La tarea le toma unos 20 minutos, durante los cuales nuestro títere permanece asombrosamente en silencio. Pero al terminar...
-Hummm.... cuánta carne he comido... me haría bien un postre... algo fresco... liviano... ¡eh, tú, perro-sapo! ¡Dónde estás!
Desgraciadamente las cosas no siempre resultan como se piensan. ElMonito pensó que disfrutaría por fin con su querido tío de unas lindas vacaciones, mas la realidad lo tiene esta noche bajando unos escalones en compañía de dos monstruos que si se describieran como realmente son generarían una estampida de lectores, mayor aún que la estampida que provoca el estilo del escritor. En suma, el pobre títere se quedaría solo en ese castillo, pues del tío mejor ni hablar: éste baila como contratado ese extraño baile llamado la yenka. De modo que dejémoslo con sus dos monstruos bajando y bajando a oscuras.
-Apúrate, perro-sapo.
-Es me cuedo caer porque la escala de piedra es no tan parejita. ¡Es refalosa!
-No hables.
-Es que si no hablo entonces me quedo callado y descués si estoy callado cuedo pensar y entonces si pienso me cuedo asustar porque a lo mejor pienso que me cuede pasar algo malo con los moutros, así que mejor hablo porque cuando hablo entonces siento como la carganta mojada, así que no sé.
-¿Nos tienes miedo?
-Sí, porque son moutros que hablan. Los moutros que hablan dan más miedo que los moutros que no hablan. En El Aro 2 parece que salía un moutro que hablaba, y tan bien salía un moutro que hablaba en El Resplandón, pero en El Resplandón el moutro era un señor, pero tenía cara mala, porque...
-¡Cállate de una vez por todas!
(Y de una patada lo hacen bajar al fondo del castillo).
-¡Auch! ¡Caí sentado y me dolió el popó!
-¡Por hablador!
ElMonito mira a su alrededor. A lo lejos se divisa una lucecilla, algo así como la salida de un túnel. Es lo único que ve. Además siente como bajan los monstruos por los escalones. Los siente como si estuvieran a unos 20 metros sobre él, desde tan alto se vino abajo.
-¡Tío, venga salvarme! -grita con todas sus fuerzas. El eco le devuelve sus palabras desde muy arriba. De vez en cuando le caen gotas gelatinosas en la cabeza.
-¡Ja ja ja, tu tío sigue bailando yenka! -dice un monstruo.
-Me están cayendo gotas como de goma -piensa ElMonito en voz alta.
Los monstruos se hablan.
-¿Que ya fue el sacrificio? No me lo habías dicho.
-Tuve que adelantarlo.
-¿Y a quién le pediste permiso?
-A nadie.
-¿A nadie? ¡Grrrrrrrr!
Los monstruos se enfrascan en una violenta pelea. Ruedan por los escalones y caen junto a ElMonito, pero no lo toman ni en cuenta. El "mequetrefe" corre a ciegas hasta que da con una pared y allí se protege. La sangre de las bestias le salpica en la cara. Siente los mordiscos como si los recibiera él y aúlla de susto.
-Auuu... Dejen de peliar, señores moutros que hablan, porque es malo peliar porque cuando los señores pélian sale chicha y descués no tienen más sangre y quedan sangrados, pero tan bien salen cototos en el ombligo y tan bien cueden salir cototos en la canilla y en la frente...
(La pelea de las bestias no conoce límites).
-¡Muere, rapaz e insolente!
-Muere tú, aggg...
La lucha ha llegado a su fin. ElMonito tirita en su rincón. Muy cerca suyo siente como un monstruo, el vencedor, se come al otro, con una voracidad infatigable. La tarea le toma unos 20 minutos, durante los cuales nuestro títere permanece asombrosamente en silencio. Pero al terminar...
-Hummm.... cuánta carne he comido... me haría bien un postre... algo fresco... liviano... ¡eh, tú, perro-sapo! ¡Dónde estás!
Tuesday, January 27, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 3
LA AYUDANTE DEL PROFESOR
Antes de darle un hachazo a la puerta las manos del tío son aprisionadas por tentáculos. Mientras dos tentáculos retiran el hacha, otros dos rodean a nuestros personajes por la cintura y los atraen hacia el centro de la sala del horror.
-¡Cuidado, tío, porque los tetánculos tienen gomitas!
-¡Se dice tentáculos, no tetánculos!
-Si sé, pero justo ahora no cuedo aprender, y si aprendo se me le va olvidar porque estoy nelvioso, así que mejor digo tentáculo.
-¿Viste? ¡Dijiste "tetánculo!" ¡Bah!
-¡Sí, aprendí! ¡Cuidado con los tetánculos porque tienen gomitas que chupan la carne del puerco!
El Profesor Taurus los posa frente a ellos.
-Profesor, me asombra su capacidad para transformarse en cualquier animal que desee.
-Es sólo una pagti infinitesimao de meus habilidadi. ¡Baile la yenka, señor Lamogdi!
(Música por un parlante).
-Ta-ta, ta-tará-tará...
-Jajajá, de nuevo no cuede aprender ni tío, Profesor Taúru. Mejor va tenerle que dar una clase de baile yenka.
-Tienes razón, perro-sapo. Llamaré a mi ayudante... ¡Igma!
(Aparece la ayudante).
-Igma, enséñele a bailar la yenka al señor Lamogdi.
(Música: Ta-ta, ta-tará-tará...).
-Así, señor Lamordes, así, un pasito para acá, un pasito para allá, ¿ve? así se hace... ¡muy bien!
-¿Por qué se escondi, perro-sapo?
-Es que la ayudante me da como escalofrío porque es muy bonita y se le ven los calzones, Profesor Taúru. Por eso mejor me escondí detrás de la cortina, porque así la cuedo ver de lejos.
-No sea tímido el pequeñu. Anda y salúdala. Igma, saludi al perro-sapo.
-Hola, perrito-sapo. ¿Cómo te llamas?
-Yo me llamo ElMonito, pero ni tío me dice gaznápiro, pero tan bien me dice mequetrefe y tan bien me dice renacuajo pero tan bien me dice gusano de poca monta, pero a mí me gusta más ElMonito.
-Qué perrito-sapo tan divertido. ¡Chuic, chuic, chuic!... ¡Oye, te pusiste colorado!
-Es que me dio una elestricidá, y tan bien descués ni tío se va reír porque a lo mejor me queda la cara marcada con ruch.
-No te preocupes de tu tío, que a él lo tenemos bailando yenka. Ven con nosotros.
-¿A dónde?
-¿Quieres conocer las otras piezas del castillo del Profesor Taurus?
-No sé, pero parece que sí.
-Ven.
-Igma, ¿no se estará propasandu vocé con el perro-sapo?
-No seas tan enchapado a la antigua, profe. Llevémoslo, solo será una media horita.
-Eistá bien, eistá bien... ¡mujeres!
El tío, hipnotizado, continúa en el salón aprendiendo a bailar la yenka. Mientras, el profesor, su atractiva ayudante y ElMonito comienzan a bajar unos escalones de piedra.
-Está oscuro, Dostor Cao de Nanllín, bah, me quivoqué, está oscuro Profesor Taúru. ¡Le dije recién Dostor Cao de Nanllín!
-¿Quién es ese médicu? Me parece haberlo escuchado anti.
-Es un dostor malo que saca el corazón de los niños y descués ¡SE COME EL CORAZÓN DE LOS NIÑOS!
-Vaya vaya.
-¿Cuedo prender mi linternita, Profesor Taúru?
-Si así lo desea, puede hacerlo, perro-sapo.
-No enciendas la linterna y dame la mano mejor, perrito-sapo.
-Me da vergüenza, señorita Igma.
-Te puedes caer.
-Espere un poco, porque antes voy a prender la linternita.
(La enciende).
-¡Auxilio! ¡Tío, sálveme!
-Te dije que mejor me dieras la mano, niño-tonto.
-¡Auxilio, tío! ¡Me llevan unos moutros para bajo del castillo! ¡Parece que es el castillo de Fránkentei!
(Arriba, en el salón).
-Ta-ta, ta-tará-tará...
Antes de darle un hachazo a la puerta las manos del tío son aprisionadas por tentáculos. Mientras dos tentáculos retiran el hacha, otros dos rodean a nuestros personajes por la cintura y los atraen hacia el centro de la sala del horror.
-¡Cuidado, tío, porque los tetánculos tienen gomitas!
-¡Se dice tentáculos, no tetánculos!
-Si sé, pero justo ahora no cuedo aprender, y si aprendo se me le va olvidar porque estoy nelvioso, así que mejor digo tentáculo.
-¿Viste? ¡Dijiste "tetánculo!" ¡Bah!
-¡Sí, aprendí! ¡Cuidado con los tetánculos porque tienen gomitas que chupan la carne del puerco!
El Profesor Taurus los posa frente a ellos.
-Profesor, me asombra su capacidad para transformarse en cualquier animal que desee.
-Es sólo una pagti infinitesimao de meus habilidadi. ¡Baile la yenka, señor Lamogdi!
(Música por un parlante).
-Ta-ta, ta-tará-tará...
-Jajajá, de nuevo no cuede aprender ni tío, Profesor Taúru. Mejor va tenerle que dar una clase de baile yenka.
-Tienes razón, perro-sapo. Llamaré a mi ayudante... ¡Igma!
(Aparece la ayudante).
-Igma, enséñele a bailar la yenka al señor Lamogdi.
(Música: Ta-ta, ta-tará-tará...).
-Así, señor Lamordes, así, un pasito para acá, un pasito para allá, ¿ve? así se hace... ¡muy bien!
-¿Por qué se escondi, perro-sapo?
-Es que la ayudante me da como escalofrío porque es muy bonita y se le ven los calzones, Profesor Taúru. Por eso mejor me escondí detrás de la cortina, porque así la cuedo ver de lejos.
-No sea tímido el pequeñu. Anda y salúdala. Igma, saludi al perro-sapo.
-Hola, perrito-sapo. ¿Cómo te llamas?
-Yo me llamo ElMonito, pero ni tío me dice gaznápiro, pero tan bien me dice mequetrefe y tan bien me dice renacuajo pero tan bien me dice gusano de poca monta, pero a mí me gusta más ElMonito.
-Qué perrito-sapo tan divertido. ¡Chuic, chuic, chuic!... ¡Oye, te pusiste colorado!
-Es que me dio una elestricidá, y tan bien descués ni tío se va reír porque a lo mejor me queda la cara marcada con ruch.
-No te preocupes de tu tío, que a él lo tenemos bailando yenka. Ven con nosotros.
-¿A dónde?
-¿Quieres conocer las otras piezas del castillo del Profesor Taurus?
-No sé, pero parece que sí.
-Ven.
-Igma, ¿no se estará propasandu vocé con el perro-sapo?
-No seas tan enchapado a la antigua, profe. Llevémoslo, solo será una media horita.
-Eistá bien, eistá bien... ¡mujeres!
El tío, hipnotizado, continúa en el salón aprendiendo a bailar la yenka. Mientras, el profesor, su atractiva ayudante y ElMonito comienzan a bajar unos escalones de piedra.
-Está oscuro, Dostor Cao de Nanllín, bah, me quivoqué, está oscuro Profesor Taúru. ¡Le dije recién Dostor Cao de Nanllín!
-¿Quién es ese médicu? Me parece haberlo escuchado anti.
-Es un dostor malo que saca el corazón de los niños y descués ¡SE COME EL CORAZÓN DE LOS NIÑOS!
-Vaya vaya.
-¿Cuedo prender mi linternita, Profesor Taúru?
-Si así lo desea, puede hacerlo, perro-sapo.
-No enciendas la linterna y dame la mano mejor, perrito-sapo.
-Me da vergüenza, señorita Igma.
-Te puedes caer.
-Espere un poco, porque antes voy a prender la linternita.
(La enciende).
-¡Auxilio! ¡Tío, sálveme!
-Te dije que mejor me dieras la mano, niño-tonto.
-¡Auxilio, tío! ¡Me llevan unos moutros para bajo del castillo! ¡Parece que es el castillo de Fránkentei!
(Arriba, en el salón).
-Ta-ta, ta-tará-tará...
Friday, January 16, 2009
ElMonito en vacaciones, Capítulo 2
EL ENIGMÁTICO PROFESOR TAURUS
-¡Un dos tres despiertesé!
-¡Jajajá!
-De qué te ríes, mequetrefe.
-Es que usté estaba bailando la yenka y se veía divertido, querido tío señor Lamordes.
-¿Qué dices?
-Que usté estaba bailando la yenka, pero hacía como unas cosas de malabaricidás, o sea que no baila tan bien, baila más o menos no más.
-¡Dónde estamos!
-Shhh... que lo cuede hicnotizar de nuevo el Profesor Taúru.
-Quién es el Profesor Taúru?
-El ojo del diaulo, tío... shhh... mejor cállese, que cuede salir de nuevo de las cortinas.
(Voz, detrás de las cortinas).
-Distinguidu señor Lamogdi, puede sentarse. ¿Se siente bien?
-Debo admitir que me siento bien, al menos más relajado que anoche. ¿Dije anoche?
-Diju anoche, en efeito, pero la verdad eish qui estamu en medio de la noite. No piensa amanecer.
-Habla con acento portugués.
-Permítame presentarme ante vocé. Mi nombre artístico es Profesor Taurus y provengo de noble tierra del Brasil, donde tudu mundo baila samba, menos Profesor Taurus.
-Ah, el "Profesor Taúru"... Se llama Taurus, gaznápiro. ¿Has oído?
-Pero dice Taúru, ¿no ve?
-No le haga caso, profesor, pero dígame, ¿en qué lo podemos servir?
-Todo a su tiempo, meus amigos. ¿Desea que hipnotice a su encantador sobrino?
-No, tío, porque me da tuto y ya dormí y ahora quero estar despertado porque si no estoy despertado entonces me pierdo las vacaciones y si estoy despertado entonces no me pierdo las vacaciones, o sea que...
-¡Hipnotícelo, por favor!
-Ahora págpadu pesa, muito pesado, ojos de títere sentirse teguiblementi cansado, págpado cada vez mais pesado. A la cuenta de tres dogmirá profundamente dogmidu. ¡Un dos tres duermasé!
-¡Toing!
-Diablos, qué buen hipnotizador.
-¿Lo hagu bailar cha cha chá?
-Bueno.
-Cha cha chá, que rico el cha cha chá...
-Ja ja ja, no sabía que el renacuajo tuviera dotes de bailarín. Lo llevaré al primer reality que encuentre. Pero, ¿no puede salir de la cortina, Profesor Taurus?
-No, no puedo...
-A ver, entonces déjeme correrla a mí.
-¡No, imbécil!; perdón, no lo haga, queridu señor Lamogdi.
-Es para ayudarlo.
-¡No me ayude!
-¡P-pero... qué-qué ven mi-mis ojos!
-¡Miserable imbécil! ¡Cómo se te ocurre correr la cortina del Profesor Taurus! ¡Estoy encerrado, ¿me ves? encerrado para siempre! y si abres la cortina me sacarás de aquí y volveré a los cerros y entonces bajaré a los pueblos, pero bajaré a matar, a hacer mucho daño...
-¡No, por favor! ¡No salga, profesor!, vuelvo a correr la cortina de inmediato.
-Mmm... así... está mejor... ya me siento mejor, muito mejor, ya ser nuevamente Profesor Taurus... je je je... págpadu pesa, ojos terriblemente cansadu, dogmirá profundamenti dogmidu a la cuenta de tres... ¡un dos tres duermasé!
¿Qué ha visto el señor Lamordes antes de volver a quedarse dormido?
Si hemos de fiarnos en sus cinco sentidos, o al menos en sus ojos, lo que vio fue una araña gigantesca dentro de una jaula, una araña con un ojo luminoso en la cabeza y unos quelíceros hambrientos, repletos de veneno. ¡Ay, donde fueron a caer! Una casa perdida en la montaña, en medio de la noche.
-¡Cuidado, mequetrefe, afírmate!
-Estoy afirmado, querido tío señor Lamordes, pero la montaña rusa no tiene riel de tren porque va volando por el cielo, y tan poco tiene correa para afirmarse, ¡o sea que los vamos a dar vuelta!
-¡Oh, allá vamos!
Tío y sobrino vuelan por las nubes y caen a un río, al fondo del valle. El río va a dar a una catarata. ¡Otra caída, en menos de un minuto! ¡Y todo a oscuras!
-Tápese la nariz, tío, porque si se cae a la catarata y le entra agua a la nariz entonces da una cosa amarga en la carganta y dan ganas de no sé qué.
-¡Cállate gaznápiro y sálvate como puedas!
-¡Jajajá! ¡Jajajajá! ¡Jajajajajá! ¡Un dos tres despiertensé!
-Cuidado tío, que no sé.
-¡Afírmate ElMonito!, de... vaya... Estoy seco.
-¡Jajajajá! Profesor Taurus goza de poder absolutu sobre humanos, jajajá.
-¿El Profesor Taurus? ¡Horror, está detrás de la cortina!
-Quero ver al Profesor Taúru, tío.
-¡No lo hagas! ¡Aléjate!
-Pero si el Profesor Taúru es bueno, no es malo, porque a usté lo hizo bailar la yenka y bailó divertido.
-¡No te acerques a la cortina! ¡Nooo!
-¿No ve que el Profesor Taúru no es malo? Buenas noches, Profesor Taúru.
-Bona noite, querido títere. Bona noite, señor Lamogdi.
-Pero, ¿qué? ¡Si es un tierno viejito!
-¿Tiernu viejitu? ¡Jajajajá! Voce no conocer a Profesor Taurus.
-¡Mire, tío, se está convirtiendo en araña!
-¡Te dije que no abrieras la cortina!
-¡Vámolos arrancando mejor para fuera de la casa, porque si los quedamos los cuede mascar la araña!
-Tienes razón, huyamos.
-¡Está cerrada con llave la puerta, tío!
-Déjame romperla con esta hacha.
-Apúrese, tío, porque de nuevo viene el ojo del diaulo.
-¡¿Qué?!
-Allí viene el ojo del diaulo, y me cuede dar tuto otra vez...
-¡Un dos tres despiertesé!
-¡Jajajá!
-De qué te ríes, mequetrefe.
-Es que usté estaba bailando la yenka y se veía divertido, querido tío señor Lamordes.
-¿Qué dices?
-Que usté estaba bailando la yenka, pero hacía como unas cosas de malabaricidás, o sea que no baila tan bien, baila más o menos no más.
-¡Dónde estamos!
-Shhh... que lo cuede hicnotizar de nuevo el Profesor Taúru.
-Quién es el Profesor Taúru?
-El ojo del diaulo, tío... shhh... mejor cállese, que cuede salir de nuevo de las cortinas.
(Voz, detrás de las cortinas).
-Distinguidu señor Lamogdi, puede sentarse. ¿Se siente bien?
-Debo admitir que me siento bien, al menos más relajado que anoche. ¿Dije anoche?
-Diju anoche, en efeito, pero la verdad eish qui estamu en medio de la noite. No piensa amanecer.
-Habla con acento portugués.
-Permítame presentarme ante vocé. Mi nombre artístico es Profesor Taurus y provengo de noble tierra del Brasil, donde tudu mundo baila samba, menos Profesor Taurus.
-Ah, el "Profesor Taúru"... Se llama Taurus, gaznápiro. ¿Has oído?
-Pero dice Taúru, ¿no ve?
-No le haga caso, profesor, pero dígame, ¿en qué lo podemos servir?
-Todo a su tiempo, meus amigos. ¿Desea que hipnotice a su encantador sobrino?
-No, tío, porque me da tuto y ya dormí y ahora quero estar despertado porque si no estoy despertado entonces me pierdo las vacaciones y si estoy despertado entonces no me pierdo las vacaciones, o sea que...
-¡Hipnotícelo, por favor!
-Ahora págpadu pesa, muito pesado, ojos de títere sentirse teguiblementi cansado, págpado cada vez mais pesado. A la cuenta de tres dogmirá profundamente dogmidu. ¡Un dos tres duermasé!
-¡Toing!
-Diablos, qué buen hipnotizador.
-¿Lo hagu bailar cha cha chá?
-Bueno.
-Cha cha chá, que rico el cha cha chá...
-Ja ja ja, no sabía que el renacuajo tuviera dotes de bailarín. Lo llevaré al primer reality que encuentre. Pero, ¿no puede salir de la cortina, Profesor Taurus?
-No, no puedo...
-A ver, entonces déjeme correrla a mí.
-¡No, imbécil!; perdón, no lo haga, queridu señor Lamogdi.
-Es para ayudarlo.
-¡No me ayude!
-¡P-pero... qué-qué ven mi-mis ojos!
-¡Miserable imbécil! ¡Cómo se te ocurre correr la cortina del Profesor Taurus! ¡Estoy encerrado, ¿me ves? encerrado para siempre! y si abres la cortina me sacarás de aquí y volveré a los cerros y entonces bajaré a los pueblos, pero bajaré a matar, a hacer mucho daño...
-¡No, por favor! ¡No salga, profesor!, vuelvo a correr la cortina de inmediato.
-Mmm... así... está mejor... ya me siento mejor, muito mejor, ya ser nuevamente Profesor Taurus... je je je... págpadu pesa, ojos terriblemente cansadu, dogmirá profundamenti dogmidu a la cuenta de tres... ¡un dos tres duermasé!
¿Qué ha visto el señor Lamordes antes de volver a quedarse dormido?
Si hemos de fiarnos en sus cinco sentidos, o al menos en sus ojos, lo que vio fue una araña gigantesca dentro de una jaula, una araña con un ojo luminoso en la cabeza y unos quelíceros hambrientos, repletos de veneno. ¡Ay, donde fueron a caer! Una casa perdida en la montaña, en medio de la noche.
-¡Cuidado, mequetrefe, afírmate!
-Estoy afirmado, querido tío señor Lamordes, pero la montaña rusa no tiene riel de tren porque va volando por el cielo, y tan poco tiene correa para afirmarse, ¡o sea que los vamos a dar vuelta!
-¡Oh, allá vamos!
Tío y sobrino vuelan por las nubes y caen a un río, al fondo del valle. El río va a dar a una catarata. ¡Otra caída, en menos de un minuto! ¡Y todo a oscuras!
-Tápese la nariz, tío, porque si se cae a la catarata y le entra agua a la nariz entonces da una cosa amarga en la carganta y dan ganas de no sé qué.
-¡Cállate gaznápiro y sálvate como puedas!
-¡Jajajá! ¡Jajajajá! ¡Jajajajajá! ¡Un dos tres despiertensé!
-Cuidado tío, que no sé.
-¡Afírmate ElMonito!, de... vaya... Estoy seco.
-¡Jajajajá! Profesor Taurus goza de poder absolutu sobre humanos, jajajá.
-¿El Profesor Taurus? ¡Horror, está detrás de la cortina!
-Quero ver al Profesor Taúru, tío.
-¡No lo hagas! ¡Aléjate!
-Pero si el Profesor Taúru es bueno, no es malo, porque a usté lo hizo bailar la yenka y bailó divertido.
-¡No te acerques a la cortina! ¡Nooo!
-¿No ve que el Profesor Taúru no es malo? Buenas noches, Profesor Taúru.
-Bona noite, querido títere. Bona noite, señor Lamogdi.
-Pero, ¿qué? ¡Si es un tierno viejito!
-¿Tiernu viejitu? ¡Jajajajá! Voce no conocer a Profesor Taurus.
-¡Mire, tío, se está convirtiendo en araña!
-¡Te dije que no abrieras la cortina!
-¡Vámolos arrancando mejor para fuera de la casa, porque si los quedamos los cuede mascar la araña!
-Tienes razón, huyamos.
-¡Está cerrada con llave la puerta, tío!
-Déjame romperla con esta hacha.
-Apúrese, tío, porque de nuevo viene el ojo del diaulo.
-¡¿Qué?!
-Allí viene el ojo del diaulo, y me cuede dar tuto otra vez...
Tuesday, January 13, 2009
¡ElMonito en vacaciones!
CAPÍTULO I
EL OJO DEL DIABLO
ElMonito va sentado, calladito, junto a su "querido tío señor Lamordes" en el asiento del copiloto. No quiere decir ni pío, porque sabe que una sola palabra bastará para ser devuelto a su closet. El viejo auto transita por un camino de tierra que se eleva más y más entre elevadas montañas nunca antes vistas por el mequetrefe. Las vacaciones han comenzado, pero no es de felicidad el aire que respiran ambos. Su tío respira ansiedad y ElMonito, ganas contenidas. El cielo se agita y las nubes se arremolinan en torno a un círculo verdoso, el día se acaba y el camino parece que no terminará en ninguna parte. ElMonito prende su linternita para escribir en su "Diraio de vida", pero el tío le ordena:
-Apaga la linterna, renacuajo, que esa luz me desconcentra.
-Pero si es una luz chica, no es una luz grande, querido tío señor Lamordes -le contesta.
-No importa. Apágala.
-Bueno.
El auto está oscuro, por dentro y por fuera, la radio no funciona en esa zona. De pronto el tío apaga el motor.
-Creo que nos perdimos.
ElMonito reacciona.
-No los perdimos, tío, porque estamos encontrados, porque usté está en el asiento del manurio y yo estoy en el asiento del cotiloto, o sea que sabemos en la parte que estamos, así que no jodimos tuavía.
-Nos perdimos, tonto. Mira el camino.
-Ahí está el camino, pero está oscuro el camino. Se ve poquito. Se ve como un ojo del diaulo afuera, pero parece que es un ojo de perro.
-Tienes razón, si anda un perro quiere decir que debe de haber alguna casa por estos cerros. Bajemos a buscarla.
-Es que me da julepe, tío, en vez que al perro le salió un puro ojo y los perros parece que tienen dos ojos, no un puro ojo.
-¿Dónde dices que viste el ojo de perro?
-Allá, cerca de esa cosa negra, ¿no ve?
-Tienes razón, qué luz más extraña. Baja a ver.
-Chí, ¿no ve que yo soy más chico que usté?
-Por eso te digo. A ti no te van a ver, mientras que yo sería un blanco fácil para esa... cosa.
-Bueno, voy a bajar. ¿Cuedo llevar la linternita?
-Llévala, pero no la enciendas.
-Bueno.
ElMonito baja y camina por el camino oscuro. De repente choca con una roca ubicada a la orilla, en una curva.
-Qué pasa.
-¡Choqué!, porque había una piedra grande que no la vi, porque está oscuro. ESTÁ DEMASIADO OSCURO, TÍO.
-Cállate, tonto, y dime lo que ves.
-No cuedo decirle, tío, porque usté dice que tengo que estar callado.
-Di lo que ves y te callas, ¡por Dios!
-Bueno.
-Qué ves.
-Parece que es un ojo de diaulo, porque se mueve como ojo de diaulo.
-(Risa nerviosa) Jajá..., ¿cómo se-se mueven lo-los ojos del dia-diablo?
-Se mueve como ojo de diaulo, o sea que se mueve para arriba y para abajo, pero sin tenedor de diaulo.
-Dime qué-qué pa-pasa ahora...
-Ahora parece que el ojo de diaulo me quere hicnotizar porque me está dando tuto... ahmmm (bostezo) sí señor ojo de diaulo, sí señor ojo de diaulo... voy altiro señor ojo de diaulo...
-Espera, despierta...
-No cuedo porque voy a empezar a soñar un sueño, señor ojo de diaulo...
-¡Despierta, renacuajo de poca monta y ven aquí!
-No cuedo porque el señor ojo de diaulo me lleva a una casa que está por eflenco más abajo del cerro. Por si acaso tan bien estoy soñando un sueño que voy andando en eskéi por una escalera y el eskéi vuela y entonces yo me doy una vuelta carnero en el aigre y salgo campión... zzz... zzz...
El tío logra superar sus miedos y sale del auto, pero sospechamos que sale un poco tarde, porque al llegar a la curva de la roca aquella no encuentra nada. Con su propia linterna busca entre las matas y los arbustos, pero no hay asomo de vida en ese recodo de la montaña. Su sobrino realmente ha desaparecido. Del costado del camino que da a la pendiente se inicia un sendero, pero todo está muy oscuro y las sombras no le revelan formas más que a dos o tres metros de distancia, cuando mucho. ¡Habría que ser demasiado valiente para intentar un descenso por lo desconocido cuando apenas comienza la noche!
-Y ahora, qué hago.
El tío se devuelve y decide entrar al auto y esperar hasta que amanezca.
-Pasaré la noche aquí adentro.
Baja del auto y abre el portamaletas para sacar una frazada. Entonces ve a su lado el famoso "ojo del diablo".
-Qué luz más extraña... y da sueño... mirarla...
EL OJO DEL DIABLO
ElMonito va sentado, calladito, junto a su "querido tío señor Lamordes" en el asiento del copiloto. No quiere decir ni pío, porque sabe que una sola palabra bastará para ser devuelto a su closet. El viejo auto transita por un camino de tierra que se eleva más y más entre elevadas montañas nunca antes vistas por el mequetrefe. Las vacaciones han comenzado, pero no es de felicidad el aire que respiran ambos. Su tío respira ansiedad y ElMonito, ganas contenidas. El cielo se agita y las nubes se arremolinan en torno a un círculo verdoso, el día se acaba y el camino parece que no terminará en ninguna parte. ElMonito prende su linternita para escribir en su "Diraio de vida", pero el tío le ordena:
-Apaga la linterna, renacuajo, que esa luz me desconcentra.
-Pero si es una luz chica, no es una luz grande, querido tío señor Lamordes -le contesta.
-No importa. Apágala.
-Bueno.
El auto está oscuro, por dentro y por fuera, la radio no funciona en esa zona. De pronto el tío apaga el motor.
-Creo que nos perdimos.
ElMonito reacciona.
-No los perdimos, tío, porque estamos encontrados, porque usté está en el asiento del manurio y yo estoy en el asiento del cotiloto, o sea que sabemos en la parte que estamos, así que no jodimos tuavía.
-Nos perdimos, tonto. Mira el camino.
-Ahí está el camino, pero está oscuro el camino. Se ve poquito. Se ve como un ojo del diaulo afuera, pero parece que es un ojo de perro.
-Tienes razón, si anda un perro quiere decir que debe de haber alguna casa por estos cerros. Bajemos a buscarla.
-Es que me da julepe, tío, en vez que al perro le salió un puro ojo y los perros parece que tienen dos ojos, no un puro ojo.
-¿Dónde dices que viste el ojo de perro?
-Allá, cerca de esa cosa negra, ¿no ve?
-Tienes razón, qué luz más extraña. Baja a ver.
-Chí, ¿no ve que yo soy más chico que usté?
-Por eso te digo. A ti no te van a ver, mientras que yo sería un blanco fácil para esa... cosa.
-Bueno, voy a bajar. ¿Cuedo llevar la linternita?
-Llévala, pero no la enciendas.
-Bueno.
ElMonito baja y camina por el camino oscuro. De repente choca con una roca ubicada a la orilla, en una curva.
-Qué pasa.
-¡Choqué!, porque había una piedra grande que no la vi, porque está oscuro. ESTÁ DEMASIADO OSCURO, TÍO.
-Cállate, tonto, y dime lo que ves.
-No cuedo decirle, tío, porque usté dice que tengo que estar callado.
-Di lo que ves y te callas, ¡por Dios!
-Bueno.
-Qué ves.
-Parece que es un ojo de diaulo, porque se mueve como ojo de diaulo.
-(Risa nerviosa) Jajá..., ¿cómo se-se mueven lo-los ojos del dia-diablo?
-Se mueve como ojo de diaulo, o sea que se mueve para arriba y para abajo, pero sin tenedor de diaulo.
-Dime qué-qué pa-pasa ahora...
-Ahora parece que el ojo de diaulo me quere hicnotizar porque me está dando tuto... ahmmm (bostezo) sí señor ojo de diaulo, sí señor ojo de diaulo... voy altiro señor ojo de diaulo...
-Espera, despierta...
-No cuedo porque voy a empezar a soñar un sueño, señor ojo de diaulo...
-¡Despierta, renacuajo de poca monta y ven aquí!
-No cuedo porque el señor ojo de diaulo me lleva a una casa que está por eflenco más abajo del cerro. Por si acaso tan bien estoy soñando un sueño que voy andando en eskéi por una escalera y el eskéi vuela y entonces yo me doy una vuelta carnero en el aigre y salgo campión... zzz... zzz...
El tío logra superar sus miedos y sale del auto, pero sospechamos que sale un poco tarde, porque al llegar a la curva de la roca aquella no encuentra nada. Con su propia linterna busca entre las matas y los arbustos, pero no hay asomo de vida en ese recodo de la montaña. Su sobrino realmente ha desaparecido. Del costado del camino que da a la pendiente se inicia un sendero, pero todo está muy oscuro y las sombras no le revelan formas más que a dos o tres metros de distancia, cuando mucho. ¡Habría que ser demasiado valiente para intentar un descenso por lo desconocido cuando apenas comienza la noche!
-Y ahora, qué hago.
El tío se devuelve y decide entrar al auto y esperar hasta que amanezca.
-Pasaré la noche aquí adentro.
Baja del auto y abre el portamaletas para sacar una frazada. Entonces ve a su lado el famoso "ojo del diablo".
-Qué luz más extraña... y da sueño... mirarla...
Friday, January 09, 2009
Un señor mató a otro señor y descués se sisuidó
Querido diraio
Cuando vi las noticias me dio julepe porque un señor se sisuidó en Villa Alemana. Iba justo a jugar al Casino de Villa Alemana pero no fue porque mejor se abrió un tajo en la carganta con un cuchillo para matar vacas. Parece que lo estaban cacturando los señores detestives porque había cometido un homicilio de un señor que le iba vender una moto, porque parece que la moto estaba fallada y el señor que le iba comprar la moto reclamó y entonces el señor que se sisuidó lo mató con una escopeta en la cabeza y descués lo fue a dejar cerca de la playa, en un bosque parece. En los bosques de noche salen conejos y cuando va el auto los conejos miran derechito a la luz y quedan afixiados, porque no se cueden mover.
Descués, pero el día antes, un señor viejito bajó al departamento de Colombia y mató a un señor que no sé, pero descués el señor viejito se puso nelvioso y se mató él mismo, o sea que no lo mató nadien porque no fue un homicilio. Fue un matamiento personal.
Entonces quere decir que está de moda disparar balazos a la gente. Salió en la televisión que en el país de Francia de Gracia hay unos señores que mueren todos los días, pero no son los mismos, o sea que son otros diferentes, porque los muertos cueden morir por primera vez, pero los muertos no cueden morir por segunda vez porque si los muertos mueren por segunda vez, entonces resucitan, pero el Señor Cejú dice que los muertos van a resucitán el Día de la Muela del Juicio o parece que se llama el Día del Juicio sin Muela, quere decir el día que los muertos salgan de la tumba y el planeta Tierra se llena de zombis asquerosos. Mejor no resucito porque me da miedo. Me puse a tiritán adentro del clóse y más encima que se le está acabando la pila a la linternita. Mejor pienso en las vacaciones porque ni tío dice que me va llevar de nuevo a Coquimbo pero que ahora no va jugar en el casino, o sea que no los vamos a tener que devolver sin plata. Ojalá.
elMONito
Cuando vi las noticias me dio julepe porque un señor se sisuidó en Villa Alemana. Iba justo a jugar al Casino de Villa Alemana pero no fue porque mejor se abrió un tajo en la carganta con un cuchillo para matar vacas. Parece que lo estaban cacturando los señores detestives porque había cometido un homicilio de un señor que le iba vender una moto, porque parece que la moto estaba fallada y el señor que le iba comprar la moto reclamó y entonces el señor que se sisuidó lo mató con una escopeta en la cabeza y descués lo fue a dejar cerca de la playa, en un bosque parece. En los bosques de noche salen conejos y cuando va el auto los conejos miran derechito a la luz y quedan afixiados, porque no se cueden mover.
Descués, pero el día antes, un señor viejito bajó al departamento de Colombia y mató a un señor que no sé, pero descués el señor viejito se puso nelvioso y se mató él mismo, o sea que no lo mató nadien porque no fue un homicilio. Fue un matamiento personal.
Entonces quere decir que está de moda disparar balazos a la gente. Salió en la televisión que en el país de Francia de Gracia hay unos señores que mueren todos los días, pero no son los mismos, o sea que son otros diferentes, porque los muertos cueden morir por primera vez, pero los muertos no cueden morir por segunda vez porque si los muertos mueren por segunda vez, entonces resucitan, pero el Señor Cejú dice que los muertos van a resucitán el Día de la Muela del Juicio o parece que se llama el Día del Juicio sin Muela, quere decir el día que los muertos salgan de la tumba y el planeta Tierra se llena de zombis asquerosos. Mejor no resucito porque me da miedo. Me puse a tiritán adentro del clóse y más encima que se le está acabando la pila a la linternita. Mejor pienso en las vacaciones porque ni tío dice que me va llevar de nuevo a Coquimbo pero que ahora no va jugar en el casino, o sea que no los vamos a tener que devolver sin plata. Ojalá.
elMONito
Tuesday, January 06, 2009
¿Frei o Piñera?
-Tío...
-Qué.
-¿Por qué dicen que se bajó el señor guatoncito que iba ser Presidente del país Chile?
-¿Insulza?
-Claro, parece.
-Porque se retiró de la contienda. Ya no es presidenciable. Se le hizo.
-¿Qué quere decir eso?
-Que no se atrevió, simplemente.
-¿Pero iba arriba cuando se bajó?
-No, es un decir.
-Ah, ¿entonces quere decir que va seguir siendo guatoncito pero no va ser Presidente guatoncito, en vez que va seguir siendo esa cosa que es?
-Claro.
-¿Entonces el Presidente va ser quén?
-Piñera o Frei.
-Pero el Presidente Fredy ya fue Presidente, salió en la noticias.
-Puede ser de nuevo.
-¿Cuede ser otra vez?
-¿Cuál te gusta más?
-A mí me gusta más Farka, porque regala plata. Una vez le pasé por el ladito, pero no me vio porque yo era muy chico.
-¿Cuánfo fue eso?
-Hace como poco tiempo.
-Pero sigues siendo chico.
-Claro, pero entonces era más chico tuavía porque tenía menos edás, en vez que ahora tengo más edás, así que soy menos chico; o sea que soy casi chico, pero no tanto, así un poquito más grande que antes, ¿no ve?
-Veo perfectamente.
-Yo quero que salga Farka para que me regale plata para ir a vacaciones a Cancú, porque en Cancú hay una playa con pescados más bonitos, porque los pintan parece.
-Ah.
-Tío.
-Qué quieres ahora, gaznápiro.
-¿La carne de pescado más bonito es más buena que la carne de pescado más feo?
-No sé.
-¿Pero los colores de los pescados bonitos se oxidan cuando al pescado le cae aceite hilviendo en el saltén?
-No creo.
-¿Pero las costillas de los pescados de colores son blancas o son de color amarillo por eflenco?
-Son blancas.
-Ah, entonces quere decir que los pintan a los pescados de Cancú.
-Así será.
-Qué.
-¿Por qué dicen que se bajó el señor guatoncito que iba ser Presidente del país Chile?
-¿Insulza?
-Claro, parece.
-Porque se retiró de la contienda. Ya no es presidenciable. Se le hizo.
-¿Qué quere decir eso?
-Que no se atrevió, simplemente.
-¿Pero iba arriba cuando se bajó?
-No, es un decir.
-Ah, ¿entonces quere decir que va seguir siendo guatoncito pero no va ser Presidente guatoncito, en vez que va seguir siendo esa cosa que es?
-Claro.
-¿Entonces el Presidente va ser quén?
-Piñera o Frei.
-Pero el Presidente Fredy ya fue Presidente, salió en la noticias.
-Puede ser de nuevo.
-¿Cuede ser otra vez?
-¿Cuál te gusta más?
-A mí me gusta más Farka, porque regala plata. Una vez le pasé por el ladito, pero no me vio porque yo era muy chico.
-¿Cuánfo fue eso?
-Hace como poco tiempo.
-Pero sigues siendo chico.
-Claro, pero entonces era más chico tuavía porque tenía menos edás, en vez que ahora tengo más edás, así que soy menos chico; o sea que soy casi chico, pero no tanto, así un poquito más grande que antes, ¿no ve?
-Veo perfectamente.
-Yo quero que salga Farka para que me regale plata para ir a vacaciones a Cancú, porque en Cancú hay una playa con pescados más bonitos, porque los pintan parece.
-Ah.
-Tío.
-Qué quieres ahora, gaznápiro.
-¿La carne de pescado más bonito es más buena que la carne de pescado más feo?
-No sé.
-¿Pero los colores de los pescados bonitos se oxidan cuando al pescado le cae aceite hilviendo en el saltén?
-No creo.
-¿Pero las costillas de los pescados de colores son blancas o son de color amarillo por eflenco?
-Son blancas.
-Ah, entonces quere decir que los pintan a los pescados de Cancú.
-Así será.
Friday, January 02, 2009
El Año Nuevo lo pasé más o menos bien
Querido diraio
El Año Nuevo lo pasé más o menos bien porque vi los juegos artificiales de Valparaíso y tan bien vi los juegos artificiales de la Torrentel y tan bien vi los juegos artificiales de no sé. Ni tío estaba en la casa y me llamó, ven a ver los juegos artificiales, mequetrefe y yo fui a ver los juegos artificiales. Me senté en una silla de paja, pero la silla tiene un hoyo en la paja, entonces cuando uno se sienta queda con el popó colgando y casi se cae para adentro de la silla, así que hay que afirmarse en unos palitos que hay en el lado de la silla de afuera para no caerse. ¡Mira, gaznápiro! Sí, querido tío señor Lamordes, qué lindo, salen como unas culebritas de fuego. ¡Plóspero año nuevo, ElMonito! ¡Plóspero año nuevo querido tío señor Lamordes! ¡Toma una copa de champaña! ¡No cuedo tomar porque me cuedo curar, querido tío señor Lamordes!, y si me curo entonces no cuedo andar derechito porque los curados andan refalosos. Tienes razón, mejor tomo yo solo, ¡viva! Parece que está un poco curadito, tío. Sí.
Entonces ni tío prendió una estrellita y yo le dije emprésteme una estrellita a mí y ni tío dijo estás loco, te cuedes quemar el guante y yo le dije no tío, porque soy cuidadoso. Entonces me pasó una estrellita, le quedaba una puntita de brillo y la tomé y justo se apagó. Así que lo pasé bien.
Descués se apagaron las luces y ni tío parece que me puso una frazada en el sofá donde me había acostado porque disperté y le vi la cara como de curadito cuando me tapó con la frazada y le salió olor a vino. Descués parece que me puse a soñar un sueño, porque salió que el dostor Cao de Nanllín me estaba sacando el corazón y grité ¡No, dostor Cao de Nanllín! y me disperté al ratito, pero no era el dostor Cao de Nanllín porque era la gata Diana que estaba durmiendo encima de mi corazón, porque parece que estaba más blandito. No sea mala, le dije, venga para acá, y la puse al ladito del sofá y se quedó dormida, le sonaba la espalda, pero a mí me costó más que los tres chanchitos, porque descués que uno se dispierta entonces cuesta más volver a dormirse porque hay que concentrarse y hay que contar abejas pero yo cuento hasta diez abejas y descués se me olvidan los números y me salto como la abeja de número 25 tengo que empezar de nuevo, entonces es más difícil.
Mucha felicidás a mis queridos tíos y tías. Que tengan un año nuevo lleno de felicidás y que sufran poco, ojalá que no se peguen en la cabeza para que no salga un cototo y tan bien que no se caigan en bicicleta porque duele, y tan poco se peguen en las canillas cuando jueguen a la pelota, porque da un dolor como de calor, cuesta que se pase, hay que aguantarse, salen lágrimas. Y dice ni tío que se aguanten la clisi, no sé que senifica eso.
Gracia
elMONIto
El Año Nuevo lo pasé más o menos bien porque vi los juegos artificiales de Valparaíso y tan bien vi los juegos artificiales de la Torrentel y tan bien vi los juegos artificiales de no sé. Ni tío estaba en la casa y me llamó, ven a ver los juegos artificiales, mequetrefe y yo fui a ver los juegos artificiales. Me senté en una silla de paja, pero la silla tiene un hoyo en la paja, entonces cuando uno se sienta queda con el popó colgando y casi se cae para adentro de la silla, así que hay que afirmarse en unos palitos que hay en el lado de la silla de afuera para no caerse. ¡Mira, gaznápiro! Sí, querido tío señor Lamordes, qué lindo, salen como unas culebritas de fuego. ¡Plóspero año nuevo, ElMonito! ¡Plóspero año nuevo querido tío señor Lamordes! ¡Toma una copa de champaña! ¡No cuedo tomar porque me cuedo curar, querido tío señor Lamordes!, y si me curo entonces no cuedo andar derechito porque los curados andan refalosos. Tienes razón, mejor tomo yo solo, ¡viva! Parece que está un poco curadito, tío. Sí.
Entonces ni tío prendió una estrellita y yo le dije emprésteme una estrellita a mí y ni tío dijo estás loco, te cuedes quemar el guante y yo le dije no tío, porque soy cuidadoso. Entonces me pasó una estrellita, le quedaba una puntita de brillo y la tomé y justo se apagó. Así que lo pasé bien.
Descués se apagaron las luces y ni tío parece que me puso una frazada en el sofá donde me había acostado porque disperté y le vi la cara como de curadito cuando me tapó con la frazada y le salió olor a vino. Descués parece que me puse a soñar un sueño, porque salió que el dostor Cao de Nanllín me estaba sacando el corazón y grité ¡No, dostor Cao de Nanllín! y me disperté al ratito, pero no era el dostor Cao de Nanllín porque era la gata Diana que estaba durmiendo encima de mi corazón, porque parece que estaba más blandito. No sea mala, le dije, venga para acá, y la puse al ladito del sofá y se quedó dormida, le sonaba la espalda, pero a mí me costó más que los tres chanchitos, porque descués que uno se dispierta entonces cuesta más volver a dormirse porque hay que concentrarse y hay que contar abejas pero yo cuento hasta diez abejas y descués se me olvidan los números y me salto como la abeja de número 25 tengo que empezar de nuevo, entonces es más difícil.
Mucha felicidás a mis queridos tíos y tías. Que tengan un año nuevo lleno de felicidás y que sufran poco, ojalá que no se peguen en la cabeza para que no salga un cototo y tan bien que no se caigan en bicicleta porque duele, y tan poco se peguen en las canillas cuando jueguen a la pelota, porque da un dolor como de calor, cuesta que se pase, hay que aguantarse, salen lágrimas. Y dice ni tío que se aguanten la clisi, no sé que senifica eso.
Gracia
elMONIto
Tuesday, December 30, 2008
Ya viene el año nuevo, pero ¿dónde?
Querido diraio
Menos mal que el Viejito Pascual me trajo dos linternitas, o sea dos pilas para la linternita, porque en vez que no me trae entonces jodí no más, mientras tanto que ahora no jodí, porque cuedo escribir el diraio, osinó cuedo escribir el diraio estaría puro pensando. Es bueno pensar porque uno se imagina moutros derrotados, pero en veces los moutros son más calíbanes y entonces me asusto, así que mejor no pienso porque mejor escribo el diraio.
Ahora sé que es de noche porque en veces pasan los pasos de los guardianes, porque los guardianes pasan puro de noche, parece que en el día tienen que regar el pasto y tan bien tienen que vigilán afuera del diraio, mientras tanto que en la noche tienen que vigilán adentro del diraio porsiacaso aparecen ratones o tan bien aparecen baratas, pero las baratas las barren con una escoba mientras tanto que si sale un ratón echan un gato encima y el ratón jodió nomás. ASÍ ES LA VIDA.
Así que no sé.
Ayer ni tío me dijo ¡te compré un pleistechon de último modelo, toma gaznápiro! y yo grité ¡viva ni tío! y me pasó una caja de regalo, entonces cuando lo abrí era una caja vacía de carne de pavo. ¡No viene el pleistechon, tío, hay que reclamar a los señores de Sernam, porque salió en las noticias! le dije a ni tío, pero ni tío dijo ¡tonto, es broma de inocentes! Me dio como una cosa en la carganta.
Descués me dijo ni tío ¡oye mequetrefe no te pongas así, toma un trencito!, entonces me aleigré y me lo fui a comer ¡pero era un envase de trencito sin trencito adentro, porque luhabía disimulado perfectamente! JA JA JA, se reía ni tío, ¡caíste de nuevo! ¡Claro, le dije, porque soy chico! Entonces me dijo gracias a Dios, pero por qué tengo que sufrín porque soy chico, pero ni tío dijo ¡porque así vas aprender! NO CREO.
Ah... hummm... me dio tuto, mejor me voy a dormir aquí adentro del clóse. ¡ESTÁ DEMASIADO CALUROSO!, hacen como 12 grados.
El año nuevo lo voy a pasar en Valparaíso. Voy a ver los fuegos artificiales con ni tío en un cerro. Vamos hacer dienesas en la parrilla, así que hay que llevar carbón y tan bien hay que llevar papel de diraio para prender el carbón, y tan bien hay que llevar una caja de fóforos y tan bien juegos artificiales para lanzar al espacio extraterrestre. NO CREO QUE NI TÍO ME INVITE, es para que la plana del diraio termine feliz, OJALÁ.
Gracia
ElmonITo
Menos mal que el Viejito Pascual me trajo dos linternitas, o sea dos pilas para la linternita, porque en vez que no me trae entonces jodí no más, mientras tanto que ahora no jodí, porque cuedo escribir el diraio, osinó cuedo escribir el diraio estaría puro pensando. Es bueno pensar porque uno se imagina moutros derrotados, pero en veces los moutros son más calíbanes y entonces me asusto, así que mejor no pienso porque mejor escribo el diraio.
Ahora sé que es de noche porque en veces pasan los pasos de los guardianes, porque los guardianes pasan puro de noche, parece que en el día tienen que regar el pasto y tan bien tienen que vigilán afuera del diraio, mientras tanto que en la noche tienen que vigilán adentro del diraio porsiacaso aparecen ratones o tan bien aparecen baratas, pero las baratas las barren con una escoba mientras tanto que si sale un ratón echan un gato encima y el ratón jodió nomás. ASÍ ES LA VIDA.
Así que no sé.
Ayer ni tío me dijo ¡te compré un pleistechon de último modelo, toma gaznápiro! y yo grité ¡viva ni tío! y me pasó una caja de regalo, entonces cuando lo abrí era una caja vacía de carne de pavo. ¡No viene el pleistechon, tío, hay que reclamar a los señores de Sernam, porque salió en las noticias! le dije a ni tío, pero ni tío dijo ¡tonto, es broma de inocentes! Me dio como una cosa en la carganta.
Descués me dijo ni tío ¡oye mequetrefe no te pongas así, toma un trencito!, entonces me aleigré y me lo fui a comer ¡pero era un envase de trencito sin trencito adentro, porque luhabía disimulado perfectamente! JA JA JA, se reía ni tío, ¡caíste de nuevo! ¡Claro, le dije, porque soy chico! Entonces me dijo gracias a Dios, pero por qué tengo que sufrín porque soy chico, pero ni tío dijo ¡porque así vas aprender! NO CREO.
Ah... hummm... me dio tuto, mejor me voy a dormir aquí adentro del clóse. ¡ESTÁ DEMASIADO CALUROSO!, hacen como 12 grados.
El año nuevo lo voy a pasar en Valparaíso. Voy a ver los fuegos artificiales con ni tío en un cerro. Vamos hacer dienesas en la parrilla, así que hay que llevar carbón y tan bien hay que llevar papel de diraio para prender el carbón, y tan bien hay que llevar una caja de fóforos y tan bien juegos artificiales para lanzar al espacio extraterrestre. NO CREO QUE NI TÍO ME INVITE, es para que la plana del diraio termine feliz, OJALÁ.
Gracia
ElmonITo
Friday, December 26, 2008
Regalos de Navidad y problemas con la carta
Querido diraio
La Pascua estuvo buena, pero el Viejito Pascuero no me trajo niuna cosa que pedí, porque ni tío cuando le pregunté por qué entonces me dijo ¿le pusiste la estampilla a la carta? chuta se me olvidó entonces fregaste, fregué, porque la carta mía no llegó a la casa del Viejito Pascuero, llegó a otra casa yo creo.
Cuando iban a dar las doce de la noche yo estaba sentado en la mesa de la casa de ni tío, pero estaba comiendo sin hambre, comía de mentira porque hacía como que mascaba. El secreto es mover la boca por adentro. Descués tomé Coca Cola y me salió un chanchito y todos se rieron y me dio vergüenza, no tanta. Descués dieron las doce y todos se dieron el abrazo de Pascua, que es menos aleigre que el abrazo de Año Nuevo, porque el abrazo de Pascua es más de amor. Yo le dije Feliz Pascua querido tío señor Lamordes y ni querido tío señor Lamordes me dijo Feliz Navidás ElMonito, apúrate porque sentí que el Viejo dejó los regalos en el árbol de pino. Descués fui corriendo a ver el árbol y pisé a la gata que se llama Diana, y pegó un ladrido de gato y salió arrancando. Entonces llegué al pino ¡y estaba lleno de regalos! pero como sé leer más o menos no más me puse nervioso y niún regalo decía ElMonito. Todos decían otros nombres hasta que ni tío me pasó uno que decía ElMonito. Eran dos pilas para la linternita, menos mal, me dio pena. Descués me pasó otro regalo más grande, era una caja de trencitos, como siete trencitos doce. Me faltan dos no más, los otros ya me los comí. Me enguaté. Descués me fui acostar.
Al otro día llamé al Toro y el Toro dijo que le habían regalado un MP4 y una bici, me piqué. El Martínez dijo que le habían regalado la Enciclopedia de la naturaleza y que cuando la abrió tiró al suelo la Enciclopedia de la naturaleza y el papá del Martínez le pegó una chuleta, quedó llorando pero se le pasó porque descués abrió una pelota de fútbol del mundial y tan bien un traje de Batman Caballero de la Noche. Era feliz.
Con ni tío le llevamos pan de pascua a un señor curadito que duerme en la esquina y se tapa con una frazada gorda, pero estaba traspirando porque hacía calor y estaba muy tapado. Así que dijo gracia y descués se lo comió altiro el pan de pascua, pero quería cola de mono pero ni tío no le quiso dar cola de mono, dijo que estaba muy curadito, así que fregó el curadito.
Gracia
ElmONito
La Pascua estuvo buena, pero el Viejito Pascuero no me trajo niuna cosa que pedí, porque ni tío cuando le pregunté por qué entonces me dijo ¿le pusiste la estampilla a la carta? chuta se me olvidó entonces fregaste, fregué, porque la carta mía no llegó a la casa del Viejito Pascuero, llegó a otra casa yo creo.
Cuando iban a dar las doce de la noche yo estaba sentado en la mesa de la casa de ni tío, pero estaba comiendo sin hambre, comía de mentira porque hacía como que mascaba. El secreto es mover la boca por adentro. Descués tomé Coca Cola y me salió un chanchito y todos se rieron y me dio vergüenza, no tanta. Descués dieron las doce y todos se dieron el abrazo de Pascua, que es menos aleigre que el abrazo de Año Nuevo, porque el abrazo de Pascua es más de amor. Yo le dije Feliz Pascua querido tío señor Lamordes y ni querido tío señor Lamordes me dijo Feliz Navidás ElMonito, apúrate porque sentí que el Viejo dejó los regalos en el árbol de pino. Descués fui corriendo a ver el árbol y pisé a la gata que se llama Diana, y pegó un ladrido de gato y salió arrancando. Entonces llegué al pino ¡y estaba lleno de regalos! pero como sé leer más o menos no más me puse nervioso y niún regalo decía ElMonito. Todos decían otros nombres hasta que ni tío me pasó uno que decía ElMonito. Eran dos pilas para la linternita, menos mal, me dio pena. Descués me pasó otro regalo más grande, era una caja de trencitos, como siete trencitos doce. Me faltan dos no más, los otros ya me los comí. Me enguaté. Descués me fui acostar.
Al otro día llamé al Toro y el Toro dijo que le habían regalado un MP4 y una bici, me piqué. El Martínez dijo que le habían regalado la Enciclopedia de la naturaleza y que cuando la abrió tiró al suelo la Enciclopedia de la naturaleza y el papá del Martínez le pegó una chuleta, quedó llorando pero se le pasó porque descués abrió una pelota de fútbol del mundial y tan bien un traje de Batman Caballero de la Noche. Era feliz.
Con ni tío le llevamos pan de pascua a un señor curadito que duerme en la esquina y se tapa con una frazada gorda, pero estaba traspirando porque hacía calor y estaba muy tapado. Así que dijo gracia y descués se lo comió altiro el pan de pascua, pero quería cola de mono pero ni tío no le quiso dar cola de mono, dijo que estaba muy curadito, así que fregó el curadito.
Gracia
ElmONito
Wednesday, December 24, 2008
El tío se compadece y saca del closet a ElMonito
-Eh, bellaco, ¡sal de ahí!
-¡Querido tío señor Lamordes! Yo creí que ya se había ido, porque sentí los pasos de los guardianes y cuando pasan los guardianes quere decir que ya no queda nadien en el diraio.
-Sal de ahí. Vamos a casa a pasar la Nochebuena.
-Espere, que voy a cerrar el diraio de vida con candado, porque iba empezar a escribir porque ya me estaba aburriendo un poquito adentro del clóse.
-Te espero.
-No me espere, porque ya lo cerré.
-Vamos.
-¿Me cuede abrochar las zapatillas? Es que tuavía no sé hacer el nudo. ¡Me sale siempre nudo ciego!
-Ya... listo... ahora vamos.
-¡Espere!
-¡Qué pasa ahora! Una demora más y te quedas.
-Es que me faltaba apagar la linternita. ¡Menos mal, porque descués se gastan las pilas y jodí no más!
-¡Querido tío señor Lamordes! Yo creí que ya se había ido, porque sentí los pasos de los guardianes y cuando pasan los guardianes quere decir que ya no queda nadien en el diraio.
-Sal de ahí. Vamos a casa a pasar la Nochebuena.
-Espere, que voy a cerrar el diraio de vida con candado, porque iba empezar a escribir porque ya me estaba aburriendo un poquito adentro del clóse.
-Te espero.
-No me espere, porque ya lo cerré.
-Vamos.
-¿Me cuede abrochar las zapatillas? Es que tuavía no sé hacer el nudo. ¡Me sale siempre nudo ciego!
-Ya... listo... ahora vamos.
-¡Espere!
-¡Qué pasa ahora! Una demora más y te quedas.
-Es que me faltaba apagar la linternita. ¡Menos mal, porque descués se gastan las pilas y jodí no más!
Monday, December 22, 2008
Carta a los papás del mundo
Querido diraio
Me queda un poco de linternita porque estoy de nuevo adentro del clóse. A lo mejor ni tío me viene a buscar para pasar la Pascua en la casa de ni tío, pero a lo mejor no cuede venir porque está muy creopupado porque dice que tiene que adquiril regalos para sus seres queridos, o sea que no es malo, ES BUENO. No hay que tenerle mala porque me deja en el clóse, yo ya me estoy acostumbrando, no es tan malo. NO SE PASA FRÍO. Además que yo ya le escribí mi carta definitiva al Viejito, estoy salvado.
Se me olvidaba, de último minuto. Viejito Pascuero: Quero tan bien que me traiga un Oxitrim, que es un reloj que salen diez moutros pero no sirve para ver la hora, pero no importa. ESTÁ DE MODA.
Voy a escribir una sola carta más, porque queda poca pila en la linternita. Queda pila para una carta de una plana.
CARTA A LOS PAPÁS DEL MUNDO
Queridos papás de los niños que no soy yo, o sea que son los otros niños, no yo, o sea los niños que tienen papás, porque yo tengo puro tío, no tengo papá.
Queridos papás, o sea tan bien las mamás, porque las mamás son papás, pero sin pirulín y con el pelo largo, pero en veces las mamás tienen el pelo corto y los papás usan pelo de colita y aro, así que no se sabe, yo creo que se sabe porque las mamás tienen éstas y los papás no tienen éstas, o sea que no usan sostén.
Entonces que los papás y las mamás con éstas sean buenas con sus hijos chicos y con sus hijos grandes, tan bien con las hijas chicas y con las hijas grandes y tan bien con las guagüitas mujeres y con las guagüitas hombres. Que no les peguen y las reten poco, pero las reten con voz baja, y tan bien que les enseñen harto, especialmente los números del uno al diez y les enseñen a usar la calculadora y el MP-4 porque si los niños no saben usar el MP-4 entonces todo cuede estar demasiado mal. Tan bien los papás y las mamás con éstas ojalá que les den cosas ricas de comer a los niños y a las niñas pero que no se pongan guatones y tan poco que se pongan flacos; o sea justo. Y cuando los lleven al dostor le pidan al dostor que no le pongan una indección en los cachetes, porque duele. Y cuando vean que sus hijos están tristes entonces que se den cuenta que los hijos están tristes, porque algunos papás y algunas mamás en veces no se dan cuenta que sus hijos están tristes y descués los niños LLORAN. Una vez salió en las noticias que un niño lloró demasiado y descués se sisuidó, eso quere decir que se puso una holca abajo de la cabeza.
Feliz Navidás a todos los papás del mundo y a todos los que no son papás, o sea a todos, menos a los papás porque a los papás ya les dije.
elMoNito
Gracia
Me queda un poco de linternita porque estoy de nuevo adentro del clóse. A lo mejor ni tío me viene a buscar para pasar la Pascua en la casa de ni tío, pero a lo mejor no cuede venir porque está muy creopupado porque dice que tiene que adquiril regalos para sus seres queridos, o sea que no es malo, ES BUENO. No hay que tenerle mala porque me deja en el clóse, yo ya me estoy acostumbrando, no es tan malo. NO SE PASA FRÍO. Además que yo ya le escribí mi carta definitiva al Viejito, estoy salvado.
Se me olvidaba, de último minuto. Viejito Pascuero: Quero tan bien que me traiga un Oxitrim, que es un reloj que salen diez moutros pero no sirve para ver la hora, pero no importa. ESTÁ DE MODA.
Voy a escribir una sola carta más, porque queda poca pila en la linternita. Queda pila para una carta de una plana.
CARTA A LOS PAPÁS DEL MUNDO
Queridos papás de los niños que no soy yo, o sea que son los otros niños, no yo, o sea los niños que tienen papás, porque yo tengo puro tío, no tengo papá.
Queridos papás, o sea tan bien las mamás, porque las mamás son papás, pero sin pirulín y con el pelo largo, pero en veces las mamás tienen el pelo corto y los papás usan pelo de colita y aro, así que no se sabe, yo creo que se sabe porque las mamás tienen éstas y los papás no tienen éstas, o sea que no usan sostén.
Entonces que los papás y las mamás con éstas sean buenas con sus hijos chicos y con sus hijos grandes, tan bien con las hijas chicas y con las hijas grandes y tan bien con las guagüitas mujeres y con las guagüitas hombres. Que no les peguen y las reten poco, pero las reten con voz baja, y tan bien que les enseñen harto, especialmente los números del uno al diez y les enseñen a usar la calculadora y el MP-4 porque si los niños no saben usar el MP-4 entonces todo cuede estar demasiado mal. Tan bien los papás y las mamás con éstas ojalá que les den cosas ricas de comer a los niños y a las niñas pero que no se pongan guatones y tan poco que se pongan flacos; o sea justo. Y cuando los lleven al dostor le pidan al dostor que no le pongan una indección en los cachetes, porque duele. Y cuando vean que sus hijos están tristes entonces que se den cuenta que los hijos están tristes, porque algunos papás y algunas mamás en veces no se dan cuenta que sus hijos están tristes y descués los niños LLORAN. Una vez salió en las noticias que un niño lloró demasiado y descués se sisuidó, eso quere decir que se puso una holca abajo de la cabeza.
Feliz Navidás a todos los papás del mundo y a todos los que no son papás, o sea a todos, menos a los papás porque a los papás ya les dije.
elMoNito
Gracia
Wednesday, December 17, 2008
Malas notas y lista de regalos de Navidad
Querido diraio
Ni tío dijo que faltan 8 días para la Navidás. ¡Se me había olvidado por completamente! porque me puse a pensar en unas cosas y descués se me olvidaron las cosas, parece que eran de las notas del año escolar. SALIERON MALAS. El inpestor llamó a ni tío y le dijo que el niño se sacó puros dos coma siete y un puro dos coma nueve, en gicnasia. Descués le dijo que por ser a usté lo vamos a pasar de culso al niño, para que se quede con los mismos compañeros de antes, entonces me aleigré, porque el Toro y el Martínez no son tan pesados, y el Walter Ponce tan poco es tan pesado, pero es fumador. La Macarena González no es tan pesada. Usa lentes, pero le dicen cuatro ojos, pero yo le digo Macarena no más, pero una vez le dije cuatro ojos porque me piqué porque no me quiso dar un cuadrado de Trencito. Ni tío le preguntó a qué culso iba pasar. El inpestor Pino le dijo a Primero B. NO ES JUSTO, NUNCA PASO A SEGUNDO.
CARTA AL VIEJITO PASCUERO
Querido Viejito Pascuero
LISTA CASI DEFINITIVA DE REGALOS
1.- Una polera de Airon Meiden
2.- Una entrada a cancha para ver Airon Meiden
3.- Zapatillas de Airon Meiden, con aigre
4.- Un esquéi de marca
5.- Un cerulán con juegos para jugar
6.- Lápices para dibujar dibujos
7.- Un estuche grande para que entren los lápices
8.- Los lápices que queden afuera del estuche, entonces otro estuche
9.- Una pelota de fútbol de marca para jugar a la pelota
10.- Una honda de verdá para matar lauchas
12.- Un cajoncito para hacer el funeral del ratón. Con vírio
14.- Una ésta para jugar tenis.
17.- Un juego de Pleistechon porque el que tengo está pasado de moda
25.- Un carpacho de salmón
29.- Un reloj luminoso con calculadora y con calendario, para ver la hora en la noche cuando esté en el clóse y quera saber el día que es
Gracia
elmOnito
Ni tío dijo que faltan 8 días para la Navidás. ¡Se me había olvidado por completamente! porque me puse a pensar en unas cosas y descués se me olvidaron las cosas, parece que eran de las notas del año escolar. SALIERON MALAS. El inpestor llamó a ni tío y le dijo que el niño se sacó puros dos coma siete y un puro dos coma nueve, en gicnasia. Descués le dijo que por ser a usté lo vamos a pasar de culso al niño, para que se quede con los mismos compañeros de antes, entonces me aleigré, porque el Toro y el Martínez no son tan pesados, y el Walter Ponce tan poco es tan pesado, pero es fumador. La Macarena González no es tan pesada. Usa lentes, pero le dicen cuatro ojos, pero yo le digo Macarena no más, pero una vez le dije cuatro ojos porque me piqué porque no me quiso dar un cuadrado de Trencito. Ni tío le preguntó a qué culso iba pasar. El inpestor Pino le dijo a Primero B. NO ES JUSTO, NUNCA PASO A SEGUNDO.
CARTA AL VIEJITO PASCUERO
Querido Viejito Pascuero
LISTA CASI DEFINITIVA DE REGALOS
1.- Una polera de Airon Meiden
2.- Una entrada a cancha para ver Airon Meiden
3.- Zapatillas de Airon Meiden, con aigre
4.- Un esquéi de marca
5.- Un cerulán con juegos para jugar
6.- Lápices para dibujar dibujos
7.- Un estuche grande para que entren los lápices
8.- Los lápices que queden afuera del estuche, entonces otro estuche
9.- Una pelota de fútbol de marca para jugar a la pelota
10.- Una honda de verdá para matar lauchas
12.- Un cajoncito para hacer el funeral del ratón. Con vírio
14.- Una ésta para jugar tenis.
17.- Un juego de Pleistechon porque el que tengo está pasado de moda
25.- Un carpacho de salmón
29.- Un reloj luminoso con calculadora y con calendario, para ver la hora en la noche cuando esté en el clóse y quera saber el día que es
Gracia
elmOnito
Friday, December 12, 2008
¡Tío, compre un número para la rifa de la espada de Luc Escaiwoker!
-¡Tío!
-Qué.
-¡Compre una entrada para la rifa de la espada de Luc Escaiwoker! ¡Van a rifar la espada del Yedái!
-Subastar.
-¿Qué senifica eso?
-Que no la rifaron. La subastaron.
-Entonces subastéela.
-Ya lo hizo alguien más rico que yo. Pagó 240 mil dólares.
-Pero usté tiene más plata que esa. ¡Rífela!
-¿Y para qué quieres la famosa espada?
-Para que tenga luz de verdá, porque la que me trajo el Viejito Pascuero da una luz no tan clarita, en vez que tampoco corta niuna cabeza.
-¿Y qué cabeza quieres cortar?
-La cabeza del enemigo.
-¿Cuál es el enemigo?
-Por eflenco cuede ser el Toro, o cuede ser el Martínez, o cuede ser el Walter Ponce, que es más pesado. ¡Siempre anda burlándose! Y tan bien el Walter Ponce fuma cuando sale de la escuela. Pero el otro día el inpestor Pino lo pilló y el Walter Ponce tuvo que ir a la inpestoría con el apoderado.
-¿Lo viste?
-Yo estaba escondido detrás de la ventana y vi cuando entró el apoderado. Iba con el Walter Ponce tirándolo de la oreja y el Walter Ponce iba llorando, pero el apoderado iba fumando. Descués en la inpestoría el apoderado acusó al Walter Ponce que le robaba los cigarros de la cajetilla, porque dijo que una vez los contó y eran 17 cigarros y descués los contó y eran 12 cigarros, ¡o sea que el Walter Ponce le robó al apoderado 13 cigarros!
-Ya. Déjame hasta ahí, mequetrefe.
-Qué.
-¡Compre una entrada para la rifa de la espada de Luc Escaiwoker! ¡Van a rifar la espada del Yedái!
-Subastar.
-¿Qué senifica eso?
-Que no la rifaron. La subastaron.
-Entonces subastéela.
-Ya lo hizo alguien más rico que yo. Pagó 240 mil dólares.
-Pero usté tiene más plata que esa. ¡Rífela!
-¿Y para qué quieres la famosa espada?
-Para que tenga luz de verdá, porque la que me trajo el Viejito Pascuero da una luz no tan clarita, en vez que tampoco corta niuna cabeza.
-¿Y qué cabeza quieres cortar?
-La cabeza del enemigo.
-¿Cuál es el enemigo?
-Por eflenco cuede ser el Toro, o cuede ser el Martínez, o cuede ser el Walter Ponce, que es más pesado. ¡Siempre anda burlándose! Y tan bien el Walter Ponce fuma cuando sale de la escuela. Pero el otro día el inpestor Pino lo pilló y el Walter Ponce tuvo que ir a la inpestoría con el apoderado.
-¿Lo viste?
-Yo estaba escondido detrás de la ventana y vi cuando entró el apoderado. Iba con el Walter Ponce tirándolo de la oreja y el Walter Ponce iba llorando, pero el apoderado iba fumando. Descués en la inpestoría el apoderado acusó al Walter Ponce que le robaba los cigarros de la cajetilla, porque dijo que una vez los contó y eran 17 cigarros y descués los contó y eran 12 cigarros, ¡o sea que el Walter Ponce le robó al apoderado 13 cigarros!
-Ya. Déjame hasta ahí, mequetrefe.
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